miércoles, octubre 20, 2021

Érica Revilla, la resiliente que llegó a la intendencia y a la conducción de la UCR

Es intendenta de General Arenales desde 2015, vicepresidenta del radicalismo bonaerense y precandidata a senadora provincial por la lista de Dar El Paso. Además, es abogada y profesora de inglés. Cuáles son los desafíos de la Cuarta sección electoral, cómo ve la irrupción Facundo Manes en la política y cuáles son sus sueños. Pasa por Soy tu cadidata, Érica Revilla.

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Érica Revilla es una mujer resiliente, que sueña permanentemente y que nunca renuncia a los valores que mamó desde chica. Si bien comenzó a militar de grande, se puede colgar la medalla de haber sido la primera intendenta mujer de su General Arenales natal, de ser la excepción femenina entre los 68 jefes comunales bonaerenses de Juntos por el Cambio y, recientemente, de haber llegado a la vicepresidencia del radicalismo bonaerense.

Es abogada y profesora de inglés. Además, fue concejal en dos períodos, entre 2009 y 2013, en 2015 llegó por primera vez a la intendencia cortando un ciclo de 12 años kirchneristas y en 2019 fue reelecta con más votos de los que había obtenido en su primera postulación. Por estas horas, es precandidata a diputada provincial por la Cuarta sección electoral y también marca diferencia al ser la única mujer que encabeza una lista seccional de Dar el Paso.  

Cuando llegó a la intendencia de General Arenales el 60% del distrito de 15.000 habitantes no tenía agua potable y cloacas. Ahora casi el 100% de los vecinos cuenta con ese derecho. A su vez, cuando se sentó por primera vez en el sillón municipal el hospital municipal no estaba habilitado para funcionar. Por estas horas hay trece ambulancias de alta complejidad que sirvieron para enfrentar la pandemia de coronavirus.

“Los intendentes amamos nuestros pueblos, lo que hacemos, y no es nada fácil tomar la decisión de dar el paso a una precandidatura a la Legislatura bonaerense. En mi caso me quedan dos años de mandato pero lo que me moviliza es lo mismo que cuando me involucré en política: el no aceptar lo que veo, como se vive, y entender la necesidad de marchar todos juntos”, aseguró en un mano a mano con Diputados Bonaerenses.

Cuáles son los desafíos de la Cuarta sección electoral, cómo ve la irrupción Facundo Manes en la política y cuáles son sus sueños. Pasa por la sección Soy tu cadidata, Érica Revilla.

 

¿Cuáles son las fortalezas de tu candidatura?

 

La fortaleza de mi candidatura es que tuve el privilegio de pasar el legislativo y ejecutivo local. Eso te hace conocer el territorio y las necesidades de los vecinos. También como vicepresidenta del radicalismo bonaerense caminé mucho los municipios tanto del interior como del Conurbano bonaerense.

Hoy estoy muy enfocada en los 19 municipios que componen la Cuarta sección electoral, charlando mucho con los vecinos, escuchando las necesidades y preocupaciones. Creo que esa es la fortaleza que debemos tener todos los políticos.

 

 

El verdadero camino es escuchar, cuando te acercas a una familia, ahí vez los problemas reales, de salud, de trabajo y de vivienda. Es muy importante la cercanía para conocer las aspiraciones y sueños de los vecinos.

Estas cosas son las que te hacen pensar para donde debe ir el desarrollo de tu localidad y cómo hay organizar al municipio para que sea un lugar vivible para todos y donde los adolescentes vuelvan luego de estudiar. Hay que trabajar mucho en brindar oportunidades, con las escuelas y los centros de formación profesional, que son tan importantes en los distritos.

 

¿Cuáles son los desafíos para la Cuarta sección electoral en la pospandemia?

 

En la Cuarta, en la provincia y en todo el país, son los mismos desafíos, más allá de las particularidades. Se debe dar una inyección en la producción, para que haya circulación económica, esto es fundamental. Gran parte de la angustia que se vive es por ver que no hay futuro. En la economía la preocupación es la inflación, el no tener un trabajo estable y sentir que es muy difícil el día a día.

