Tras conocerse que el Gobierno nacional intervendrá de manera directa en el mercado cambiario para frenar la escalada del dólar oficial, en plena recta final de la campaña electoral, este martes, la ex presidenta Cristina Kirchner salió a cruzar a través de sus redes social al presidente Javier Milei, por la situación de la economía.
“Ay Milei!… Qué quilombo se te armó…Y no te lo digo por la coima de tu hermana, sino por lo cambiario y monetario. ¡La vas a chocar mal!”, señaló la ex presidenta, en un intento de volver a poner el foco en la situación económica de la Argentina, en un contexto donde la opinión pública esta centrada en el escándalo de corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), que salpica a la plana mayor de la administración nacional.
En esa línea, Cristina Kirchner recordó los múltiples problemas económicos que tiene la administración nacional como la sangría de dólares a través del turismo, la fuga de capitales, los intereses de la deuda, así como la compra de los ahorristas y los importadores. “Y de los pesos… mejor ni hablemos”, ironizó.
“Entre la bola de nieve que venís armando con los intereses capitalizables al vencimiento, de todos los papelitos que emitiste para pasarle al Tesoro el déficit del Banco Central (el que ibas a quemar, ¿te acordás?) y las tasas de interés bancario que subiste hasta la estratosfera, para evitar que los pesos se te vayan al dólar (¡larga vida al carry trade!)”, expresó la dirigente.
Es que, hasta el momento, el esquema de bandas de flotación fijado junto con el Fondo Monetario Internacional (FMI) establecía que el Banco Central podía intervenir únicamente si la divisa alcanzaba el techo, ubicado actualmente en $1.470. Sin embargo, el Tesoro decidió salir a vender dólares antes de ese límite, en un intento por estabilizar los precios tras dos meses de volatilidad.
El “Mercado Único y Libre de Cambios” (MULC), el que acuden exportadores a vender divisas y los importadores a comprarlas, fue el escenario elegido para la intervención. Allí, en las últimas jornadas, la presión compradora había llevado la cotización del dólar mayorista a un récord de $1.385, encendiendo las alarmas en el equipo económico.
En ese contexto, Cristina Kirchner salió a lapidar al jefe de Estado libertario, con las elecciones legislativas bonaerenses como telón de fondo y en medio del escándalo de las coimas en discapacidad, en la que estaría involucrada la armadora del partido libertario, Karina Milei, y su mano derecha Eduardo “Lule” Menem, a la que el oficialismo aún no le encontró la vuelta para poder explicar de manera clara a la prensa.
“Así estamos, ´economista experto en crecimiento con o sin dinero´… SIN PESOS Y SIN DÓLARES, hoy, cuando decidiste la intervención del Banco Central en el Mercado Único y Libre de Cambio (MULC) terminaste de quemar los libritos de la escuela Austríaca, cuanta pelotudez Milei, dicha sin ton ni son”, fustigó Cristina Kirchner y cerró: “¡Ay hermano, esto no te cierra ni con la gente afuera!”.
Vale recordar que, hasta ayer, regía el sistema de bandas de flotación que había reemplazado al crawling peg en abril. Ese mecanismo fijaba un piso de $1.000 y un techo de $1.400, ajustables mensualmente un 1%. El objetivo era darle previsibilidad al mercado y al mismo tiempo limitar la discrecionalidad del Banco Central.
Sin embargo, la intervención anunciada por Quirno suspende en la práctica ese esquema. Ya no será el BCRA el que actúe al tocarse los límites de la banda, sino el Tesoro el que participe con ventas directas en el MULC, aun cuando el dólar mayorista se ubique por debajo del techo.
Cristina Kirchner cruzó a Milei, luego de que el BCRA absorbiera pesos
En agosto, el BCRA puso en vigencia un endurecimiento del régimen de encajes y mayores controles sobre la posición en dólares de las entidades financieras, en una jugada destinada a absorber liquidez y contener la presión sobre el tipo de cambio en la previa electoral. Las medidas, formalizadas a través de la Comunicación “A” 8302 permanecerán vigentes hasta el 28 de noviembre.
En paralelo, el BCRA modificó la forma de calcular el encaje: ya no se tomará un promedio mensual, sino que se exigirá su cumplimiento diario. Si bien se permitirá compensar incumplimientos puntuales en el mes, el margen será más acotado. También se endurecieron las multas: el castigo por no cumplir con los encajes o exceder la posición en moneda extranjera pasará a ser tres veces la Tasa Mayorista de Argentina (TAMAR), al duplicar la penalidad vigente.

El objetivo declarado es evitar que los pesos excedentes, tras la reciente licitación de deuda, que apenas logró renovar el 61% de los $15 billones que vencían, se canalicen al mercado cambiario. La estrategia apunta a garantizar que esos fondos se redirijan a la nueva colocación del Tesoro prevista para el lunes, en la que se ofrecerán títulos ajustados a la TAMAR y con vencimiento el 28 de noviembre, destinados exclusivamente a bancos.





