jueves 25 de febrero de 2021 - Edición Nº1206
Diputados Bonaerenses » Nación » 8 ene 2021

Combate a la pandemia

Avanza una nueva vacuna que no necesita refrigeración y será de una sola dosis

El laboratorio bioquímico de la Universidad de Stanford está desarrollando una vacuna contra el COVID-19 que utiliza tecnología de nanopartículas.


El laboratorio bioquímico de la Universidad de Stanford está desarrollando una vacuna contra el COVID-19 que utiliza tecnología de nanopartículas, la misma presenta grandes ventajas como que solo se necesitaría una dosis y podría ser almacenada en temperatura ambiente.

Al respecto, los investigadores de la universidad precisaron que este desarrollo surgió a partir de su experiencia en los estudios de vacunas contra el VIH, el Ébola y la influenza pandémica, las cuales se encontraban en desarrollo antes de que el brote de coronavirus se esparciera por el mundo.

Aunque el SARS-CoV-2 está fuera del área de especialización específica del laboratorio, desde la declaración de la pandemia los investigadores de Stanford vienen desarrollando una candidata prometedora de vacuna contra este virus, la cual tiene importantes avances.

“Nuestro objetivo es hacer una vacuna de un solo disparo que no requiera una cadena de frío para su almacenamiento o transporte. Si lo hacemos bien, también debería ser barato”, dijo Peter S. Kim, quien es profesor de bioquímica en Virginia y DK Ludwig. “La población objetivo de nuestra vacuna son los países de ingresos bajos y medios”.

Esta nueva vacuna se detalla en un artículo publicado el 5 de enero en la revista ACS Central Science donde se explica la tecnología de nanopartículas que utiliza. Dichas partículas son salpicadas de la mismas proteínas que componen los distintivos picos superficiales del virus, los picos facilitan la infección al fusionarse con la célula huésped y crear un pasaje para que el genoma viral entre e interrumpa la reproducción del virus.

La ventaja de las vacunas de nanoparticulas consiste en equilibrar la efectividad de las vacunas de base viral con la seguridad y la facilidad de las vacunas de subunidades. Aunque las vacunas que utilizan el virus para administrar el antígeno pueden ser más eficaces que las que solo contienen partes aisladas del virus, estas tardan más en producirse, requieren refrigeración y sueles causar efectos secundarios.

Las vacunas aprobadas a la fecha por la FDA, como la Pfizer y Moderna, que utilizan tecnología ARNm de ácido nucleico, son más rápidas de producir que las vacunas de nanopartículas pero son mucho más caras de fabricar y requieren más de una dosis para garantizar su efectividad.

Lo que pretende esta vacuna es usar estos picos a manera de antígenos, haciendo que su presencia en el cuerpo desencadene una respuesta inmune que combata la infección. En contraste con las otras, las pruebas en ratones de la vacuna de Stanford han arrojado una inmunidad contra el COVID-19 después de una sola dosis.

La vacuna no solo podría almacenarse en temperatura ambiente sino que los investigadores están determinando si podría almacenarse y distribuirse en forma de polvo liofilizado, lo que facilitaría mucho el transporte y aplicación de la vacuna.

Este avance significaría la solución de un gran problema para muchos países, en especial en los países más pobres donde el requerimiento de refrigeración que tienen las vacunas más avanzadas -que oscila entre 8 a -70 grados Celsius (46 a -94 grados Fahrenheit)- es un impedimento.

Sin embargo, Abigail Powell ex becaria postdoctoral en el laboratorio de Kim y autora principal del artículo, manifestó que la vacuna se encuentra en “una etapa realmente temprana y todavía hay mucho trabajo por hacer”.

En ese sentido, Powell manifestó que se encuentran en un punto de salida solido en lo que podría ser una vacuna de dosis única que no se basa en el uso de un virus para generar anticuerpos protectores después de la vacunación. Asimismo, los investigadores continúan mejorando y afinando su candidata a vacuna, con la intención de acercarla a los ensayos clínicos iniciales en humanos.

Cabe destacar, que dados los avances en las otras vacunas candidatas se van produciendo con rapidez, es probable que esta nueva vacuna no llegue a ser aplicada para combatir la actual pandemia.

En este caso, el equipo del doctor Kim afirma que su vacuna puede ser modificada para tratar otros coronavirus más universales como el SARS-CoV-1, MERS, SARS-CoV-2 y otros que aún no se conocen, permitiendo así estar preparados para una nueva amenaza viral que suceda en el futuro.

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