domingo 22 de septiembre de 2019 - Edición Nº684
Diputados Bonaerenses » Nación » 27 may 2019

Presentación en Merlo

Moderación, reencuentro y contraste: la cuidada estrategia antigrieta de los Fernández

El binomio presidencial compartió su primer acto e insistió con la idea de un “nuevo contrato social” que una a los diferentes sectores. La marcha peronista no sonó.


Con un tono cuidadosamente moderado, el ex jefe de Gabinete Alberto Fernández y la ex presidente Cristina Fernández de Kirchner se mostraron por primera vez juntos como fórmula presidencial en un acto en Merlo.

Ambos discursos pivotearon en torno a las ideas del “reencuentro” –un término que profundiza la estrategia antigrieta- y de un “nuevo pacto social” que reúna a “distintos dirigentes, sectores sociales, empresarios y medios".

Parte de la “táctica moderación” se exhibió en el dispositivo tipo living que se montó sobre el escenario, la ausencia de banderas partidarias, el tono de los discursos y hasta en la playlist que prescindió de la marcha de Hugo del Carril.

“Yo quería hacerlo onda living, una cosa más descontracturada no tan uhhhh (sic) ahí habla y va volver a gritar y decir, y el dedito y la manito y el pelito, no, no, más tranqui”, aclaró la actual senadora cuando le pidieron que se pare.

Esa idea también se plasmó en la duración del acto y de los discursos: durante 10.58 minutos exactos se extendieron las palabras de la expresidenta, en contraste con esas "pesadas cadenas nacionales" –como ella misma las calificó.

Un acto repleto de “muchachos”, encarnado en el nutrido plantel de intendentes peronistas, pero sin la mística a la que en otros años hubiese recurrido el kirchnerismo. Un intento por edificar una “nueva” Cristina y el mentado Frente Patriótico.

El otro componente de la pensada estrategia fue unir la crisis económica del gobierno de Mauricio Macri con la que arreciaba en 2003, año fundacional del mito y del mandato de Néstor Kirchner.

En esa empresa, Fernández recalcó que en ese período junto al expresidente se enfrentó “al enorme desafío de sacar a miles de argentinos del pozo de la pobreza y de la marginación”.

Párrafo seguido, llegó el único pasaje donde el binomio elevó el tono de voz y arengó a la multitud. “Ahora vamos a hacer lo mismo a los cuatro millones y medio de pobres que dejó Macri le vamos a tender la mano”, dijo Fernández.

Otro concepto central fue el de la unidad. “Seguro que es difícil, pero lo vamos a resolver como lo hicimos con Néstor, lo vamos a resolver entre todos. Si uno mira aquel país los parecidos son muchos”, sostuvo Fernández.

Desde lo simbólico también se buscó enviar un mensaje de contraste de la Plaza de Mayo desierta que recorrió este medio día Macri, con aquella del Bicentenario. Eso Cristina se encargó de remarcarlo con claridad.

“Esos días sentí cosas que en las calles de Buenos Aires no sentí nunca, éramos 9 presidentes latinoamericanos caminando entre la multitud, sin ningún dispositivo de seguridad”, disparó por elevación.

Aunque en la oración siguiente fue directa. “En épocas de manos duras y de gatillos fáciles aquella era otra Argentina”, apuntó haciendo referencia a la masacre de San Miguel del Monte.

La primera presentación del binomio que amenaza con el fantasma de la unidad peronista y se sobrepone, por ahora en cualquier escenario, en las encuestas ante un Macri debilitado, dejó armados los cimentos de la incipiente campaña.

Desde el kirchnerismo puro parecen haber entendido la necesidad de empezar angostar la grieta que tanto resultado le dio a Cambiemos para llegar a la Casa Rosada y para surfear las distintas crisis políticas de estos tres años.

“Los que están acá son argentinos que están convencidos de que somos una puerta de salida, pero les pido que vayan a convencer a otros argentinos, a los que creyeron y los defraudaron”, cerró el precandidato a presidente. A eso apuntan los Fernández.

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