domingo 01 de agosto de 2021 - Edición Nº1363
Diputados Bonaerenses » Legislatura » 3 mar 2021

Legislatura Bonaerense

El discurso completo de Kicillof en la apertura del 149° periodo de sesiones ordinarias

El gobernador hizo un pormenorizado repaso de las medidas tomadas en la pandemia, recordó la herencia recibida y trazó los lineamientos de plan de gobierno 2021. Los detalles.


El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, abrió ayer el periodo 149° de sesiones ordinarias ante la Asamblea Legislativa con un repaso de las medidas tomadas en la pandemia, recordó la herencia recibida y trazó los lineamientos del plan de gobierno 2021.

Acompañado por la Vicegobernadora, Verónica Magario, y el presidente de la Cámara de Diputados, Federico Otermin, el mandatario presentó un plan de incentivo a la producción, y el consumo, anunció una moratoria para las pymes y adelantó que enviará algunas medidas que necesitan acompañamiento de la legislatura bonaerense como la unificación del monotributo.

En este sentido, el mandatario provincial dijo que enviará a la legislatura una ley de fortalecimiento productivo que cuenta con una moratoria general de impuestos patrimoniales por el Covid-19. En ese sentido, detalló que se le condonaran intereses en función de la capacidad de pago con mayores beneficios para los más afectados como las pymes.

En tanto, Kicillof destacó que va a haber un plan de pago de Ingresos Brutos para los agentes de recaudación. “Se trata de una moratoria para unos 3.800 agentes de recaudación que no ingresaron fondos retenidos en sus operaciones con contribuyentes de Ingresos Brutos”, adelantó.  

Además, el Gobernador sostuvo que habrá un programa de financiamiento para la recuperación productiva y destacó que va a haber créditos por $50.000 millones para ese fin. También una línea de microcrédito productivo con bonificación de tasas y créditos para la adquisición de motos de hasta $250.000 por unidad y con un plazo de pago de 36 meses.

Uno de los puntos sobresalientes de la alocución, fueron las intenciones dedesdolarizar de manera definitiva las tarifas de los servicios público”. “No se puede pagar a valor dólar la energía que usamos en nuestros hogares", apuntó el primer mandatario bonaerense.

Párrafo aparte fue dedicado a la oposición: “Desde el primer día instruí a todo mi gobierno a no ocultar ninguno de los problemas estructurales, porque no se pueden tapar con publicad, marketing y ocultamiento, quiero que mi mandato sea juzgado por lo que hice y no por lo que oculté”.  

 

 

EL DISCURSO COMPLETO DE KICILLOF 

 

“Bueno, señora Vicegobernadora de la PBA y Presidenta de la Cámara de Senadores, Señor Presidente de la Cámara de Diputados, señoras y señores senadores, senadoras, diputados, diputadas, señores intendentes de la Provincia de Buenos Aires, hoy escuchando a través de la teleconferencia, señores ministros, ministras y demás funcionarios del Gobierno provincial, algunos presentes, otros a través de la teleconferencia, señores representantes de los órganos de la Constitución de la Provincia de Buenos Aires, señores ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires, queridas Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, señores representantes de organizaciones confesionales y organizaciones de los trabajadores, empresariales, del sector agropecuario, señores rectores de universidades provinciales y nacionales con asiento en nuestra Provincia.

 

Hace exactamente un año, en la inauguración de la anterior Asamblea Legislativa Ordinaria, un acto muy importante, un acto central de Gobierno, y una obligación constitucional, hacernos presente antes esta Legislatura, me comprometí a trabajar sin descanso para reconstruir y transformar la PBA. A eso vinimos al Gobierno, a reconstruir y a transformar a fondo la injusta estructura de nuestra Provincia.

 

Lo que no sabíamos, aquel 1 de marzo, es lo que empezaríamos a vivir pocos días después. El último día del año 2019 en la ciudad de Wuhan, la Comisión Municipal de Salud notificó el surgimiento de un conjunto de casos de neumonía en esa ciudad. Posteriormente se determinó que la neumonía estaba causada por un nuevo tipo de coronavirus. En pocos días, ya el 11 de marzo se va a cumplir el primer año desde que la OMS declaró que el coronavirus era una pandemia. 

 

Un año después, contamos 115 millones de contagios y 2.5 millones de muertos en todo el planeta. Todavía cuesta creer y comprender la excepcionalidad de la época que estamos viviendo. La pandemia nos cambió la vida a todos, y como Gobierno nos obligó, indudablemente, a reformular nuestra hoja de ruta, lo que eran prioridades se volvieron rápidamente urgencias vitales impostergables.

 

Fue un año muy duro para nuestro pueblo, un tiempo de mucha angustia, un tiempo de distancias, un tiempo de encierros, de aislamientos, un tiempo de dolores, de privaciones y nos acostumbramos durante todo este año a contar enfermos y fallecidos. 

A la realidad económica, que ya era muy mala, se sumó esta circunstancia que agudizó la desgracia mundial de luchar contra lo absolutamente inesperado y desconocido. Hemos comprobado de qué manera una pandemia castiga y lastima a todas las sociedades. Pero quiero decir que si bien la pandemia nos cambió la vida, no mató, sólo pospuso nuestros sueños y nuestros objetivos de gobierno.

 

De esos sueños y objetivos que empezamos a realizar en este primer año tan especial de gestión, hablaré a continuación. Seguimos luchando hoy contra el coronavirus, pero al mismo tiempo estamos poniendo los cimientos para construir la Provincia de la postpandemia.

 

Hoy, además de rendir cuentas, y antes que nada vengo a agradecer. Quiero dedicar este discurso de apertura para agradecer al pueblo de la Provincia de Buenos Aires, por su esfuerzo solidario, por su enorme sacrificio, por el que hizo y por el que continúa haciendo. También quiero reiterar mi agradecimiento a los 135 intendentes de la PBA, del oficialismo y de la oposición, gracias por trabajar incansablemente a nuestro lado para cuidar a su gente y por apostar a trabajar unidos a pesar de las diferencias.

 

Quiero agradecer especialmente al personal esencial de la Provincia, al que puso el cuerpo y al que puso el alma para que los bonaerenses sigamos teniendo los servicios fundamentales e indispensables para atravesar esta tormenta. No me va a alcanzar la vida para agradecerle a los trabajadores y a las trabajadoras, y al personal de la salud en general. Su trabajo heroico es el que logró evitar una tragedia muchísimo mayor.

 

También a los docentes de todos los niveles. Miren, estos últimos días se ha castigado de nuevo, por las mismas bocas, a los docentes de la Argentina. Yo quiero agradecer a los docentes de la PBA que sostuvieron durante el año pasado con un esfuerzo indescriptible, con herramientas la verdad escasas, todo el año la continuidad pedagógica que permitió que hoy podamos decir, contra todas esas voces que se alzan todos los días, que sí hubo clases en la Provincia de Buenos Aires, que sí continuó la enseñanza en la provincia de Buenos Aires, con dificultades, sí por supuesto, con protocolos, sí por supuesto, con pandemia, sí por supuesto, pero nadie venga a usar esto para desprestigiar a la enseñanza en la Provincia de Buenos Aires.

 

Quiero agradecer también a las fuerzas de seguridad, nunca abandonaron la vigilancia en nuestro barrios, estuvieron siempre en nuestras calles y cuidando a nuestras casas mientras muchos podían permanecer guardados para evitar los contagios. Pero, sobre todo, a nuestro pueblo, a nuestra gente, a nuestros trabajadores, a todos los bonaerenses que merecen un inmenso reconocimiento.

 

Hoy más que nunca quiero agradecer también, lo escuchábamos hace un rato, a nuestro Presidente Alberto Fernández. Sigue conduciendo las riendas de un país atacado por una feroz pandemia, golpeado por la crisis económica mundial más grande, probablemente, que se tenga memoria.

 

Llegamos hoy hasta acá evidentemente muy lastimados, pero hubiésemos llegado con más daño si Alberto no fuera Presidente y si hubiéramos tenido un Presidente, como pasó en otro lado lamentablemente, que no tuviera empatía con los que sufren, que no hubiera tomado,como hizo él decisiones rápidas y firmes, y sobre todo qué terrible hubiera sido todo si nos hubiera tocado este año en manos de un Presidente o de un Gobierno que no creyera, como cree Alberto, como sí cree nuestro Gobierno, en la importancia de un Estado presente.

 

Afortunadamente esta pandemia nos encontró con un Presidente que no vino a decir “sálvese quién pueda”. También les quiero agradecer a ustedes, a los legisladores del oficialismo y de la oposición, porque a pesar de la vehemencia que tuvieron los debates, que son parte de nuestro juego democrático, he encontrado en este Cuerpo compañía y a quienes, razonablemente, pudieron considerar las graves circunstancias que nos tocó atravesar y acompañaron con las leyes que pedimos.

 

Sabemos que este año fue un año de enorme esfuerzo colectivo, un año de sacrificio, fue un año en que un pueblo que venía muy golpeado decidió organizarse y resistir. Digo bien, y resistir, a una durísima pandemia que nos venía golpeando.

 

Estaban todas las condiciones dadas para que el virus desbordara en la Provincia de Buenos Aires, un sistema de salud que estaba diezmado, una alta concentración de población, un déficit habitacional estructural, una crisis social y económica heredada. Estos factores constituían un cóctel explosivo que hizo que muchos preguntaran, y todos los que están acá pueden recordarlo si son honestos, ¿cuándo explota la Provincia?, ¿cuándo explota el conurbano? Y no era una pregunta inadecuada, porque ocurrió en muchos países más preparados originalmente que nuestra Provincia, más desarrollados que nuestra Provincia, con más recursos que nuestra Provincia.

