domingo 07 de junio de 2020 - Edición Nº943
Diputados Bonaerenses » Provincia » 13 dic 2019

La obra social de la muerte

Ningún desprevenido: quién es Homero Giles, designado para desactivar la bomba del IOMA

El médico de 38 años se hará cargo de la mutual que tiene más de dos millones de afiliados después de una de las gestiones más conflictivas y en medio de una grave crisis.


El recambio de autoridades en la provincia de Buenos Aires obligó a la renuncia de Pablo Di Liscia a la presidencia de IOMA y en su lugar asumirá Homero Giles, un militante de La Cámpora y ex funcionario del Ministerio de Salud de la Nación durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner.

Giles tiene 38 años, nació en Ituzaingó, Corrientes, y se convirtió en el primer profesional de su familia cuando se recibió de médico en la Escuela Latinoamericana de Medicina de Cuba. Fue subsecretario de Prevención y Control de Riesgos del Ministerio de Salud de la Nación durante el segundo mandato de Cristina Kirchner.

También forma parte del equipo de profesionales de la Fundación Soberanía Sanitaria, una entidad dedicada a la formación e investigación para “un sistema de salud más justo e inclusivo. La ONG es presidida por Nicolás Kreplak, viceministro de salud provincial, y tiene como consultor académico al ministro Daniel Gollán.

Antes de ser funcionario nacional, el flamante presidente de IOMA fue uno de los tres galenos que formó parte del Programa Nacional de Fortalecimiento de Derechos y Participación de las Mujeres “Juana Azurduy”, que se dedicó a capacitar mujeres en temas anticonceptivos.

Esa iniciativa de la que participó activamente Giles, que se hará cargo del IOMA, buscó poner en discusión “un concepto más amplio de la salud” para las mujeres, más allá de enfermedades y medicamentos, con un abordaje social, físico y económico.

 

Con qué escenario se encuentra

 

En IOMAGiles se encontrará con un escenario de gran complejidad: una obra social que supera los 2,6 millones de afiliados y un presupuesto que, en 2019, superó los 53 mil millones de pesos, que equivale al presupuesto del Ministerio de Salud provincial.

Antes de dejar la presidencia, Di Liscia confrontó y resolvió, a medias, dos conflictos que seguirán latentes, al menos durante los primeros meses de gestión. Por un lado, la falta de prestación que sufrieron los afiliados al Plan MEPPES, que sufren patologías “especiales” o “de alto impacto sobre la salud”.

Y por el otro, el extenso conflicto con la Agremiación Médica Platense, que llevó en varias oportunidades a la suspensión de los servicios de los profesionales de la salud.

En paralelo, un informe de la Fundación Soberanía Sanitaria de julio de 2019 dio cuenta de que desde 2014 el presupuesto de IOMA se subejecutó. Uno de los principales motivos es que ofreció medicamentos oncológicos que significaron segundas o terceras opciones por sobre la verdaderamente necesaria.

El instituto también acumuló deudas de hasta cinco meses con hospitales municipales, con los acompañantes terapéuticos y diferentes trabajadores de la salud, además de tener los valores de las prestaciones congelados desde 2016 con los municipios.

En ese sentido, el Movimiento por el Derecho a la Salud, organización de la CTA-A, puso el grito en el cielo porque la obra social “dejó sin respuestas a las familias de trabajadores, y no tuvo sensibilidad ante enfermedades catastróficas como el cáncer, diabetes, SIDA y esclerosis múltiple”.

Tal como relató Diputados Bonaerenses, el abandono a pacientes, que en muchos casos derivó en la muerte. En esa lista se anota Andrea Álvarez, una empleada municipal de la costa que esperó por casi tres meses la entrega de Alecensa, un remedio para tratar su cáncer de pulmón. 

Similar fue el caso de Mariano Emanuel Romagnoli, un nene de 13 años de Lomas de Zamora que padecía una leucemia aguda y vio su tratamiento interrumpido por la mutual bonaerense. Ambos fallecieron en un mismo fin de semana de marzo.

Antes se habían conocido los fallecimientos de la docente de Lomas de Zamora Gabriela Ciuffarella, a la que el IOMA le negó el medicamento para tratar su cáncer de médula ósea, y del ex subcomisario de Chascomús, Claudio Aristegui, al que le dificultaron el acceso a un remedio para su cáncer de piel.

Este portal también pudo acceder a un documento presentado ante el directorio del IOMA que refleja parte del perverso mecanismo mediante el cual la mutual bonaerense rechazó sistemáticamente la cobertura de tratamientos oncológicos a cientos de afiliados que luchan por su vida.

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