jueves, diciembre 9, 2021

Pidieron la domiciliaria del abusador de su hijo y amenaza con “salir a cazar violadores”

El imputado cumple una condena de 20 años por abusar de un niño de 7 años y quieren otorgarle el beneficio de salir de la cárcel.

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El padre de un niño que fue abusado cuando tenía 7 años por un policía y catequista en Bahía Blanca, dijo que si no había justicia tendría “que salir a cazar gente”, refiriéndose al pedido de prisión domiciliaria que presentó la defensa del violador.

El incriminado es José Luis Andersen, un catequista y ex miembro de la Policía local, que en septiembre de 2018 fue condenado a la pena de 20 años por abusar sexualmente de su ahijado de 7 años a mediados de 2017.

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El papá de la víctima advirtió que Andersen emitió un pedido a la Justicia de beneficio de prisión domiciliaria y decidió adelantarse con sus advertencias a las respuestas oficiales a ese requerimiento.

“Es horrible esto que voy a decir, pero en los tiempos de los militares, había cuadrillas de civiles que salían a cazar gente. Y si no hay justicia, tendremos que salir a cazar gente”, expresó el hombre en una peligrosa comparación con épocas oscuras de la Argentina.

Andersen, quien se desempeñaba como ministro de la eucaristía en una capilla dependiente de la parroquia San Roque y también cumplía funciones como teniente primero en la Seccional 2ª de Bahía Blanca, fue condenado en 2018 a 20 años de prisión.

“Era muy amigo mío y venía unas cinco noches por semana a cenar a casa. Se abusó de mi confianza porque él se vendía como una excelente persona, y yo compré”, dijo el padre del niño que había decidido que Andersen sea el padrino de su hijo.

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El hombre advirtió que desde que ocurrieron los hechos, la vida de su progenitor se convirtió en un calvario y que aún hoy, a casi tres años de lo sucedido, todavía padece problemas psicológicos a raíz de lo sufrido.

“Si uno viera la causa, lo que le hizo al nene. Si vos leés eso y ves el nene hoy cómo la está pasando, te das cuenta que está arruinado psicológicamente y que la está pasando malísimamente mal”, agregó.

Por último y todavía polémico en sus declaraciones, el padre de la víctima utilizó un dicho popular: “Muerto el perro, se acabó la rabia. Por ahí, cuando lo maten, yo estoy tomando un café en el centro”.

Hasta el momento, tanto desde la Justicia de Bahía Blanca como desde la de la Provincia de Buenos Aires no se dio ningún indicio sobre el posible otorgamiento de prisión domiciliaria para Andersen.

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