 

¿Cuándo explota la Provincia de Buenos Aires?, se escuchaba en todos lados cuando llegó la pandemia. Porque vimos también, lamentablemente, desbordes en países europeos, por el principio de la pandemia, vimos fosas comunes, a médicos, enfermeras atendiendo con bolsa de residuos, vimos en los países de la región desastres donde se armaron mercados paralelos que negocian el oxígeno para los pacientes, vimos pasillos abarrotados de enfermos, vimos gente que murió esperando la ambulancia. 

 

Vimos todo esto, lamentablemente, en otros rincones de nuestro país reprodujeron algunas escenas familiares. Pero no pasó, en la Provincia de Buenos Aires no pasó. Ni la Provincia, ni el conurbano, ni el sistema de salud colapsaron. Pudimos y tenemos que estar orgullosos de haber llevado adelante una situación tan difícil y lo quiero decir con todas las letras, unidos.

 

La Provincia, que algunos insisten en llamar inviable desde la comodidad, desde las redacciones, de sus sillones y de sus computadoras, la Provincia que algunos llaman inviable va a cumplir un año con el sistema sanitario en pie, sin haber dejado a ningún y a ninguna bonaerense sin cama, sin respirador, sin atención, sin médico, sin enfermera, sin plasma.

 

Esto creo que constituye un logro, que a pesar de la disputa política no podemos dejar pasar, sin sentir orgullo y sin recapitular los esfuerzos que nuestra dirigencia política hizo, toda. Evitar el colapso del sistema de salud, sin dudas, significó reducir la capacidad de daño de esta pandemia. En estos meses no pudimos hacer muchísimas cosas, pero también es cierto que pudimos salvar miles de vidas y prepararnos para salvar muchas más. Porque vamos a dejar, después de esta experiencia, un sistema de salud que estaba abandonado, tremendamente fortalecido, valió la pena invertir en nuestro sistema de salud, valió la pena abrir los hospitales, valió la pena fortalecer a nuestros trabajadores y trabajadoras.

 

Un pueblo solidario, un Gobierno protector y Estado presente fueron las claves para amortiguar el golpe, un año después de la llegada del virus y de la peor crisis de la historia, puedo decir con orgullo que nuestra Provincia está de pie, está dando pelea y está lista, que es de lo que venimos a hablar, para empezar una etapa de reparación y de reactivación.

 

La tarea urgente que se nos impuso desde marzo fue la de reconstruir el Estado provincial y ponerlo al servicio de la gente. Sí, es así. Había un Estado que había que reconstruir. Lo convertimos a nuestro Estado, al Gobierno, en un escudo para defender y proteger a nuestro pueblo, de esta manera se pudo amortiguar el inevitable impacto de la pandemia. 

 

Tengo que decir que la reconstrucción del Estado provincial requirió y requiere, en primer lugar, desandar una historia de injusticia vinculada a la enorme diferencia entre lo que nuestra Provincia aporta de recursos, lo que nuestra Provincia produce y lo que nuestra Provincia recibe. Tenemos la firme decisión de recuperar los recursos que pertenecen a la Provincia, y hoy contamos con un Presidente que cuenta con la vocación federal de comprometerse y generar una distribución menos injusta y desigual de los recursos. Yo la verdad es que quiero invitarlos a todos ustedes a que trabajemos para recuperar lo que a la Provincia le pertenece.

 

Dije muchas veces nuestra Provincia, por la proporción en la producción industrial, en la producción agropecuaria, en el comercio, en la población, nuestra Provincia es indudablemente la Provincia más rica, pero también creo yo que es la Provincia más desigual. Esta riqueza está muy injustamente distribuida y así como es la Provincia más rica tiene un Estado pobre.

 

Esta injusta distribución, quiero decir que tiene una génesis histórica, y quiero decir que tiene que ver con la enorme solidaridad de nuestra Provincia hacia nuestro país federal, quiero decir también que un Estado pobre es incapaz de asegurar el cumplimiento de los derechos de su población, es incapaz de construir a la velocidad que necesitamos la dignidad, el bienestar, la seguridad del conjunto de la sociedad.

 

De nuevo, les pido que aquí abandonemos las divergencias partidarias, todos tenemos que defender los intereses de nuestra Provincia. Pero quedó muy claro que la mano invisible del mercado es incapaz de cuidar y de hacer cumplir los derechos para todos. No es tampoco la que nos va a sacar de esta profunda crisis. Debe ser, indudablemente, un sector privado pero acompañado por la mano visible, protectora, cercana y solidaria del Estado, que sea un Estado que garantice derechos para todos, una vida digna, segura y feliz.

 

El Estado durante la pandemia ayudó y apoyó a todos, seguramente, y tengo que decirlo porque lo sabemos muy bien, de manera insuficiente. Es la crisis más profunda del siglo, pero lo que puedo decir es que extendimos el brazo y la mano para ayudar absolutamente a todos. Estuvo presente el Estado como tiene que estar, en una situación así nada es suficiente, nada alcanza, pero sin dudas hubiera sido mucho peor mirar para otro lado. 

 

Si no tomábamos decisiones rápidas nunca hubiera venido esa mano invisible a triplicar las camas de terapia intensiva, a aumentar de manera sustancial la cantidad de respiradores, a pagar los IFE, los ATP, a fortalecer nuestro sistema de salud, a relanzar los planes de vivienda y la obra pública. Pese a todo lo que faltó, pese a todo lo que sufrimos, pese a los errores que se pueden haber cometido, podemos y tenemos que estar orgullosos de que dimos esta pelea como Gobierno, como Estado y como pueblo.

 

Por eso, hoy puedo venir a esta Asamblea tranquilo ,con la convicción de haber empezado a cumplir con el mandato electoral, pero también con la certeza de que todavía es muchísimo lo que queda por hacer, mucho daño y mucha angustia para reparar. Mi obligación hoy es rendir cuenta de cómo trabajamos en este contexto tan especial, en este año que pasó y que nunca vamos a olvidar. Lo vamos a recordar, seguro, con muchísimo dolor, con mucha tristeza, pero también con la certeza de haber estado resistiendo y trabajando para atenuar el sufrimiento y sostener la esperanza, para proteger la vida.

 

Voy a referirme ahora a algunas, entre el gran número, de acciones, medidas, programas, proyectos que se implementaron durante 2020 y voy a finalmente a hablar de  lo que tenemos pensado para el año 2021. Quiero antes hacer una aclaración, porque voy a hacer un recorrido de alguna manera cronológico, y quiero decir que esta Provincia ha atravesado muchos Gobiernos distintos, de distintos signos y de distinta orientación. Lo que quiero decir es que desde el primer día instruí a los miembros de mi Gabinete, a todo mi Gobierno, a no ocultar ninguno de los problemas estructurales, no coyunturales de nuestra Provincia.

 

No se puede tapar el sol con las manos, no se pueden esconder los problemas de los y las bonaerenses con publicidad, con marketing o con ocultamiento, no se puede, principalmente, porque nuestro pueblo los conoce, porque nuestro pueblo lo sufre y vive de esa manera.

 

No se trata de barrer debajo de la alfombra cuando hay un problema, las dificultades tienen que ponerse encima de la mesa,  si son coyunturales hay que resolverlas rápidamente y si son estructurales y van a llevar mucho tiempo encontrar esa solución, hay que indicar un camino para llevar adelante la resolución de ese problema. Quiero que mi mandato sea juzgado por el pueblo de la Provincia por lo que hice y no por lo que oculté o por lo que llamé a otros a ocultar.

 

No los quiero demorar hablando de herencias, simplemente voy a mencionar cinco datos, y lo voy a hacer porque ha transcurrido un año nada más, un año y tres meses desde que asumí como Gobernador de la Provincia, pero este año ha sido un año tan particular que ha parecido un lustro o una década. Por eso me parece importante recordar el punto de partida, porque hay algunos que hoy quieren señalar problemas que indudablemente subsisten, como si hubieran aparecido por impericia de un Gobierno, o a caso por la aparición de la pandemia, pero la verdad es que no es así.

 

Asumimos después de un período, y no es ni para apuntar ni creo que para avergonzarse por parte de los protagonistas, asumimos después de un período de políticas neoliberales. El producto en la Provincia había caído casi seis puntos durante los cuatro años, y durante tres de esos cuatro años hubo reducción de la actividad. Más cayeron la industria y el comercio, que perdieron 14 y 13 puntos respectivamente, un verdadero industricidio.

 

Los trabajadores, las pymes, los más vulnerables fueron, como siempre, los que más sufrieron, se perdieron 64 mil puestos de trabajo formales, y se perdieron 15 puntos de salario real. La inflación acumulada en cuatro años fue de 280%, y el último año tuvo la inflación más grande desde el año 1991. 

 

Entre el año 16 y el 19, el gasto público se redujo diez puntos, en términos reales. Pero voy a explicar que la salud sufrió un ajuste de 16 puntos, la educación 22 puntos, la ciencia y la tecnología 21 puntos, la vivienda 16 puntos, la seguridad 28 puntos de ajuste y los servicios sociales 14 puntos, un ajuste social salvaje.

 

Como contracara, lo único que creció en el presupuesto fueron los pagos de servicio de deuda. Así como lo escuchan, 111%. El peso de la deuda sobre el Producto Bruto pasó de 6 puntos a 9, y la presión de la deuda sobre el presupuesto se llevó, el último año, 20 puntos. Sobreendeudamiento, recesión acumulada, despidos, caída del salario y obviamente ajuste fiscal.

 

No voy a hablar más de esta cuestión, pero sí quiero dejar en claro que la economía de nuestra Provincia y nuestra Provincia eran tierra arrasada. Cuando asumimos, y empiezo a hablar de lo que hicimos ante esto, cuando asumimos y lo dije aquí en este Congreso, Vero, había huelga de hambre en la penitenciarías de la Provincia de Buenos Aires. Asumimos el Gobierno con la superpoblación carcelaria más grande de la historia de la Provincia, 110%, o sea de las plazas existentes había más que el doble, y había una huelga de hambre que afectaba a 16.000 internos.

