viernes 18 de septiembre de 2020 - Edición Nº1046
Diputados Bonaerenses » Provincia » 1 sep 2020

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Plan pospandemia, ley impositiva y grieta: mano a mano con el ministro Javier Rodríguez

El titular de la cartera Desarrollo Agrario y doctor en economía habla del desafío de reconstruir el entramado productivo en la provincia.


Convencido de que el gran desafío de su gestión es “fortalecer el entramado productivo que viene muy castigado”, el Ministro de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez, se embarca en un mano a mano con Diputados Bonaerenses que tiene un fuerte contenido político.

El funcionario desmiente que haya una grieta con el sector agropecuario, cuestiona el concepto de “campo”, y detalla que hay “un diálogo abierto con los diferentes sectores”, en los cuales en algunos casos participó el propio gobernador Axel Kicillof.

El desafío más grande es volver a fortalecer un entramado productivo que se vio fuertemente deteriorado, un conjunto de producciones, como proveedores locales y regionales que tuvieron que cerrar. Es una reconstrucción que no se hace de un día para otro”, sostiene Rodríguez.

Para ese arduo trabajo que tiene por delante el Gobierno bonaerense, el ministro considera que “se necesitan a todos los sectores” porque “en una provincia en marcha el sector agroalimentario va a tener un rol calve en ese empuje y en ese desarrollo”.

Sin embargo, Rodríguez aclara que “hay un sector muy minoritario que se opone prácticamente a todo y muchas veces tiene su expresión en una pequeña parte del sector agropecuario”.

Venimos a plantear que un modelo de desarrollo nacional requiere de la producción y del trabajo, y en la producción tienen que estar incluidos todos los sectores”, afirma en diálogo con este portal.

 

¿Cómo está la relación con los diferentes sectores?

 

Venimos trabajando muy intensamente para explicar cuáles son nuestras políticas. Tenemos dialogo abierto con los diferentes representantes y el Gobernador está muy presente, incluso participó de varias reuniones sobre temáticas específicas y generales.

Lo que hemos construido es el resultado de todo el trabajo que comenzó en la campaña. Venimos a plantear que un modelo de desarrollo nacional requiere de la producción y del trabajo, y en la producción tienen que estar incluidos todos los sectores.

 

 

Sin embargo, hay un sector de la oposición interesado en hacer política y mostrar un supuesto enfrentamiento. Se está viendo que no es así, aunque por supuesto una parte esté seguramente vinculada a la oposición que tiene sus planteos.

Hay un sector muy minoritario que se opone prácticamente a todo y muchas veces tiene su expresión en una pequeña parte del sector agropecuario.

 

¿El Gobierno anterior le dio respuestas a ese sector?

 

El Gobierno anterior no le dio soluciones al sector agropecuario y lo planteamos en el diagnóstico inicial. Como referencia el Gobernador lo dijo entre 2015 y 2019 cerraron cerca de 800 tambos en la provincia.

Cuando uno revisa cuáles fueron las políticas específicas para revertir la situación no encuentra ninguna. Esto por mencionar sólo un sector pero esto se extiende hacia las diferentes producciones.

 

¿Qué orientación tuvo el Gobierno anterior?

 

Se volcó hacia lo financiero y especulativo pero para nada hacia lo productivo, donde esta puesta nuestra mirada por su incidencia en el trabajo y desarrollo local.

 

 

Lo productivo implica tener acciones activas para todos los sectores. No existían este tipo de políticas. Cuando presenté el informe en Diputados (ver informe completo acá) se vieron todas líneas de trabajo que no existían el 10 de diciembre pasado.

 

¿Qué hay detrás de ese posicionamiento político?

 

Es una mirada que en Argentina se impuso varias veces y siempre mostró que fracaso. No es una mirada nueva, sino que viene de las políticas más liberales que presentan falsas soluciones para todos.

Los sectores trabajadores siempre recibieron pérdida de empleo y caída del salario y los sectores productivos también se vieron muy perjudicados. Es una discusión que hay que dar. Terminan teniendo efectos desastrosos y no es desconocimiento.

 

¿Qué es lo que más tiempo va a llevar para reconstruir?

 

El vacío más grande es volver a fortalecer un entramado productivo que se vio fuertemente deteriorado, un conjunto de producciones, como proveedores locales y regionales que tuvieron que cerrar.

Todo ese entramado en los últimos cuatro años sufrió mucho. Es una reconstrucción que no se hace de un día para otro. Muchas veces plateamos que la destrucción suele ser rápida y la reconstrucción es mucho más compleja.

 

 

Siempre reconstruir requiere posibilidades, conocimiento y mucho trabajo. Es un desafío grande recuperar el nivel de empleo y otro de mediano plazo es reconstruir ese entramado productivo que es central en el interior bonaerense.

 

¿Qué relación tiene el deterioro del entramado con el desarraigo?

 

Estamos convencidos que hay una relación muy fuerte, entre la destrucción del entramado y el desarraigo. Creemos que para lograr una provincia realmente integrada se requiere del fortalecimiento del desarrollo local en cada una de las regiones.

 

¿Coincide en que hay una discusión pendiente sobre avanzar en un sistema impositivo más progresivo para el campo bonaerense?

