En las últimas horas, el dirigente social y líder del Frente Patria Grande, Juan Grabois, lanzó duras críticas contra el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, y la expresidenta Cristina Kirchner, por la interna que atraviesa el peronismo en el territorio bonaerense, que desde hace varios meses desvía la atención de la discusión del 2025, que son las elecciones legislativas.
En un sorpresivo giro luego haberlos elogiado días atrás, Grabois cuestionó su rol en el peronismo y los acusó de actuar como “genios de la política que no pueden resolver los problemas internos”. Al mismo tiempo, el dirigente social denunció que un integrante de La Cámpora “presionó” al diputado bonaerense de su espacio, Federico Fagioli, y advirtió que no tolerará nuevas maniobras de este tipo.
Apenas tres días después de haber defendido la unidad dentro del peronismo y destacar a Kicillof como “el mejor de su generación”, Grabois sorprendió en una entrevista por streaming con un discurso mucho más confrontativo para con el Gobernador de la provincia y la expresidenta, que desde finales del año pasado no se dirigen la palabra.
“Que hablen para la nacional con Itaí Hagman, con la provincial con Federico Fagioli y para la ciudad con Ofelia Fernández. ¿Sabés por qué? Porque me tienen las pelotas llenas. Porque todos estos genios de la política no pueden resolver este problema”, disparó en una conversación que mantuvo con el canal de streaming Cenital.
En ese sentido, el líder del Frente Patria Grande rechazó la interna entre Kicillof y Cristina Kirchner, y cuestionó el “maniqueísmo” que enfrenta a los sectores del oficialismo. “¿Cómo es la historia, Sergio Massa es el bueno y Axel es el traidor? ¿Cristina, que te puso ahí, es la mala? ¿Estamos todos en pedo?”, ironizó.
Además, el líder del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), criticó duramente la falta de definiciones políticas dentro del peronismo bonaerense, al tiempo que le exigió a Kicillof que “tome decisiones con rapidez”. “Si quiere desdoblar las elecciones, que no nos tenga a todos colgados esperando a que el señor se decida a firmar el decreto. Que tenga las pelotas y lo firme”, disparó Grabois con molestia.
Es preciso mencionar que, si bien no fue el desdoblamiento de las elecciones ni la suspensión de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) en la provincia lo que disparó la interna entre Kicillof y Cristina Kirchner, hoy es el debate al que apuntan todos los reflectores.
Es que, la ex presidenta, aseguró que no realizar los comicios concurrentes no es conveniente para el peronismo, mientras que el Gobernador sostiene que realizar las elecciones nacionales y provinciales el mismo día confundirá a los electores, ya que a nivel nacional se utilizará la Boleta Única de Papel, aprobada por el Congreso, y en la provincia la tradicional boleta sábana.


Por otro lado, Grabois denunció un episodio de presión política dentro del kirchnerismo y apuntó directamente contra Facundo Tignanelli, dirigente de La Cámpora y titular del bloque de Diputados de Unión por la Patria en la Legislatura bonaerense. “Cristina Kirchner, de alguna manera, avala que Tignanelli apriete a mi compañero Federico Fagioli y esa forma de hacer política”, acusó.
En ese contexto, el referente social del peronismo fue tajante con su advertencia: “Que no se le ocurra a ningún otro compañero de La Cámpora, bajo la supuesta representación de Cristina Kirchner, apretar a nadie de nuestra fuerza, porque le va a ir muy mal, muy mal le va a ir”.
En tanto, durante el transcurso de la entrevista, desde Cenital le ofrecieron a Grabois hablar directamente con Tignanelli al aire. Sin embargo, el líder de Patria Grande se negó rotundamente, y sentenció: “Yo no quiero conversar con él. Ni al aire, ni por teléfono. Que hable con Federico Fagioli, que es el responsable político del Frente Patria Grande. Yo no voy a hablar más con ninguno. Ni con él, ni con Máximo Kirchner, ni con Axel Kicillof, ni con Cristina Kirchner”.
En otro pasaje de la conversación, Grabois cuestionó la gestión de Kicillof y pidió que se amplíe la representación en el Gobierno bonaerense. “Que el Gobernador tenga los diputados provinciales que quiere con el Movimiento Derecho al Futuro, que es aproximadamente el 66%, y que La Cámpora y el Frente Renovador se queden con el 33%, pero que abra el Gabinete”, propuso.


En esa línea, Grabois criticó áreas clave del gobierno bonaerense, y advirtió que como padre de una niña de colegio público, le diría a Kicillof que la educación “no es la maravilla que nos cuentan”. Además, fue lapidario con el ministro de Seguridad provincial, Javier Alonso, a quien acusó de ser “el tipo más imbécil de la República Argentina”.
En última instancia, Grabois lanzó una fuerte advertencia sobre el futuro del peronismo y de Unión por la Patria. “Van a chocar entre ustedes y va a emerger algo, por ahí sea Juan Grabois, Moreno o (Iván) Schargrodsky”, señaló, mencionando incluso al periodista que lo entrevistaba. “Pero con esta mierda que están haciendo, van a chocar”, insistió.
Grabois, de conciliador a opositor en pocos días
Cabe mencionar que, el cambio de postura de Grabois es significativo para el peronismo. Apenas el martes 1 de abril, el dirigente se había mostrado como un posible mediador en la interna del peronismo y buscaba recomponer la relación entre Cristina Kirchner y Kicillof.
“Tenemos que tratar de saldar, de soldarlo. Yo quiero ser un facilitador, un conciliador, un componedor”, había dicho en ese entonces. Sin embargo, este jueves dio una vuelta a su discurso, y advirtió que ya no tiene intención de hablar con ningún dirigente cercano a La Cámpora, el kirchnerismo o el kicillofismo.


El martes incluso, Grabois había defendido al gobernador bonaerense y sostenía que podría ser un buen candidato presidencial. “Creo que bien rodeado y con un buen equipo puede ser un gran presidente”, afirmó en esa oportunidad.
No obstante, en solo 72 horas, su discurso pasó de la unidad y la conciliación a un enfrentamiento directo con las principales figuras del kirchnerismo. Ahora, su postura parece más cercana a una ruptura dentro del espacio y anticipa nuevas tensiones en el peronismo de cara a las próximas elecciones.