 

Esto era porque no se habían comprado los alimentos y los remedios, se había dejado de pagar a los proveedores, eso el día que asumí, 16.000 internos en huelga de hambre.

Empezamos resolviendo la cuestión coyuntural, rápidamente pagamos deudas por más 1.500 millones de pesos, que quedaban de la gestión pasada y pudimos normalizar la provisión de alimentos y medicamentos,pero además pudimos reactivar obras paralizadas.

 

No me quiero referir solo a la cuestión coyuntural, quiero referirme también al problema estructural, porque es algo que ha ocurrido durante todo el año cada vez que nuestra Provincia estuvo en los canales y en los medios porteños, mostrando y señalando algún problema grave en la Provincia como si hubiera salido de una galera o de un repollo, y la verdad que tampoco es justo atribuir el problema penitenciario a la gestión anterior íntegramente, tampoco es justo.

 

Hablé de abandono, hablé de falta de inversión, es real, pero no es justo atribuirle el problema del sistema penitenciario. 25 mil plazas tiene, 33 mil internos había cuando asume la anterior gobernadora, eso sí, al final del mandato había 50 mil. Eso determinó un aumento importantísimo en la sobrepoblación, hasta llevarlo a las características de una crisis humanitaria, marcado por organismos internacionales y por nuestro sistema judicial en sus más altas instancias.

 

Dije que cuando había un problema no lo íbamos a esconder abajo de la alfombra, entonces no era solo seguir empujando como estaba y pagar la deuda anterior y tapar la cuestión para que no se viera. Encaramos y pusimos en marcha el Plan de Fortalecimiento Integral del Sistema Penitenciario, con asistencia del programa de la ONU para el Desarrollo que incluye un plan de infraestructura muy importante. En sus 200 años la Provincia construyó 63 unidades carcelarias y alcaidías, con 24.000 plazas.

 

El plan que tenemos en mente hasta 2023 planea construir 12.000 plazas más, sería un crecimiento del 50%. En 200 años se construyeron 24.000, pensamos aportar 12.000 plazas. Pero quiero decir, para que quede a la vista, inauguramos en lo que va de la gestión 1.222 nuevas plazas. En los cuatro años de la gestión pasada se habían inaugurado solamente mil, en un año ya hicimos más para expandir un sistema colapsado que en los cuatro años anteriores.

 

Este año vamos a terminar 800 nuevas plazas, vamos a crear un sistema de hospitales penitenciarios. Al asumir mi gestión no había un sistema de internación para la población carcelaria, esto tenía dos problemas, uno el traslado de los internos y otro la saturación, sobre todo en localidades pequeñas, de su sistema de salud cuando había algún problema en el sistema penitenciario.

 

Por tal motivo, decidimos crear, por primera vez, un sistema de hospitales penitenciarios en los 15 complejos penitenciarios de la Provincia. Había 57 camas de internación y ahora vamos a pasar a 480 camas en el interior del sistema penitenciario, esto para que no se hable de los traslados ni los problemas de saturación del sistemas de salud. Quiero decir que ya inauguramos cinco hospitales en los complejos de Lomas, Florencio Varela, Olavarría, Ituzaingó y de General Alvear.

 

No es menor porque contribuyó a que la pandemia tuviera una tasa de contagios de 0,78% de la población, seis veces menos que el promedio nacional. Esta y varias medidas que se llevaron a cabo.

 

Hemos lanzado también un programa para evitar la reincidencia, es un programa que tiene múltiples medidas, ya lo hemos comentado, pero tenemos una tasa de reincidencia elevadísima. No es cierto que la cuestión del servicio penitenciario y de las cárceles no haga a la seguridad, es importante que aquellos que pasan por nuestro sistema penitenciario cuando salgan y cumplan sus condenas como tiene que ser, se puedan reinsertar a la vida y puedan reinsertarse sin volver a delinquir.

 

Es lo que digo, aparecen los problemas y queremos buscar soluciones inmediatas pero también de largo plazo a cuestiones estructurales.  A poco de asumir, esta Legislatura, y lo quiero reconocer, aprobó las emergencias que le solicitamos. Emergencia en materia económica, productiva, social, energética, administrativa, tecnológica, en seguridad pública, política y salud penitenciaria, infraestructura y servicio público, algunas venían y fueron prorrogadas del gobierno anterior otras fueron agregadas antes de la pandemia.

 

Asumí en una Provincia en emergencia, y asumí con una Provincia donde teníamos marcado un aumento de las tarifas energética para el 1 de enero del año 2020. Lo quiero recordar porque a veces suena contrafáctico, algo que va contra la experiencia que vivimos, pero es necesario recordar que durante la gestión anterior las tarifas habían crecido en EDEA 1.800% en 4 años, en EDEN 1.900%, en EDES 2.000%, y acá en La Plata 3.400%. Ese había sido el famoso “tarifazo”. Impagables.

 

Pero además, como era año electoral, se había marcado un aumento que ya estaba acordado con las empresas para el 1 de enero del año siguiente a 2019, cuando el Gobierno cambiaba. Es decir que asumí y me encontré con un incremento del 25%. 

Es importante decirlo porque no es que al tres mil se le suma 25, sino que es 25% adicional sobre el tres mil, significa llevar las tarifas aproximadamente al 4.000% acumulado de aumento, y eso era lo que teníamos que hacer. 

 

Quiero agradecer a esta Legislatura porque cuando vine aquí, entre las primeras cosas que hice, fue impedir que se realizara ese aumento, y no solo eso, desde ese día que impedimos el aumento del 25% hasta el día de hoy las tarifas no aumentaron. No se puede vivir cobrándole tarifas a la gente que la gente no puede pagar, no se puede vivir poniéndole tarifas que las empresas no pueden pagar.

 

Suspendimos el aumento, sentamos a las distribuidoras, acordamos la revisión de los marcos tarifarios que estaban también dolarizados. Escuchan bien, en la tarifa, uno de los factores para el incremento automático, era el valor del dólar y eso está planteado en estas RTI que siguen vigentes. Quiero acompañar a nuestro Presidente, Alberto Fernández, que dejó en claro en la Nación, como nosotros lo dejamos en Provincia, vamos a desdolarizar definitivamente las tarifas de los servicios públicos, no puede ser que se pague a valor dólar la energía que consumimos en nuestros hogares, y eso había dejado su impronta escrita y acordada. 

 

Luego de eso empezó la temporada, tuvimos, y vale la pena recordarlo, tuvimos una temporada récord el año 2020. Fue un verano que superó en 20%, en algunos casos, a las temporadas anteriores. Fue un verano donde hubo casi 9 millones de turistas, donde hubo gastos por 50.000 millones de pesos, ya se veía en marcha una reactivación económica. Nuestra sociedad, también las otras provincias, la Argentina entera estaba empezando a respirar un aire distinto y fue ahí, donde el martes 3 de marzo, supimos del primer paciente con covid detectado en Argentina ,venía de Italia, de Milán, un país ya a esa altura de altísima circulación. Ahí empezó este horror y esta pesadilla.

 

Vimos los países desbordados, vimos la falta de insumos, tapabocas, de camisolines, equipos de protección, vimos cómo todo se abalanzaron sobre los equipos médicos y los insumos médicos necesarios. Voy a hablar ahora en parte de la enorme, inmensa, cantidad de medidas que tomamos en plena urgencia para responder a la crisis del covid.

 

En primer lugar, y lo planteo como una cuestión estructural, desarrollamos un sistema centralizado, por primera vez en la historia de la Provincia, para la gestión de camas y derivación de pacientes. Quieren creer que eran llamados telefónicos, quieren creer que entre hospitales de localidades vecinas no había una forma trasladar los enfermos, quieren creer que tenemos una Provincia con 135 municipios pero no teníamos un único sistema de salud que funcionara de forma coordinada. El covid trajo muchas desgracias, pero salimos del covid con un sistema de salud unificado, articulado y listo para atender mejor la salud de los y las bonaerenses.

20 mil derivaciones. Me acuerdo al principio hablando con intendentes que nos comentaban que de una localidad a otra no sabían si iban a recibir pacientes, 20 mil derivaciones. Integración con el sistema no solo público, sino también en acuerdos con las clínicas y los prestadores con el sistema privado. No es que no explotó porque no hubiera momentos en donde en una localidad, o una zona no tuviera incapacidad para recibir pacientes, sino porque funcionamos como una Provincia con un Gobierno que articula a cada uno de nuestros municipios.

 

Se finalizaron 125 obras de infraestructura sanitaria, se amplió la red de laboratorio, llegamos a hacer 15.000 testeos por día, y ya tenemos más de 2.100.000 testeos realizados. Reorganizamos la línea del 148, que existía, pero pasamos de 45 operadores a los actuales  310, funciona 24 horas por día, atiende todo el tiempo. Agregamos innovaciones tecnológicas como el autotest online, como los robots para contestar, como las aplicaciones para los celulares.

 

Se pusieron en funcionamiento 20 unidades sanitarias móviles y ocho hospitales modulares, se efectuó la adquisición, escuchen este número, de 400 toneladas de equipamiento de protección personal, 400 toneladas, e insumos para el sistema sanitario provincial, municipal y privado en la provincia. Esto tampoco fue fácil. No alcanzaban los barbijos en la Argentina para proteger a nuestros trabajadores y trabajadoras de la salud, de la educación, de la seguridad. No alcanzaban los producidos en Argentina ni aquellos que habían disponibles en la región o en los países cercanos.

