lunes, agosto 8, 2022

En boca cerrada: en silencio, Manuel Mosca se despidió con una “memoria de gestión”

El exdiputado de Bolivar estuvo al frente de la Cámara baja bonaerense desde 2016 hasta el final del mandato de María Eugenia Vidal.

Quien fuera en su momento una de las espadas legislativas de María Eugenia Vidal en la Legislatura y uno de los encargados de sellar el “pacto de gobernabilidad” que Cambiemos mantuvo con el Frente Renovador y luego con el peronismo bonaerense, el exdiputado Manuel Mosca, no tuvo despedida oficial ni apariciones públicas.

Una de las últimas veces que el hombre de Bolivar, que supo llevar las riendas de la Cámara de Diputados de la provincia entre 2016 y 2019 luego del alejamiento del massista Jorge Sarghini, se mostró en el sillón rojo del recinto que da a calle 53 fue en la sesión del 24 de marzo en conmemoración al Golpe de Estado de 1976.

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Después de eso, a mediados de abril, sobrevino una denuncia y posterior contradenuncia en la que se lo señalaba como responsable de dos actos de acoso sexual, mientras que el exdiputado afirmaba que se trataba de “una maniobra de coacción agravada y extorsión”.

A partir de ese momento nunca más presidió una sesión en la Cámara baja. Este escándalo, en el que reinó el hermetismo y gran parte de sus pares lo atribuyeron al “fuego amigo”, más las dos elecciones que terminaron marcando la derrota de Cambiemos en Nación y Provincia, configuraron un agónico parate legislativo.

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Así, Mosca, que supo ser la cara visible de la fallida batalla vidalista de despegar las elecciones provinciales, se despidió con uno de los peores períodos legislativos desde el retorno de la democracia, que tiene antecedente directo en su primer mandato de 2017. Este año Diputados le “puso candado” a puertas por seis meses.

Entre los “hitos” legislativos del vidalismo se encuentran el paquete de leyes de la inconclusa reforma judicial que militó el Mosca, la creación del Instituto Policial, la ley de paridad de género impulsada por el massismo y el fin de las reelecciones indefinidas, estas dos aprobadas antes de su reinado. También hubo cajoneos notorios, como el caso de las emergencias en educación, pymes y la ley antidespidos. 

Ahora Mosca, que en la última semana se mostró activo en las negociaciones de cargos de la Cámara baja bonaerense empujando al diputado bahiense Santiago Nardelli, dejó su presidencia en silencio y con una poca promocionada “memoria de gestión” en la que destaca las líneas de trabajo que llevó adelante.

En el documento de diez páginas destaca “logros” en cuanto a la comunicación institucional, la promoción de la participación –con un rejunte de actividades-, la modernización del proceso legislativo, la innovación tegnológica en el recinto y la puesta en valor edilicia de los edificios de Diputados.

También hay un apartado dedicado a la integración del personal legislativo, aunque nunca el hombre de Bolivar mantuvo una aceitada relación con los empleados de la Cámara baja, que hasta recuerdan su indiferencia en los pasillos del Palacio Legislativo.

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