lunes, mayo 16, 2022

Horror: murió la mujer baleada mientras su marido se resistía a un violento robo

La agente penitenciaria que había sido baleada en el rostro cuando su marido resistió a los tiros un asalto murió hoy tras permanecer internada cinco días.

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La agente penitenciaria que fue baleada en el rostro cuando su marido resistió con un arma de fuego un asalto dentro de su casa de la localidad bonaerense de Glew, partido de Almirante Brown, murió en el día de la fecha luego de permanecer internada cinco días, informaron fuentes policiales.

La víctima se llamaba Raquel Verónica Arbona (45), quien trabajaba en el Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) como auxiliar en la Alcaidía Departamental de Avellaneda, falleció en el hospital Lucio Meléndez de Adrogué.

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El cuerpo fue trasladado a la morgue judicial de Lomas de Zamora, donde en las próximas horas realizarán la autopsia para determinar las causas del deceso.

En cuanto a el proceso judicial, el juez de Garantías 1 de Lomas de Zamora, Jorge Walter López, convirtió en detención formal las aprehensiones de los cuatro detenidos, tal como había solicitado el fiscal de la causa, Ricardo Silvestrini.

Los cuatro acusados fueron identificados como Roberto Daniel Chayan (24), Brian Humberto Chávez (22), Ayron Manuel Barzala (25) y el remisero Conrado Alfredo Saporeti (58).

Todos quedaron imputados por el delito de "robo agravado por el uso de arma de fuego, por escalamiento y por ser en poblado y en banda”, los tres primeros como coautores y el remisero como partícipe.

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En este sentido, Silvestrini también avanzó en la causa paralela que inició para investigar la muerte de uno de los delincuentes, Luis Ángel González (20), y ahora por la de Arbona.

El titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 11 temática de Entraderas de Lomas de Zamora ya determinó que el marido de la mujer y empleado de una empresa de seguridad, Gustavo Eduardo Obregón (46), actuó en “legítima defensa” al disparar su pistola calibre 9 milímetros contra los delincuentes.

Además, detalló que si bien aún restan peritajes, todo parecería indicar que el balazo que la penitenciaria recibió en la cara fue producto de un rebote.

El hecho en cuestión ocurrió el viernes último alrededor de las 2.20, en una casa situada en la calle Roldán 283, de Glew, en el sur del conurbano, cuando cuatro delincuentes treparon por una pared y de allí al balcón del primer piso, por donde algunos lograron ingresar a una habitación de la vivienda.

La pareja dormía en su cuarto, cuando de repente la mujer escuchó ruidos y a los gritos le advirtió a su esposo que habían entrado ladrones, algunos de los cuales portaban armas blancas.

Acto seguido, Obregón tomó una pistola calibre 9 milímetros de su propiedad y efectuó entre siete y ocho disparos, tras lo cual vio que su mujer había caído herida con un impacto en el rostro.

Dos cámaras de seguridad, ubicadas en un comercio de la misma cuadra del domicilio, captaron la secuencia desde que los delincuentes llegan a pie y comienzan a trepar el balcón, a las 2.20, y 2.23 se arrojan del mismo y escapan a la carrera, uno de ellos visiblemente herido.

En los videos también se observó que parte de la banda huyó en un auto Ford Focus blanco, patente OPB098, que luego de los peritajes pertinentes, descubrieron que se trataba de ser un remís.

Detectives de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de Lomas de Zamora revisaron los centros de salud de la zona y así detectaron que en la Unidad de Pronta Atención (UPA) de la vecina localidad de Longchamps habían ingresado tres jóvenes, uno de los cuales, González, que tenía una herida de bala en la espalda y murió en el lugar.

La policía detuvo en las inmediaciones a otros dos sospechosos que lo acompañaban, Chayan y Chávez y, horas después, el remisero Saporeti fue detenido cuando llevó a la madre de González a la UPA donde antes habían dejado al joven fallecido.

De acuerdo a fuentes judiciales, Saporeti se quebró ante los policías y confesó que había trasladado a la banda al lugar del robo, en Glew en su auto Ford Focus blanco.

Además, el remisero declaró que después de dejar a González en Longchamps, también llevó a otro herido al hospital Balestrini de La Matanza. Gracias a este dato, los efectivos se dirigieron al centro de salud y aprehendieron al cuarto y último sospechoso, Barzala.

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