 

Hubo que disponer, coordinar, organizar y traer 32 vuelos de Aerolíneas Argentinas y siete buques provenientes de China para que no falte ningún solo barbijo para atender la pandemia. Camas de cuidados intensivos, esto también, porque es una cuestión de autoestima y no me lo estoy atribuyendo a mí porque se trabajó con los municipios y con el sistema privado. Pasamos en el sistema público de tener 883 camas de terapia intensiva, el día 1 de julio se ocupó la cama número 884. Hubiéramos desbordado, estaban todos los números para que desbordáramos, pero hoy nuestra Provincia cuenta con 2.183 camas públicas de terapia intensiva, fue un esfuerzo enorme, no fue el destino, no fue el azar, no fue la magia, fue el trabajo de cada uno de los dirigentes políticos que se cargaron al hombro la pandemia.

 

Camas en centros de aislamiento hospitalario, 16 mil en nuestra Provincia de Buenos Aires, el plasma de pacientes recuperados, un esfuerzo enorme científico, donde nuestra Provincia fue pionera y fue fundamental, alcanzamos las 9.778 transfusiones con plasma de recuperados, ya trabajos publicados en revistas internacionales. Se siguió fortaleciendo el sistema.

 

Se establecieron los famosos CETEC, vieron ustedes que los países que se consideraban más exitosos hicieron una política específica de rastreo, seguimiento y aislamiento de los casos de coronavirus, de los contactos estrechos, de los sospechosos, fundamental, porque un contagiado que había compartido una reunión con otras personas podía convertirse en una fuente exponencial de contagio. El seguimiento de contactos estrechos sintomáticos y asintomáticos, su aislamiento, fue una política que se llevó adelante en 34 centros con operadores capacitados que se dedicaron, con los CETEC universitarios y CETEC municipales que son 135, a hacer este trabajo, crucial durante la pandemia.

 

Hicieron durante ese tiempo, entre todos, 1.625.661 llamados para acompañar a aquellos que se habían contagiado o a quienes estuvieron con ellos. Sé que estos días se los ha maltratado, empezaron trabajando como voluntarios, más adelante como becarios y son trabajadores de nuestro sistema de salud que sirvieron para combatir a la pandemia del coronavirus.

 

Se llevó adelante también un sistema provincial, hecho, made in, la Provincia de Buenos Aires para poder llevar adelante la administración de los diferentes permisos y restricciones en base a la situación sanitaria. Esto no es una ciudad, nuestra Provincia tiene 135 municipios pero tiene también 554 ciudades, todas con realidades distintas.

 

Implementamos, exitosamente desde julio y funciona, exitosamente, en colaboración con los 135 intendentes, un sistema de fases que dirige las habilitaciones y restricción de actividades económicas, productivas , sociales según la situación diferencial de la pandemia. Esto no está dividido en barrios, no es un distrito único, somos la Provincia con más población, tenemos 307 mil kilómetros cuadrados, y muy malo hubiera sido si hubiéramos tratado de administrar esto sin tener en cuenta las realidades locales. Fue un pedido y fue un trabajo que se llevó adelante con todos los intendentes, y todavía hoy funciona nuestro sistema de fases según la situación epidemiológica.

 

Nos ha permitido hacer lo que hemos visto en la provincia, nuestra Provincia no paró nunca de producir, nuestra Provincia es el corazón productivo de la Argentina. Aquellos productos esenciales vinculados a la salud, vinculados a la alimentación tanto nuestra como del resto del país, esa producción no paró nunca y pudo funcionar gracias a un sistema de fases, que se llevó adelante desde la Jefatura de Gabinete, con todos los ministros, junto con los intendentes, que permitió que siempre y permanentemente y en medio de la pandemia, priorizáramos, con protocolos, la mayor producción posible. Es la locomotora de la Argentina la Provincia de Buenos Aires y no paró nunca.

 

También, durante la pandemia, se habló de la posibilidad de un desastre social y de un desastre económico. Es muy importante mencionar algunas experiencias, que también aparecieron en algún momento en la tele, se enteró todo el país de la existencia de Villa Azul, del barrio José Luis Cabezas, acá cerquita, del barrio San Jorge, y digo que son ese tipo de cuestiones que cuando ocurren en Provincia están en los medios cuando se vaticina un desastre, una tragedia, descontentos, llegaron a mostrar imágenes de otro país para hacer creer que quienes vivían y viven en esos barrios habían prendido cubiertas o habían protestado de una manera que no ocurrió.

 

Quiero decir hoy, que cuando fuimos a ver con los estudios de cero positividad, de prevalencia, cuántos habían estado contagiados en Villa Azul, encontramos que el 13% de la población del barrio había contraído coronavirus, el mismo estudio, el mismo equipo, lo hizo ahí en la Villa 31 en la Ciudad de Buenos Aires y dió 55% de contagios. No estoy viniendo a disputar, estoy diciendo simplemente que queríamos evitar los contagios y las muertes y así pasó y eso evitamos.

 

Hablaban de una crisis social por la pandemia, tampoco esto fue una casualidad o fue algo que ocurrió sin querer, fue producto de una batería de políticas nacionales y de la Provincia de Buenos Aires, específicas que se llevaron adelante en nuestro territorio, es decir con los Consejos Escolares, con los intendentes, con todos, para poder responder a la problemática que significó primero el aislamiento y luego distanciamiento en el terreno de la actividad.

 

Miren, hubo muchas decisiones, la Tarjeta Alimentar que venía funcionando desde el gobierno Nacional, hubo muchas cosas que se hicieron pero quiero reivindicar lo que ocurrió con el SAE de la Provincia, que es una responsabilidad de nuestro Ministerio de Desarrollo de la Comunidad junto con nuestra ministra de Educación y lo quiero reivindicar porque todavía hoy sigue funcionando y algunos no tomaron nota de que en la Provincia de Buenos Aires, en nuestros 135 municipios, en más de diez mil escuelas durante toda la pandemia triplicamos la inversión en los comedores escolares y eso permitió que 1.722.000 chicas, chicos, adolescente y sus familias accedieran a una asistencia del Estado durante la pandemia. Si eso no es un Estado presente, ya no sé de qué van a hablar.

 

Se dispuso sostener el SAE también durante el mes de enero, que en general se interrumpía, se hizo entrega de casi 32 millones de kilos de alimentos, 9 millones de kilos de leche en polvo, a través de instituciones como comedores, como organizaciones sociales, como merenderos, hubo solidaridad en todos lados. 

 

También lanzamos un plan, que es el Plan de “Bonaerenses Solidarios y Solidarias”, es un plan de voluntariado, es un plan de inscripción voluntaria, donde tenemos al día de hoy más de tres mil inscriptos. Quiero decir que esos bonaerenses solidarios y solidarias que se anotaron, que han estado trabajando y corriendo riesgo durante toda la pandemia, son expresión de una juventud que no se borró ni estuvo de joda,sino de una juventud que trabajó codo a codo solidariamente, para sostener a nuestro pueblo.

 

También quiero hablar de la asistencia financiera a los municipios de la Provincia. El impacto del coronavirus en variables económicas, sociales, también evidentemente tuvo su correlato en la recaudación nacional, provincial y municipal. Quiero agradecer, de nuevo, a nuestro Gobierno Nacional, a nuestro Presidente Alberto Fernández, porque nos permitió acceder a los recursos que necesitábamos para sostener la actividad del Estado durante la pandemia, tanto del Estado provincial como de los 135 municipios de nuestra Provincia. Vuelvan atrás y recuerden la infinidad de reuniones por Zoom, algunas presenciales al principio o en grupos reducidos, para ver cómo hacía nuestro Gobierno provincial para hacerle llegar a cada uno los intendentes lo que necesitaban para continuar con las funciones básicas de sus municipios, oficialistas y opositores, de manera inédita en nuestra historia.

 

Con instrumentos que creamos por decreto, el Gobierno realizó una asistencia de más de 30 mil millones de pesos sobre los recursos que ya tenían los municipio, fue así que en ningún municipio se dejaron de pagar los sueldos, en ningún municipio se interrumpió la recolección de residuos, en ningún municipio, en la medida de lo posible, se interrumpieron las obras esenciales, en ningún municipio que tienen a cargo funciones salud se dejaron de prestar esas funciones. Trabajamos unidos y cada uno de los municipios tuvo lo que necesitó para seguir funcionando. 

 

Sé que este año es de campaña electoral, pero corresponde que reconozca a los intendentes y las intendentas de la Provincia ese trabajo que pudimos hacer unidos.

También la pandemia afectó el mapa de la inseguridad en la Provincia. Inseguridad que fue uno de los temas que discutimos en la campaña electoral, fue uno de los temas que planteamos ante esta Legislatura, pero lo que debo decir, todavía se está estudiando, es que nuestro Ministerio de Seguridad tuvo un papel central en una pandemia que hizo modificarse al mapa del delito y a la forma del delito, no es lo mismo una sociedad que funciona como la hace habitualmente, que una que está asilada o distanciada en sus domicilios.

 

Los números son dispares, por un lado, voy a usar estadísticas que provienen de nuestro Ministerio pero que han sido convalidadas por la Procuración General de la Corte Suprema de Justicia de la Provincia, y lo que se observa es que en delitos prevenibles el promedio mensual se redujo de 22.000 a 14.0000, en comparación entre el último trimestre del 19 y el último semestre del 20. Se redujo en algo más de un tercio.

Pero también los delitos no prevenibles, se refieren a situaciones de violencia familiar, vecinal o violencia por motivos de género, está computado que crecieron de 20.000 a 30.000 mensual, en el segundo semestre del 2019 y el segundo semestre del 2020. Cambió, mutó, el delito como era inevitable durante la pandemia.

 

pero encontramos ahí también, y vale decirlo, una situación de gran abandono, de nuevo, atribuible, en parte a las políticas neoliberales, pero también a graves y demasiados largos problemas estructurales. En los cuatro años se había licuado el salario real de nuestra fuerza de seguridad en 26%, y esto ha pasado en todos los trabajadores del Estado, pero más fuerte en seguridad entre 2016 y 2019. Por eso ante el conflicto, por todos conocido, lo primero que hicimos fue hacer realidad un reclamo histórico y justo, de nuestra fuerza de seguridad, que fue equiparar salarialmente, primero con los que están abajo en la pirámide y lentamente pero decididamente, en toda nuestra pirámide salarial, equiparar los sueldos con la Policía Federal Argentina, era un reclamo histórico y se hizo.

