jueves 22 de octubre de 2020 - Edición Nº1080
Diputados Bonaerenses » Nación » 19 ago 2019

Renuncia y crisis económica

El Plan Primavera de Macri y el costo de tener a un ex panelista de TV como ministro Hacienda

Nicolás Dujovne llevó adelante las negociaciones con el FMI y defendió a ultranza el plan de ajuste y déficit cero. Fue la cara del modelo económico que fue rechazado en las urnas.


En la Argentina nunca se hizo un ajuste de esta magnitud sin que caiga el Gobierno", se había regordeado en noviembre del año pasado Nicolás Dujovne de su plan económico y, al mismo tiempo, le había mojado la oreja a los argentinos, que no paraban de ser empujados hacia el abismo.

Si bien Mauricio Macri no cayó, la derrota por 15 puntos contra Alberto Fernández, y de María Eugenia Vidal por 17 puntos contra Axel Kicillof, profundizó la crisis política al interior de la alianza oficialista y recrudeció el descontrol económico, del cual el otrora “superministro” es decididamente responsable.

En este sentido, el ex panelista de TV fue la cara visible del mayor crédito contraído en la historia argentina con el Fondo Monetario Internacional, fue defensor a del ajuste, de la dolarización de las tarifas y de la obsesiva búsqueda del déficit cero. Fue la encarnación del plan económico que fue abrumadoramente rechazado en las urnas.

Como una de sus primeras medidas fue revocar una decisión tomada en 2005 por el entonces ministro Roberto Lavagna, eliminando uno de los últimos controles de capitales. El resultado fue que durante los primeros dos meses de 2017 se fugaron casi USD 4 mil millones la suma más grande desde 2003.

Durante su gestión continúo con la eliminación de subsidios y aumento de tarifas, que llegaron a acumular más de 3500% desde que Macri asumió el poder en diciembre de 2015 (promedios del 3624 % en energía eléctrica, de 2401 % en gas natural, y de 1025 % en agua potable).

Además, en el segundo año de Dujovne la inflación llegó al 47,8 %, la tercer tasa más alta del mundo, y la mayor registrada en 27 años. En paralelo, la deuda pública llegó casi al 95% del PBI en el tercer trimestre de 2018, siendo el endeudamiento más alto desde 2004, mientras que la deuda pública en dólares subió 75,4% en 2018.​ Por mencionar sólo alguna de las variables.

Ahora, Dujovne termina su mandato y se lo entrega al ministro de Economía de María Eugenia Vidal, Hernán Lacunza, con una caída pronunciada de la economía, una nueva disparada de la inflación y precios, más despidos, pobreza y desempleo.

 

(IRRES) RESPONSABILIDADES

 

En este contexto, su renuncia muestra otra vez la falta de autocrítica del Presidente que atravesó una abrupta pérdida de poder y legitimidad en las PASO. Es Dujovne quien pide dar un paso al costado, asumiendo apenas algunas tenues responsabilidades, y no es Macri quien toma de decisión.

Esta semana el propio Presidente fue apuntado por la devaluación del 22%, luego de culpar a los votantes por su inclinación en las urnas, pedir perdón y decir que estaba “mal dormido”. Después accedió a llamar a Fernández, que por esas horas parecía el virtual Jefe de Estado.

En el medio del caos el Gobierno lanzó medidas que van decididamente en contra del acuerdo cerrado con el Fondo Monetario Internacional y funcionan con aspirinas para una economía en su etapa terminal, mientras que Dujovne alimentaba versiones de salida y se ocultaba de las cámaras, una conducta alejada de la idea de trasmitir “confianza”.

En esta dirección, no son pocos los que establecen una línea comparativa con el Plan Primavera del ex presidente Raúl Alfonsín, y al igual que Martín Redrado, ven en la brusca devaluación una intención manifiesta. Siguiendo esta línea argumental ahora el desafío es no caer en una espiral inflacionaria y de precios.  

 

EL PLAN PRIMAVERA

 

Alfonsín, pone en marcha en agosto de 1988 el Plan Primavera, ante el evidente fracaso del Plan Austral, y en un contexto de recesión, inflación, salarios depreciados, aumento de la desocupación, alto endeudamiento y fuga de capitales. Aspectos coincidentes con el contexto actual.  

Los antídotos por esos días fueron la intervención del Banco Central licitando dólares, la elevación de las tasas de interés y nuevas devaluaciones del peso -aristas también comparables con la administración Macri. Ante un nuevo fracaso el ministro de Economía Juan Vital Sourrouille devaluó un 25% la moneda y renunció en marzo de 1989 y asumió Juan Carlos Pugliese. Ese fue el principio del fin.

A la semana el dólar se disparó y se precipitó un escenario de remarcaciones de precios casi diarias y desabastecimiento, la inflación de abril fue del 33,4 %. En mayo el país entró en un una crisis y el costo de vida escaló al 150%, provocando una encendida reacción social.

Los graves problemas económicos que en 1988 habían empujado a una inflación de 343%, se habían profundizado y en 1989 el costo de vida superó el 3000% anual, los que hizo aumentar la pobreza hasta alcanzar el 47,3% en el  Gran Buenos Aires.

En ese contexto, Alfonsín llamó a elecciones anticipadas en mayo y también terminó entregando el mandato de manera prematura dos meses más tarde. De esta manera, Macri enfrenta el desafío de no alentar una espiral del dólar y precios, que parece haber comenzado y todavía no se conocen sus alcances.

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias

VIDEOS