Por sobre todas las cosas hay que trabajar fuerte en la educación, no solo volver a la presencialidad, sino también en la conectividad de los alumnos. Debemos discutir contenidos y el modelo de educación porque los chicos no aprenden, se aburren y no hay innovación.

 

¿Cómo fue la decisión de postularte a senadora provincial?

 

Los intendentes amamos nuestros pueblos, lo que hacemos, y no es nada fácil tomar la decisión de dar el paso a una precandidatura a la Legislatura bonaerense. En mi caso me quedan dos años de mandato pero lo que me moviliza es lo mismo que cuando me involucré en política: el no aceptar lo que veo, como se vive, y entender la necesidad de marchar todos juntos.

 

 

Tiene que haber cada vez más debates y que todas las voces se escuchen porque no podemos permitir el absolutismo de poder o que se haga lo que un solo partido político diga. De esta situación debemos salir entre todos y no se trata de una frase hecha, se trata de un sueño, es caminar hacia una revolución como dice (Facundo) Manes, ética y moral.

 

¿Cuál es el saldo de tu gestión al frente del municipio?

 

En esas cosas que no nos gustaban fue en lo primero que me puse a trabajar. Por ejemplo, cómo haces que vengan empresas a tu distrito si no tienes agua potable. En el 2015 cuando entré al municipio teníamos un 40% de cloacas y hoy estamos llegando al 100%. Además, hicimos un parque solar para llevar energía a las empresas de la zona, gracias a la donación de un vecino.

 

 

Otra cuestión que teníamos sin resolver es que en 2017 no teníamos habilitado el hospital para funcionar, entonces me fui al Ministerio, me senté en el piso, empecé a pedir los expedientes y busque todas las observaciones. Hasta una cooperativa agrícola ganadera nos ayudó para poder tener nuestra terapia intensiva. Hoy tenemos trece ambulancias de alta complejidad y mira si nos hubiera agarrado la pandemia sin estas herramientas. Pensamos en la seguridad y en la calidad de vida de nuestros vecinos.

 

¿Cómo evalúas la administración sobre la pandemia en la provincia?

 

Al principio fue todo incertidumbre y miedo. Pero luego se tendría que haber manejado con mayor seguridad a la hora de hablar a futuro, porque se podría haber organizado y administrado de otra manera. Por ejemplo, las primeras vacunas no llegaron en tiempo y forma, y eso podría haber evitado muchas muertes.

La gente me escribía a mis redes sociales con miedo, desde abrir las ventanas hasta morir. Realmente hace falta un Estado conductor, que sea fuerte y dé el ejemplo, algo que en Argentina no la tuvimos.

 

¿Cómo influyó en la UCR en la incorporación de Facundo Manes?

 

Venimos de un proceso muy largo que se inició con el Congreso de Gualeguaychú en 2015, donde se votó mayoritariamente crear Cambiemos y ahí comenzamos un proceso de fortalecimiento paulatino del partido. Esto nos dio la posibilidad de tener 32 intendentes en ese año. A mí me tocó por primera vez ocupar un cargo ejecutivo, después de 12 años de kirchnerismo en mi localidad y así le pasó a muchos intendentes.

 

 

Tuvimos mayor cantidad de legisladores nacionales y provinciales, y un posicionamiento que nos permitió también lograr una conducción renovada y aggiornada a los tiempos que vivimos. Nos enorgulleció que miles de afiliados se movilicen a votar en medio de una pandemia. Hubo un compromiso enorme. Hoy nos toca a Maxi (Abad) y a mí asumir este hermoso desafió que nos dio la militancia.

En este camino se incorporó Facundo Manes y ojalá que haya muchos como el que se animen a dar el paso. Que venga como científico prestigioso a soñar con un país mejor, hace posible que haya una revolución del conocimiento y de las ideas,.

 

¿Qué aporta Facundo Manes a la política?