 

Quintuplicamos el monto para la compra de uniformes, triplicamos el valor de las horas extras, duplicamos los viáticos en el Operativo Sol, pero también lanzamos en conjunto con el Gobierno Nacional uno de los planes de fortalecimiento de la seguridad en la Provincia más grande que se tenga memoria. Esto implica la adquisición de 2200 móviles policiales, era chatarra lo que había, por un valor de 10 mil millones de pesos. Pero también la formación de 10 mil nuevos agentes y la refacción de 96 comisarías.

También poner en marcha el Instituto Universitario Vucetich, para avanzar en la jerarquización, como dice nuestro Ministro, y la profesionalización de nuestra fuerza policial.

 

También está en marcha en este momento, lo que estamos por hacer es abrir, en principio uno y luego dos hospitales específicos para nuestras fuerzas de seguridad. Lo hay en la Ciudad de Buenos Aires, es el famoso Hospital de la Policía de la Ciudad, lo va a haber también en la provincia de Buenos Aires.

 

Pero además, abordamos una reforma estructural y funcional de nuestra policía con la centralización del comando de la fuerza en una única estación de policía por distrito. Este avance de unificación de cuerpos que estaban dispersos y descoordinados es un cambio de fondo que se ha llevado adelante, aún en medio de la pandemia.

 

Cuando digo que hay un problema coyuntural resolverlo, cuando hay un problema estructural, encaminarlo. Los problemas estructurales requieren soluciones estructurales y para eso estamos, para transformar de fondo a la Provincia de Buenos Aires.

 

También la pandemia trajo malas noticias y un deterioro en lo vinculado a las situaciones de violencia por razones de género. Esto continúa siendo un asunto crítico y pendiente en nuestra Provincia de Buenos Aires. Por eso, por primera vez en la historia, pusimos en funcionamiento nuestro Ministerio de las Mujeres Políticas de Género y Diversidad Sexual. Recibimos y atendimos, con la línea 144, 23 mil llamados, abordamos 3450 casos críticos de violencia por razones de género durante 2020 y los primeros meses de 2021, en articulación con las fuerzas de seguridad y con el Poder Judicial. Firmamos convenios en 120 distritos y se están tramitando 7 convenios más para poner en marcha una inversión de un fondo especial de emergencia para las violencias por razones de género.

 

Por último, avanzamos en la implementación de la Ley Micaela, no solo en nuestro Estado provincial sino también a nivel municipal, firmando adhesiones con los 135 municipios. Sin embargo sabemos que lo actuado no es suficiente ni mucho menos. Como lo demuestra el reciente y doloroso femicidio de Úrsula en el partido de Rojas, como tantos otros que tuvieron lugar en la Argentina y en nuestra Provincia.

 

Reafirmamos esta definición política acompañando políticas nacionales también, de redoblar esfuerzos en materia de capacitación, asistencia para situaciones de violencia por situaciones de género, coordinación con la Justicia y las fuerzas de seguridad. Impulsamos y vamos a implementar, y será anunciado prontamente, tanto un plan integral para abordaje de casos críticos en materia de violencia de género, como en conjunto nuestro plan de igualdad bonaerense para la inclusión y la justicia social.

 

En conjunto con varios ministerios, el de Justicia y Derechos Humanos, el de Seguridad, el de Salud y el de Gobierno, vamos a lanzar este plan integral de abordaje para los casos de violencia de género, que se propone asistir y acompañar a las víctimas en situaciones de riesgo. Hoy tenemos, y le vamos a dar continuidad a nuestro plan de comunidades sin violencia. Es un tema muy delicado, muy complejo, yo me comprometo a que no le vamos a sacar el cuerpo.

 

Tuvimos también, y se hizo famoso, lo que fue la cuestión de la toma en Guernica. Quiero hablar de esto porque el 8 de septiembre salió un fallo de la sala primera de la Cámara de Apelaciones y Garantías de La Plata, que ordenó el inmediato desalojo del predio y autorizó al fiscal a utilizar la fuerza pública. Se hizo ese mismo 8, había una orden de desalojo inmediato. El Gobierno de la Provincia de Buenos Aires implementó un operativo interministerial, a cargo de nuestro Ministerio de Desarrollo de la Comunidad, en el que participaron casi 400 trabajadores y trabajadoras, se asistió a 3200 familias de la toma y 2500 ajenas de la toma. 

 

Esto es muy importante, porque tuvimos un trabajo que muchos, creo que muchos no le prestaron suficiente atención, ese trabajo terminó con la firma de 1270 actas compromiso, para trabajar con la cuestión habitacional de quienes estaban en la toma. Terminado ese trabajo territorial, con presencia de varios ministerios, permanente, terminado ese trabajo el 29 de octubre se llevó adelante, sin un solo herido, el desalojo que había pedido la Justicia. Creo que es una respuesta, integral desde todos los ángulos, a una situación compleja que no es nueva ni es la única.

 

Por eso, como es un problema estructural de nuevo decidimos no barrerlo debajo de la alfombra sino ponerlo en la mesa y buscar un camino de solución. La cuestión del uso del suelo,la cuestión habitacional en la Provincia es algo que tiene décadas sin solucionarse y muchas veces sin siquiera abordar el problema. Fijense dos números, en 1946 nuestro Gran Buenos Aires tenía la misma población que la Ciudad de Buenos Aires prácticamente, esos casi 3 millones de habitantes, hoy la Ciudad de Buenos Aires sigue teniendo 3 millones de habitantes y el conurbano, el Gran Buenos Aires, está llegando a los 13 millones.

 

Ha habido un crecimiento poblacional inmenso, que no tuvo una presencia proporcional del Estado ni de la capacidad de dar respuesta habitacional a todos los que están viviendo en nuestra Provincia. Hay un déficit que se calcula, seguro, en más de un millón entre viviendas y problemas graves en lo habitacional en nuestra Provincia.

 

Ha habido épocas donde hubo fuertes respuesta del Estado, por ejemplo, desde el año 2009, es la estadística que tengo, al 2015, se construían casi 7 mil viviendas por año. No alcanzan, pero es una respuesta del Estado. En los cuatro años anteriores, de esas casi 7 mil viviendas se pasó a 2 mil por año, hay una enorme necesidad y no hay respuesta. 

 

La respuesta no tiene una sola dimensión, por eso nosotros lanzamos desde el Gobierno provincial nuestra unidad de Tierra y Vivienda encabezada por nuestra ministra de Gobierno. Esa Unidad Provincial De Tierra y Vivienda busca dar respuestas de fondo, no inmediatas, no en un año, de fondo, a temas que vienen demasiado olvidados y maltratados. Y no se trata solo de construcción de viviendas para aquellos que no pueden acceder, se trata de mucho más que eso, se trata de un necesario ordenamiento territorial de la Provincia.

 

Tenemos a la Provincia en un estado de irregularidad normativa que es inadmisible, empezamos a trabajar, unificamos las áreas que estaban dispersas y ya estamos resolviendo el problema, incluso de aquellos barrios privados que nunca pudieron normalizar y poner en regla su situación porque hubo un Estado ausente, esto es importantísimo, estamos construyendo viviendas, estamos creando lotes con servicios pero también estamos avanzando en el ordenamiento territorial y urbano junto con los 135 municipios de la Provincia.

 

Con decirles que con el año pasado de pandemia, primer año de gobierno, con todas las dificultades que tuvimos, reactivamos e iniciamos y pudimos terminar 1048 viviendas. El primer año de la gestión pasada, sin pandemia, estuvo en 961 viviendas, pero el desafío que tenemos entre todos y todas es potenciar nuestro trabajo para poder dar una respuesta a aquellos bonaerenses que lo necesitan, y mucho. La vivienda consagra nuestra Constitución como un derecho.

 

También durante la pandemia llevamos adelante un ciclo lectivo complejísimo, tuvimos que modificar el método del dictado de clases, tuvimos que crear instrumentos que no existían. Nuestro programa de continuidad pedagógica, Continuamos Estudiando, que por un lado creó esas páginas de internet, todos sabemos que el acceso a lo digital y la conectividad es complejo en una Provincia como la nuestra.

 

También quiero decir, cuando se mira lo que ocurrió, que en la Provincia, para aquellos que no tienen un dispositivo, o lo comparten, o para aquellos que teniendo el dispositivo no tienen forma de conectarse, en nuestra Provincia hubo una respuesta, no le soltamos la mano. Escribimos 14 millones de cuadernillos, de actividades, que se distribuyeron a lo largo y ancho de la Provincia de Buenos Aires, 14 millones de cuadernillos, muchos distribuidos personalmente en zonas rurales por los maestros y maestras, a los que tanto se ha atacado.

 

La actividad económica y el trabajo. También trabajamos y batallamos para que no se perdieran puestos de trabajo, para esto estuvieron los programas nacionales, ATP, el IFE, para que todos tuvieran un acceso a lo que necesitaban. Pero la Provincia también sufrió muy fuerte esta caída, que fue mundial, de la actividad.

 

En la Provincia diseñamos un plan llamado “Provincia en marcha”. Me voy a referir solamente a alguno de los elementos que tuvo. Desde el punto de vista impositivo, ARBA, dio respuesta con, primero, un plan de pago que alcanzó a 440 mil contribuyentes y por un total de 24 mil millones de pesos, ayudó y puso el hombro nuestra Agencia de Recaudación, reduciendo las alícuotas de los regímenes, suspendiendo los embargos en juicio, reprogramando el calendario de vencimiento para 3 millones de familias y 2.2 millones de dominios, respectivamente, en los impuestos inmobiliarios y automotor. Esto representó, esto solo, 58 mil millones de pesos más, en la pandemia hubo un Estado presente y un Estado comprensivo.

