Dos de los tres predios que integran el complejo de ferias conocido como La Salada, en el partido bonaerense de Lomas de Zamora, volvieron a abrir sus puertas este lunes 16 de junio, tras permanecer clausurados por orden judicial. La medida alcanza a los predios Urkupiña y Ocean, mientras que el tercero, Punta Mogote, aún no tiene fecha de reapertura.
La clausura había sido dictada a fines de mayo por el juez federal, Luis Armella, en el marco de una causa que investiga una red de evasión fiscal, asociación ilícita, lavado de dinero y violación a la ley de marcas. La reapertura se habilitó luego de intensas gestiones entre el municipio de Lomas de Zamora, la Agencia de Recaudación bonaerense (ARBA), la Asesoría General de Gobierno, organismos de seguridad y los propios feriantes.
Desde el sábado 14, las autoridades de Urkupiña anunciaron que se levantó la clausura preventiva y comunicaron que convocaron al personal de limpieza y mantenimiento para reacondicionar el lugar. “La feria retoma sus actividades comerciales a partir del lunes 16, en los días y horarios habituales”, expresaron en un comunicado publicado en redes sociales y recordaron a los comerciantes el cumplimiento obligatorio de las normativas fiscales, laborales y comerciales.
Según la resolución judicial, todos los feriantes que retomen sus actividades este lunes deberán cumplir una serie de requisitos administrativos. Entre ellos, presentar la constancia de inscripción en el organismo recaudador ARCA (exAFIP), emitir comprobantes de venta y registrar adecuadamente a los empleados.
En el caso de los inquilinos, será obligatorio contar con un contrato de alquiler vigente, justificar la procedencia de la mercadería y emitir también los comprobantes correspondientes. Por su parte, las sociedades que administran los predios de La Salada tendrán un plazo de 90 días para designar nuevas administraciones y regularizar su situación legal y contable.

En un intento por blanquear lo que ocurre en La Salada, se implementará un sistema bancarizado de cobros dentro de las ferias, con el objetivo de evitar el uso de efectivo y transparentar las transacciones. Estas exigencias alcanzan a los tres predios.
En concreto, la orden de reapertura judicial se conoció recién el viernes previo al fin de semana largo, pese a que la fiscal interviniente, María Cecilia Incardona, había puesto la documentación a disposición del juez el lunes anterior. Durante esos días, los feriantes protagonizaron protestas que incluyeron el corte del Camino Negro, donde fueron reprimidos por fuerzas federales.
En su fallo, Armella reconoció que la medida de clausura “generó un impacto social y económico significativo”, al dejar sin ingresos a más de 20 mil familias que dependen directamente de la actividad en las ferias.
La intervención judicial de los predios también fue dispuesta por el magistrado, quien ordenó el nombramiento de administradores profesionales en Ciencias Económicas para Urkupiña SA, Punta Mogote SCA y la Cooperativa Ocean. Los interventores deberán garantizar buenas prácticas comerciales, regularizar el empleo y la contabilidad de las ferias, evitar el uso de efectivo y rendir informes mensuales ante la Justicia.

Vale recordar que, la investigación que originó el operativo judicial apunta a una estructura de negocios ilegales en torno a las ferias. Según el Juez, los imputados Jorge Omar Castillo más conocido como el “Rey de La Salada“, Enrique Antequera y otros empresarios habrían obtenido beneficios millonarios por medio de maniobras de evasión fiscal y venta de productos falsificados.
En paralelo, el juez Armella resolvió la “prohibición de innovar” sobre los activos de las sociedades involucradas, en línea con los planteos que sostiene la fiscalía a cargo de Incardona.
La Salada, la feria más grande de América Latina
Ubicada en Ingeniero Budge, a la vera del Riachuelo, La Salada nació en los años noventa como una salida para los talleres textiles del conurbano que no lograban competir con las condiciones impuestas por las grandes marcas. Su modelo de venta directa y con márgenes acotados de ganancia, se convirtió en una referencia bajo el lema “precio justo, trabajo digno”.
La Salada, que además de los predios mencionados está compuesta por Mega Polo y la feria Mogote Factory en Flores, se convirtió en una economía central para alrededor 40 mil familias, según lo que declararon los propios feriantes, lo que impacta de lleno en todo Lomas de Zamora.
En rigor, los puestos de trabajo incluyen anillos exteriores, puesteros, carreros, vendedores de comida, estacionamientos y tours de compras que llegan desde todo el país, Brasil y Chile.