 

Con (Facundo) Manes siento que la política volvió a hablar de valores y con el corazón. Yo soy una persona que me críe en una familia de clase media, mis viejos laburaban todo el día, eso me llevó a hablar de valores. Creo que la familia te da las primeras oportunidades: el amor, el desarrollo con alimentación y el poder estudiar.

Además considero que son fundamentales valores como el respeto, además de apoyar a las instituciones. Tenemos que volver a trabajar sobre lo que perdimos porque en los últimos tiempos, donde predominó la generación del consumo, se dejó de lado a la generación del valor.

 

 

Se trata de tener la plata ordenada, para cumplir con nuestras obligaciones y saber que no puede salir más de lo que entra a un hogar. El criar a nuestros hijos con el valor de que las cosas no se hacen con un chasquido de los dedos, sino que se logran con esfuerzo y sacrificio. Las cosas no salen, otras veces sí, pero se trata de un camino largo y tenemos que estar las generaciones guiando a las futuras.

Por eso que se involucre en la política una persona como Facundo Manes y hable de valores me motiva más que nunca.

 

¿Cómo lo definís a Facundo Manes?

 

Como un hombre que viene de abajo, de familia, de hogar, y que hizo todo con mucho sacrificio. Esto es lo que le hace falta al país. Es una persona franca y frontal, que cree en las cosas, que viene aportar su granito de arena y que viene a trabajar por un país mejor, me encanta.

 

¿Qué fue lo que te motivo para ingresar en la política?

 

Me motivó el 2001, la crisis económica e institucional que sufrimos, ahí me involucre en un comedor para ayudar. En este momento tenía un hijo muy chiquito y estaba embaraza de mi segundo hijo. Fue una experiencia maravillosa. Ese mismo año hicimos un sistema de trueque y formamos la comisión del hospital.

 

 

Fui once años secretaria de la cooperadora de la escuela que fueron mis hijos, luego los acompañé en el club, y aporté en las instituciones para crecer. Siempre me gustó lo social. En mi casa siempre fuimos de estar en movimiento, había cosas en nuestro pueblo que no nos gustaba como la falta de crecimiento, la mala conducción y el no avanzar en los servicios esenciales.  

 

¿Cuál es tu cable a tierra o hobbie?

 

Hace diez años que hago teatro, pero por estar en la función pública hace seis años que solo me subo al escenario con dos o tres líneas para desarrollar. Pero de todas maneras mi cable a tierra son los talleres de teatro, porque puedo reírme, puedo llorar y sacar afuera las sensaciones.

También disfruto estar en familia cuando puedo. Tengo una familia que me permite hacer lo que más amo, porque saben que soy feliz, porque todos los días me levanto con ganas y con mucho ímpetu. Creo que uno está de paso en esta vida y por eso uno tiene que dejar lo mejor, en donde sea, uno siempre tiene que entregar todo.

 

 

Aprendí que los hijos te miran, yo aprendí eso en la vida, ven tu sacrificio, el esfuerzo, y por eso siempre hay que dar lo mejor de uno mismo.

 

¿Qué música te gusta?

 

El rock nacional, Abel Pintos y el tango por mi viejo.

 

Tres liderazgos con los cuales te sientas identificados

 

Raúl Alfonsín y mis viejos sobre todas las cosas.

 

¿Cuál es tu lugar en el mundo?

 

Es mi pueblo, donde me crie. Luego, también me dejo llevar. Por cosas que me pasaron en la vida, me recibí a los 40 años y luego me enferme muy feo, aprendí que uno tiene que vivir el día a día. Entonces si me das a elegir me quedo en mi pueblo, pero también digo “donde la vida me sorprenda”.

 

¿Cuál es tu sueño?

 

Sueño mucho, siempre digo que la cabeza hay que ocuparla permanentemente, el trabajar por ejemplo te da placer, te alarga la vida, ser orgánico, ser útil y más cuando las cosas salen. Algunos sueños son vivir en un país mejor, en el cual el resto del mundo se mire como ejemplo. Sé que va a pasar años para esto y que va llevar mucho tiempo, pero quiero ver que el pueblo se movilice.

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