 

El Banco de la Provincia de Buenos Aires, podría pasarme mucho tiempo describiendo, no sólo lo que el Banco hizo, nuestro Banco, el banco de nuestra Provincia, no sólo lo que el Banco hizo durante la pandemia, sino el cambio en la orientación.  Estaba, se había convertido, en el mayor tenedor de esos Leliq, ese instrumento financiero que creó el gobierno anterior, era el mayopr tenedor, el que más tenía. Incomprensible. Había que modificar esa orientación del Banco, no podía ser parte de un engranaje financiero sino que tenía que volverse lo que realmente es y lo que está destinado a ser, que es un Banco al servicio de la producción y el trabajo en la provincia.

 

Y se hizo, durante la pandemia se colocaron 110 mil millones de pesos en financiamiento productivo y créditos destinados a empresas provinciales, y esto creció 104%, en un solo año se más que duplicó con respecto a los créditos que se daban en el año 2019, y está un 20% por encima del promedio del sistema financiero argentino.
De la misma manera y para comentar algunas acciones, volvieron los Consejos Consultivos Regionales, el Complejo Agroindustrial, el famoso campo en la Provincia de Buenos Aires tuvo también un Banco de la Provincia presente con un claro y decidido acompañamiento, 5 mil millones de créditos para maquinaria agrícola, 18 mil para financiamiento de insumos con la Tarjeta Procampo y también créditos subsidiados del programa RePyme. 

 

El Banco de la Provincia fue el primero en la Argentina, nuestro Banco, en implementar el sistema de cheques digitales, en pandemia cambiar un cheque era algo más complicado pero muy habitual,. 15 mil millones de pesos en cheques a través de la web, cambiados. Pero además, junto con Alberto, lanzamos en la casa de Gobierno en abril, la famosa Cuenta DNI del Banco Provincia, primera billetera virtual de la Argentina.

Una billetera virtual que se lanzó desde la banca pública y que hoy tiene 2.900.000 adherentes y clientes a nuestra cuenta DNI. El Banco Provincia es líder en nuestro sistema financiero nacional.

 

También, y hablando de lo productivo, el ARBA, el Banco Provincia, créditos, pero también medidas directas desde los diferentes Ministerios, el ministerio de Trabajo, nuestro ministerio de Producción con su programa Provincia en Marcha, y también con un programa muy importante de reactivación por 809 millones de pesos para cultura y turismo. Dos sectores muy sufridos, a través de los 135 municipios se armó un catálogo donde se han podido inscribir y ahora queda un avance estructural para nuestra Provincia.

 

Recién hoy tenemos un instrumento para conocer exactamente todas estas instituciones que muchas veces funcionan por debajo del radar, pero que son parte central de la formación de nuestra identidad y de nuestra cultura. También nuestra Provincia estuvo ahí donde no llegaron los demás instrumentos.

 

Lo mismo con el empleo público y con el empleo privado. Quiero hablar en materia de empleo privado, diseñamos un programa “Preservar trabajo” para llegar y pagar salarios desde la Provincia de muchas empresas, hasta el 50% de un salario mínimo vital y móvil. Son muchísimas cosas, pero una que quiero destacar es que también nos dedicamos, de algo que venía muy mal, que era  la situación de nuestro empleado provincial, de nuestros empleados provinciales.

 

750 trabajadores se encontraban, en los diferentes ministerios, precarizados. Ofrecimos a 5500 trabajadores y trabajadoras, con contrato de Locación de Servicio u otras modalidades, les ofrecimos la regularización dentro del Estado provincial, y en el caso del ministerio de Salud, 11.500 trabajadores y trabajadoras de la salud recibieron sus respectivas designaciones.

 

No puede ser que combatamos la precarización laboral y que el Estado provincial tenga también contratos basura. Eso se acabó en nuestro Gobierno. Quedan algunas áreas por avanzar, quedan, pero con este número hemos dado un vuelco sustancial en la situación de los trabajadores del Estado. También otro instrumento fue la obra pública, ahora voy a volver sobre eso, y termino el recorrido por lo que hicimos con la temporada de verano. Antes de hablar de los que vamos a hacer, quiero recordar una temporada de verano que muchos agoreros dijeron que no iba a existir, incluso tomando y malversando palabras de nuestro ministro, dijeron que no iba a haber verano, como si el Gobierno en aquella época, que contra toda medida de cuidado aparecía un pero, una crítica o un banderazo, dijeron “no va a haber verano”.
 

La verdad es que estamos empezando marzo y tuvimos una temporada que fue, como habíamos marcado, la mejor posible, pero que todos los intendentes, opositores y oficialistas, de municipios que tienen actividad turística, reconocieron que nadie se esperaba que fuera a ser tan bueno en una situación tan mala.

 

Y lo digo porque no fue tampoco producto de la casualidad. Saben ustedes que desde el mes de octubre empezamos a trabajar con los intendentes para ver cómo hacíamos para tener una temporada posible, y fue ahí donde se elaboraron los protocolos, donde se extendió la temporada, se inició en el mes de diciembre y va a durar hasta Semana Santa, decisiones conjuntas que se tomaron para que se pueda llevar adelante y en aquel momento  en condiciones epidemiológicas muy adversas.

 

Fue ahí que se decidió junto con el gobierno Nacional crear la app Cuidar Verano, para que se pudiera tener un seguimiento y un control de aquellos que decidan veranear, y darles certidumbre que lo iban a poder hacer, los protocolos, la extensión de la temporada. También el Operativo Sol que contó, aunque sin los egresados de cada año que forman parte del Operativo Sol, con 5466 efectivos.

 

Se construyeron también 5 hospitales modulares, se crearon postas de salud, se reforzó la capacidad de testeo. Qué no hicimos para poder tener un verano que terminó albergando nuestra Provincia a más de 5 millones de turistas.

 

Esto es importante,porque de nuevo, nuestra Provincia de Buenos Aires fue el destino más elegido en la república Argentina, 47% de los turistas del país confiaron en nuestra Provincia de Buenos Aires, es un logro de todos. Que no nos vengan a decir que faltaba más, que se podía hacer otra cosa, que se olvidó a nuestros municipios turísticos,  porque para nosotros el verano no es solo descanso, es producción y trabajo. Porque para nosotros el verano no es solo descanso, en nuestra Provincia el verano es producción y trabajo, la temporada es una fuente de ingresos para muchísimos y muchísimas bonaerenses.

 

Así que nos dedicamos y conseguimos un resultado absolutamente inesperado antes de la pandemia. Ahora quiero hablar de lo que se viene, y voy a hablar de tres cosas, voy a hablar de las clases. Y quiero hablar de las clases porque en el día de hoy estuvimos bien temprano con la ministra y con el intendente de Ensenada inaugurando el ciclo lectivo. Quiero hablar también de la vacunación, que tanto se ha hablado, y quiero hablar también de los que vine a transmitirles, porque voy a necesitar su ayuda, su colaboración y también sus ideas. Vengo a hablar también de un plan de reconstrucción y reactivación productiva y laboral para nuestra Provincia de Buenos Aires.

 

Comenzaron las clases, fijense, porque claro, en nuestra Provincia parece haber un método, cuando las cosas son riesgosas o pueden traer un escándalo o salen mal están todo el día en la prensa y en la tele porteña, ahora cuando se hacen bien y salen bien desaparecen y nunca más se habla de eso.

 

Y quiero decirles, porque de los años que van antes de asumir nosotros, del 2009 al 2019 solamente iniciaron las clases en tres años en tiempo y forma. Es decir que la regularidad era que las clases no empezaran, por conflictos gremiales, por situaciones a veces producidas, entiendo yo, por los mismos Gobiernos. Pero lo que quiero decir es que también había y hubo, y hay todavía, un problema estructural con la infraestructura escolar. Un problema con la infraestructura escolar que tiene que ver con años y años de abandono y deterioro.

 

Esto lo anuncié aquí y lo pusimos en marcha antes de la pandemia, el fue plan Escuelas a la Obra. Con el plan Escuelas a la Obras pretendimos abordar aquello que nunca se encara, no era inaugurar un jardín, o como se decía 3 mil jardines que nunca hubo, no era inaugurar una escuela y cortar cinta, era trabajar con los problemas estructurales y los problemas graves que hay adentro de nuestros edificios escolares. Esos que no se ven, esos que muchos nos conocen pero que sufren todos los días nuestros chicos y chicas, nuestros maestros y maestras.

 

Central. Fijense, en nuestra Dirección General de Escuelas, de Cultura y Educación, no había un registro, un inventario, siquiera una pista, de cuál era el estado exacto de nuestros edificios escolares. No había. No había. Había denuncias, había temas, pero no había. Por eso, también ocurrían las cosas que ocurrieron. El sistema eléctrico a veces deficiente, el sistema de gas con graves problemas, los techos que se caían. Muchísimos edificios con problemas de inicio. Pero, ¿qué pasa? Esas obras son las que muchas veces no se ven de afuera y son las más difíciles de hacer.

 

Encaramos precisamente esa tarea, comenzamos con una inversión de 3.538 millones de pesos en todos los distritos de la Provincia de Buenos Aires y al día de hoy 2.960 obras de ampliación o de reacondicionamiento, o refacción de cubiertas, o de readecuación de instalaciones sanitarias, de gas y eléctricas, se están llevando adelante, muchas de ellas concluidas, a través de la Provincia, de los Consejos Escolares y de los municipios. Algún día había que empezar a hacer lo que nadie quería hacer.