 

Ya marcamos la orientación general en la Ley Impositiva a principio de año: planteamos la necesidad de diferenciar entre los productores de menor capacidad impositiva paguen menos y aquellos con mayor capacidad paguen proporcionalmente más.

Eso fue trazado en la modificación de los valores nominales de nuestra propuesta, que mantuvo el impuesto en términos reales pero aplico un incremento a los sectores de mayor una capacidad y una reducción los de menor capacidad.

 

 

Incluso, en un contexto donde la oposición se mostró totalmente contrarias a colaborar con el Gobernador ese punto no fue cuestionado. Por lo tanto, marcamos esta idea, lo planteamos de una manera muy clara y dialogando con todos los sectores.

 

¿Qué impacto tuvo la Ley Impositiva?

 

Permitió que más de la mitad de productores tuvieran una reducción del Impuesto Inmobiliario Rural. Es importante poner la lupa en lo que ocurre con la mayoría de los productores, y fue posible por la escala diferenciada que propusimos.

Por ejemplo los tambos de menor escala también tuvieron una exención impositiva, con la idea de una escalera de modificaciones que permite al que está más abajo tener un alivio en términos fiscales. 

 

Se suele presentar a los diferentes sectores agropecuarios como “el campo”, pero ¿hay solo campo?

 

Las diferencias son enormes, el sector agropecuario es muy heterogéneo y muy diverso y parte de su complejidad y fortaleza tiene que ver con eso. En la escala productiva tenemos de 1,5 hectáreas a 2.000, 5.000 y 10.000. Hay una diferencia sustancial.

Además, tenemos una variedad que va desde las producciones agrarias muy conocidas pero también tenemos frutales, cítricos productos hortícolas, ganadería bovina, avícola y porcina.

 

 

Eso hace que las necesidades y el potencial sean diferentes y se requieran distintas medidas. No hay una política general para el sector. Aunque hay temas transversales, se necesitan medidas específicas para cada grupo productivo.

 

¿Cómo viene el trabajo con la mesa de agroquímicos?

 

Fue un tema que lamentablemente no se lo abordó en tiempo y forma, solo se pensó en una resolución cuando la ya situación estaba desbordada de problemas, quejas y amparos. Se debería haber encarado antes.

Esa resolución la volvimos a suspender porque entraba en vigencia en 2020, y a partir de ahí planteamos un camino por recorrer. Es un tema que tiene sus complejidades y diferentes objetivos que conciliar.

De todos modos, es muy claro que la producción no puede afectar la salud y el ambiente, hay que producir de manera responsable. Queremos recorrer un camino sobre recomendaciones, cuidados y practicas agropecuarias.

 

¿Se prevé que se empiece a debatir una ley en la Legislatura?

 

Estamos en diálogo con los diferentes municipios. Estamos sobre el tema y pendientes. Queremos generar un bagaje científico técnico y a partir de esas recomendaciones habrá que ver si existen los acuerdos para aprobar un proyecto de ley.

 

¿Cómo evalúa los reclamos sobre la inseguridad rural? ¿Cree que hubo una intencionalidad?

 

Hubo intento de un grupo muy minoritario de enfrentar al sector con el gobierno, tratando de insinuar a veces de manera directa e indirecta que el Gobierno podía llegar atrás. Fue una jugada política de un grupo muy reducido.

 

 

Mientras tanto, nos abocamos a tratar de resolver la temática y quedó claro que no había ninguna intencionalidad política, y si había una intención de poner al conjunto del sector en contra, cuando no es así.

 

¿Cuál es la situación de los trabajadores rurales?

 

Venimos trabajando con los representantes del sector y con UATRE. Las condiciones de pandemia obligaron a generar protocolos especiales para resguardar la salud de todos los trabajadores y dio buenos resultados.

Hay pendiente una agenda importante de regularización del trabajo rural, también coincidimos en que ahí también hay una falta de registración en el sector hortícola, es un área donde estamos trabajando muy fuerte.

 

¿Cómo evalúa el próximo pago de compensaciones en soja?

 

El pago de las compensaciones es una muy buena noticia, que viene después del arreglo de la deuda. Sin duda, va a generar un incentivo a los productores de menor escala y se están implementando políticas diferenciadas.

 

¿Cree que hubo una mala interpretación sobre Vicentín?

 

El Presidente lo dijo de manera clara y se le dio una interpretación completamente diferente a lo que se estaba planteando. Observamos con preocupación la situación de los acreedores de Vicentín.

 

 

Dentro de ese grupo hay productores, cooperativas, está el Banco Nación, el Provincia y el sistema financiero. Entendimos la importancia que reciban lo que se les debe pero hubo una mirada de la oposición diferente.

 

¿Cuál es plan de recuperación para la pospandemia?

 

Estamos diseñando las diferentes políticas públicas que permitan empujar este potencial que tiene mucha incidencia en el interior pero que tiene un impacto provincial enorme.

En una provincia en marcha el sector agroalimentario va a tener un rol calve en ese empuje y en ese desarrollo, por supuesto que ya tomamos medidas en la pandemia para impulsar el crecimiento del sector.

 

 

Estamos prontos a plantear un conjunto de medidas que tienen una mirada pospandemia pero también de más largo plazo. En el sector agropecuario tenemos que mirar estratégicamente a diez años. 

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