 

También se reforzaron los Consejos Escolares para obras menores, seguimos trabajando en la contratación, ya este año fuera de esas, 383 nuevas obras provinciales. Mucho se ha hecho en el terreno de la infraestructura. Pero, también, quiero reivindicar algo que pasó un poco desapercibido el viernes a la noche. Por segundo año consecutivo se llegó a un acuerdo con los maestros y maestras de la Provincia de Buenos Aires en paritarias y tenemos el 1 de marzo, el día de hoy,  el inicio de la presencialidad en toda la Provincia de Buenos Aires. No son enemigos, no están del otro lado. 

 

Nuestra Provincia tiene 4.150.000 alumnos y alumnas. No es comparable. No es comparable. La Ciudad de Buenos Aires tiene 3 millones de habitantes, 1 millón y medio son nada más que los alumnos de los alumnos y alumnas de nuestro sistema. Es mucho más complejo. Por eso es un trabajo que tiene que ver con transformaciones de fondo, no solo con la infraestructura, no solo con las condiciones laborales, sino con la transformación de raíz de nuestro sistema educativo.

 

Pero eso lo vamos a lograr si trabajamos en esta Legislatura, con nuestro Gobierno provincial, pero también con la comunidad educativa, y con los maestros y maestras. Están con nosotros para transformar el sistema educativo de la Provincia. Voy a hablar ahora de la vacunación. La verdad es que cuando empezó esta pandemia era difícil pensar, hasta soñar, que íbamos a contar con alguna vacuna en corto plazo. Hay ciertas pandemias, porque es pandemia también, como fue la del HIV, que todavía hoy la ciencia no ha podido prevenir con una vacuna. En el coronavirus los más optimistas hablaban de un año y medio para tener el descubrimiento de una vacuna, no su puesta en producción y su distribución.

 

Yo, insisto, el año pasado fue el año de la pandemia. Este año va a ser el año de la vacunación y de la reconstrucción y renacimiento de la Provincia de Buenos Aires.

Como Gobernador estoy a cargo, soy responsable, por el plan de vacunación más importante del país. Contamos con 40% de la población de la Argentina, es sinónimo casi vacunar a la Provincia de Buenos Aires y vacunar a la Argentina. Somos casi la mitad. 

 

Fuimos la primera provincia en poner en marcha ese plan de vacunación, trabajamos desde los ministerios de Salud, desde la Jefatura de Gabinete, desde el Ministerio de Seguridad también, para conseguir una vacuna no de manera egoísta para nuestra Provincia, sino para la Argentina. Contribuimos a lo que después hizo nuestro Gobierno nacional.

 

Fijense, las comparaciones suelen ser odiosas. Pero quiero decir que nuestra Provincia, solo nuestra Provincia, en términos poblacionales es casi el doble de la población de países como Bolivia, Grecia, Bélgica, nuestra provincia sola, Portugal, Israel. Son todos países de los que se habla. Casi el doble, Austria, tres veces más que Dinamarca, que Irlanda, que Nueva Zelanda, en población. Seis veces más que Uruguay, que Armenia, que la Capital Federal. Es una escala y dimensión inmensa. Es un trabajo enorme el que tenemos que hacer, y muy complejo. 

 

Como decía antes, esto no lo va a solucionar la mano invisible del mercado, tampoco la vacuna. Es por eso, y porque la salud es un derecho, que nuestro plan de vacunación es voluntario, pero también es absolutamente estatal y gratuito. No vamos a privatizar la vacuna.

 

Mi obligación es liderar un plan de vacunación eficaz y confiable. Pero lo más rápido posible, que proteja a la población de esta tragedia. Por eso, si bien es un año electoral, si bien me da la impresión de que algunos están en campaña electoral, la campaña con la que nosotros estamos obsesionados, por la que no dormimos, es la campaña de vacunación de nuestra provincia. Esa es nuestra campaña este año, la campaña de vacunación de la Provincia de Buenos Aires, 24 horas por día, todos los días.

La vacuna representa un alivio y una esperanza. Por eso también hay que concientizar. Yo no me voy a olvidar, creo que nuestro pueblo tampoco, de que algunos trataron de boicotear la vacunación. 

 

A mí, lo he dicho varias veces, me parece una actitud realmente deleznable, me parece que además hoy muchos de los que exigen más velocidad para conseguirla y aplicarlas, son los mismos que nos acusaban de envenenamiento.

 

Así que me parece que tenemos que seguir trabajando. Esto no se hizo nunca. Hablando en un vacunatorio, le preguntaba a enfermeras, enfermeros, que han vacunado muchísimas veces en nuestra Provincia, cómo iban a hacer para verificar que aquel de los que ahora vamos a empezar a vacunar, los menores de 60 años con enfermedad preexistente, cómo van a certificar, cómo van a constatar, que ninguno de ellos mienta, que ninguno de ellos diga que tiene una enfermedad que no tiene, me contestaron que los planes de vacunación que hacemos todos los años, por ejemplo gripe, no son ni nominales, no se toma el nombre del que se vacuna, se vacuna a la población objetivo. Nunca se hizo esto.

 

Aquí no es solamente y meramente una cuestión de control. Es también, habiendo ya tres tipos de vacuna distintas, que tenemos que tener bien claro quién se vacunó para aplicarle la segunda dosis, para llamarlo. Es muy distinto, nunca se ha hecho.

Quiero decir que por lo que ocurrió hemos agregado hoy, tanto en la página web como en la aplicación, un botón para denunciar a aquellos que no cumplan o que mientan, aquellos que consigan de la mano de alguien vacunarse cuando no les corresponde. 

 

Se va a poder denunciar, porque les vamos a pedir a los que tengan una enfermedad que firmen una declaración jurada, que muestren un certificado, pero va a ser muy difícil, advierto, ver si algunos de ellos no tienen un certificado genuino. Va a ser mucho más difícil.

 

No pienso contratar a la Interpol para que esté al lado de cada jeringa, para ver si es o no es el certificado que corresponde, habrá una declaración jurada, lo miraremos con detalle, pero tenemos que vacunar a la Provincia de Buenos Aires, la provincia más grande del país. Y ese es nuestro objetivo.

 

Llevamos vacunados al día de hoy, vacunas aplicadas, 469.599 aplicaciones. Antes de venir para acá, que va a haber un nuevo cierre, 570 mil, en los próximos días ya estamos llegando al medio millón de vacunados.  Les pido, por favor, que reflexionen y que sepan que esa es nuestra tarea, que hoy hay medio millón de bonaerenses que tienen más tranquilidad, medio millón de bonaerenses que van a poder recuperar o empezar a recuperar lo perdido. No es el final la vacunación, no se termina el coronavirus, pero es el principio del fin.

 

Personal de salud, inscriptos en nuestro sistema, es un sistema precursor, el sistema de preinscripción, un sistema que tiene tres millones y medio de inscriptos. Ahí hay una declaración jurada, entiendalo, ponen “estoy dentro de tal población objetivo”, hay de alguna manera, aunque no esté codificado, una violación en aquel que recibe una vacuna y no es priorizado. 

 

Quiero decir que del personal de salud de nuestra Provincia, que se estima en 250 mil personas, contando a todos, a los que trabajan en administración central, a los que trabajan en los hospitales, a los que trabajan en los vacunatorios, a los que trabajan en la sala de salud, a todos los que contribuyen a que la salud tenga una respuesta en nuestra Provincia, se estiman 250 mil. 

 

De esos 250 mil, algunos decían ‘no, muchos no se quieren vacunar, muchos desconfían’, ya tenemos 227 mil inscriptos y de esos 227 mil, 198 mil vacunados en el sistema de salud de nuestra Provincia. Es un número que a mí me llena de tranquilidad, porque hay gente que no iba a los hospitales durante la pandemia por miedo a contagiarse. Entonces, se moría tal vez de otra cosa, porque abandonaba los controles, abandonaba los estudios, abandonó los tratamientos.

 

Nuestro sistema de salud tiene que estar protegido, tiene que ser a prueba de coronavirus. todo el sistema de salud, eso indicó la Nación. Hoy puedo decir que con las dosis recibidas estamos muy cerquita de lograrlo. Felicitaciones a todos aquellos trabajadores de la salud y aquellos que trabajaron en nuestro plan de vacunación.

Tenemos una población de adultos mayores de 70 años que también ya se está vacunando: Son población de riesgo. Estimamos que son 1.300.000 en nuestra Provincia. Tenemos 866 mil inscriptos. 

 

¿Qué marca esto? Que hay que profundizar el trabajo territorial, el casa por casa, el trabajo en todos lados de concientización y de registro. Es la población que más le cuesta. Aquellos que están ciegos, o que quieren criticar cualquier cosa, más les cuesta sin son mayores en sectores vulnerables.

 

Así que pido de nuevo y agradezco las campañas de inscripción para la vacunación de todos los partidos, de todos los municipios, para ir a buscar a aquel que no se inscribió, para que reciba su vacuna. Ya tenemos vacunados 31 mil, y han llegado estos días, con una noticia fantástica, más de 2 millones de nuevas vacunas a la Argentina, de las que recibiremos un 40% aproximadamente para empezar a vacunar ya mismo.

 

Después vamos por los que tienen enfermedades preexistentes, de cualquier edad, porque son también población de riesgo. Para los menores de 60, que la vacuna Sinopharm tiene ese límite de edad en la aplicación, por ahora, vamos a apuntar a diferentes poblaciones esenciales, maestros, fuerzas de seguridad, como lo que venimos haciendo, pero también, más rápidamente, en aquellos que tienen comorbilidades. 

 

¿Por qué? Porque ya estamos viendo esa segunda ola probablemente en varios países vecinos y tenemos que ir rápidamente. Que cuando llegue, si llega, tengamos a los trabajadores esenciales y a la población de riesgo en la Provincia de Buenos Aires cubierta en la mayor proporción que podamos.

 

El pueblo bonaerense le puso y le pone el hombro a la crisis económica, por eso llamamos a que le ponga el hombro también a la vacuna. Los invito también a recorrer esos vacunatorios. Los invito. Están invitados a recorrer los vacunatorios. 

 

Realmente, la experiencia es conmovedora. Cuando uno entra se oyen aplausos, no estoy exagerando, se oyen llantos, se ve a gente que estuvo guardada, cuidándose, durante meses y meses, y que empieza a ver el final de ese período.

Es importante que veamos cómo esta campaña de vacunación implica también que van a empezar a volver los abrazos, los encuentros, y los sueños que hubo que postergar pero no claudicar. 

 

Así que la campaña de vacunación es un camino hacia la salida del coronavirus. Los invito a todos a apoyarla, a inscribir y a acompañar para que podamos vacunar a la mayor cantidad de bonaerenses que podamos.

Por último, el plan de reactivación. Lo menciono porque voy a enviar prontamente algunas medidas que necesitan acompañamiento de esa Legislatura. El 2021 dijimos que tiene que ser el año de renacimiento de esta Provincia. Para acelerar la salida de la crisis va a hacer falta también la presencia del Estado.

 

Por eso, se ha discutido mucho, lo ha discutido la teoría económica, lo han discutido los especialistas, lo ha demostrado la historia y lo están mostrando hoy los países del mundo, todos los países del mundo, los más ortodoxos, los más liberales, todos los países del mundo han presentado inmensos paquetes de reactivación para la post pandemia. La Provincia de Buenos Aires tiene una serie de medidas que van a contribuir a lo que ya ha anunciado hoy el Gobierno nacional, en nuestra capacidad.

 

Pero quiero decir sobre cómo salir de esta pandemia que es fundamental fomentar el crecimiento de la demanda. Es fundamental. Por eso es parte también de la salida de la pandemia el crecimiento sostenido del salario real. Sin crecimiento del salario real no hay mercado, no hay demanda, no hay producción y no hay crecimiento. Creo que esta pandemia nos ha mostrado que en la Provincia hay varios falsos dilemas. No es discutir si mercado interno o exportación, no es discutir si industria o agro, no es discutir si conurbano o interior, no es discutir si consumo o inversión. 

 

Evidentemente, la reactivación también es con todos los sectores. Hay que trabajar simultáneamente en todos los sectores, pero empezando por aquellas pymes, por aquellos pequeños productores, por aquellos trabajadores, que más ha golpeado la pandemia. Si logramos devolverles su capacidad de producción y consumo, vamos avanzar todavía más rápido.

 

Nuestro plan de reactivación, que ha sido elaborado por una mesa conjunta, que va a funcionar durante todo este tiempo, involucra a ARBA, al Banco Provincia, al Ministerio de Hacienda, a nuestro Ministerio de Producción, Ciencia e Innovación, a nuestro Ministerio de Desarrollo Agrario, a nuestro Ministerio de Trabajo, todos los ministerios juntos para hacer un gran, un inmenso, plan de reactivación para la Provincia de Buenos Aires.

 

A eso tengo que agregar nuestro plan de infraestructura, y agradecerle a esta Legislatura porque votó a un presupuesto que contiene uno de los planes de infraestructura con mayor nivel de inversión que se tenga en el último tiempo. 

Quiero decir que habitualmente los presupuestos provinciales tenían un 3 o 4% destinados a la inversión de capital, a la obra. El presupuesto para este año que votó la Legislatura tiene un 9%. Es un gran plan de reactivación a la obra pública. Muchísimas gracias. 

 

Son 170 mil millones de pesos destinados a obras hidráulicas, de agua y cloaca, de vivienda, de arquitectura, también 17 mil millones para realizarse a través de los municipios, con el Fondo de Infraestructura Municipal y el PREIMBA, obras para la cuenca del Río Reconquista, obras de infraestructura energética, obras de infraestructura barrial, además de eso, por fuera, aquellas obras de infraestructura educativa, sanitaria, penitenciaria  y de seguridad.

 

Yo creo que desde aquella Gran Depresión y el llamado New Deal, desde el Plan Marshal después de la segunda guerra, a nadie le cabe duda que el Estado solo no puede. Pero el sector privado solo, tampoco. Es necesario tener un sector privado que esté acompañado por un sector público que vaya a la cabeza de la reactivación. Cuando los otros dudan, nosotros no, el Estado invierte para sacar adelante la Provincia.

 

Voy a enviar una ley de fortalecimiento productivo. Ya la van a conocer. Tiene por un lado una moratoria general de impuestos patrimoniales por el Covid - 19. Hay muchos que durante el año 2020 no pudieron pagar sus impuestos patrimoniales, se les condenarán intereses en función de la capacidad de pago, con mayores beneficios para los más afectados, va a ser progresivo, las micro y pequeñas empresas, las cooperativas, los contribuyentes de bajo patrimonio, y aquellos que realizan actividades especialmente, por su sector, afectados por la pandemia.

 

Así como va haber una moratoria general, va a haber un plan de pago de Ingresos Brutos para los agentes de recaudación, es una moratoria para los agentes de recaudación que no ingresaron fondos retenidos en sus operaciones con contribuyentes de Ingresos Brutos. Esto es  fundamental, porque hemos tratado de garantizar que la menor cantidad de empresas posibles cerraran sus persianas y cerraran puertas. Pero ahora le vamos a dar desde el Estado y desde el Gobierno una ayuda más a aquellos que hicieron el esfuerzo y resistieron.


También, y para ayudar a otro público, para simplificar las cosas, vamos a enviar la ley de Monotributo Unificado. La ley de Monotributo Unificado va a simplificar el impuesto a los Ingresos Brutos para los monotributistas. Va a hacerse de la siguiente manera: se va a pagar una cuota fija mensual según la categoría de monotributo, sin presentar declaraciones juradas mensuales y anuales y sin la aplicación de retenciones. Es necesario que estén en pie de igualdad y que no estén complicados por la burocracia y la necesidad de hacer sus declaraciones, de recurrir a un contador también los que son monotributistas en nuestra Provincia. Tenemos 810 mil monotributistas de Ingresos Brutos, para ellos va a ir esta ley.

 

Fuera de este paquete que requiere aprobación de la Legislatura, tenemos un programa de financiamiento para la recuperación productiva, son créditos por 56 mil millones de pesos, una línea de crédito para la inversión productiva, con bonificación de tasa, que va a estar acompañada también para el FOGABA, una línea de microcrédito productivo también, microcrédito con bonificación de tasa. Reafirmar y repotenciar el Repyme, un crédito para la adquisición de motos, también ha hecho algo así nuestro Gobierno nacional, también vamos a potenciar la Tarjeta Procampo, con 25 mil millones de pesos para los pequeños productores agropecuarios, vamos a lanzar el programa “A toda Máquina”, vamos a lanzar nuevas líneas de Leasing, vamos a lanzar el programa “Renueva” para reemplazo de maquinaria, vamos a hacerlo también para las viviendas, para aquellas viviendas donde quieran invertir en la construcción, con un total de 5 mil millones de pesos, vamos a lanzar un programas de parques industriales, “Arriba parques”, donde vamos a potenciar el crecimiento de los parques industriales sobre todo en el interior de nuestra Provincia. 

 

Vamos a lanzar el programa “Comprar más cerca”. El programa “Comprar más cerca”, un pequeño párrafo,  es un programa para mirar en los municipios de la Provincia la evolución de los precios. “Comprar más cerca” es una canasta de productos provincial para pequeños comercios, para mercados y supermercados de cercanía, que se quedaron afuera muchas veces del programa nacional que se lanzó. El programa “Comprar más cerca”, nos va a permitir con instrumentos, en cada uno de los municipios, algo fundamental, cuidarle el bolsillo a los y las bonaerenses.

 

Programa Impulsar Oficios, plan de mejora de caminos rurales, 1200 kilómetros de caminos rurales, toda inversión de fondo, apuntalamiento del sistema productivo del sector privado, todo apuntando a reactivar la Provincia, crear empleo, trabajo, potenciar la producción, son los objetivos. Vacunar, la vuelta a la presencialidad, reactivar la producción de la provincia productiva por excelencia que es PBA. Eso nos proponemos en el 2021.

 

Quiero decir unas muy breves últimas palabras. Ustedes saben que el año pasado es un año que queda marcado en los libros de historia. Si no hay, como algunos piensan, esperemos que no, pandemias sucesivas, va a ser como esos hechos que nos van a preguntar los nietos, son esas marcas indelebles en la historia no una provincia, pueblo, nación, sino  del planeta entero.

 

Estamos transitando eso. Fue un año imposible, prácticamente. Fue un año que nos hizo hacer cosas que ni imaginamos. Le pusimos todo y creo que ahora nuestro objetivo principal es que el año 2021 sea mejor que el año pasado.  Esto es posible. Se abre el camino de la vacunación, el camino de la reactivación, porque mucho de lo que perdimos estamos en condiciones de recuperarlo, porque tenemos la convicción y la firme decisión de que el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires tiene que ser un compañero más de cada productor, de cada pyme, de cada trabajador y de cada trabajadora. La Provincia de Buenos Aires se va a poner de pie y se va a poner en marcha en el año 2021.

 

Va haber un Estado y un Gobierno que va a trabajar sin descanso. Nuestra Provincia merece una página nueva en su historia. Se cumplieron 200 años el año pasado. No pudimos festejarlo como esperábamos, teníamos otros planes como tantos que se frustraron y se complicaron.

 

Pero es hora ahora, este año, de volver a empezar. El año pasado fue duro y fue triste. Pero creo yo que con la batería de medidas, con los esfuerzos que nos proponemos hacer como Gobierno, al que vamos a invitar a los municipios, si logramos a pesar de ser un año electoral trabajar unidos, este año es el comienzo de una historia diferente. Es la historia del futuro de la Provincia de Buenos Aires. Muchísimas gracias”.

 

 

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