La misión técnica del Fondo Monetario Internacional (FMI) concluyó en las últimas horas su visita a la Argentina, en donde los funcionarios destacaron las “conversaciones constructivas” con las autoridades nacionales, aunque reiteraron la necesidad de cumplir las metas de acumulación de reservas acordadas.
En ese sentido, la misión del organismo internacional estuvo encabezada por el jefe de misión para la Argentina en el Departamento del Hemisferio Occidental, Bikas Joshi, había llegado al país el martes último como parte de la primera revisión del acuerdo firmado en abril de este año bajo el Programa de Facilidades Extendidas.
“Las conversaciones con las autoridades argentinas continúan siendo constructivas. En el marco de dicha revisión, continuaremos trabajando en los próximos días y brindaremos más información sobre los próximos pasos a su debido tiempo”, señalaron desde el FMI.
No obstante, las reuniones del equipo del Fondo ocurrieron en medio de fuertes cuestionamientos al saldo negativo creciente de la cuenta corriente y las críticas a la intervención en el esquema cambiario, es decir, sobre el valor del dólar. Dos de las variables que mira con énfasis el organismo dirigido por Kristalina Georgieva.
Por lo pronto, la directora de comunicación del FMI, Julie Kozack, dará en la próxima semana una nueva conferencia de prensa en la sede del organismo en Washington en la que seguramente dará más detalles sobre el informe de la misión técnica. De emitir una aprobación, el FMI concretará un nuevo giro de USD 2000 millones al país.
Es preciso señalar que, el déficit de cuenta corriente en el primer trimestre del año habría casi el doble a lo que esperaba el staff del FMI para todo el año, por lo que nueva. La pregunta informal que sobrevoló la visita de integrantes del organismo al país es qué tan sostenible es el esquema cambiario, incluso con el sostenido superávit fiscal.

En paralelo, el viceministro de Economía, José Luis Daza, y parte del equipo del Banco Central participaron de eventos con empresarios e inversores, en el que consideraron que el el déficit de cuenta corriente y la dinámica de acumulación de reservas no representan una amenaza para la consistencia del programa económico.
Según la visión de la administración a cargo de Javier Milei, un país en etapa de expansión y que estuvo previamente descapitalizado necesita aumentar la inversión, lo que implica, en el corto plazo, importar más de lo que exporta, algo que se reflejó en el reciente informe de balanza de pagos del INDEC.
“Durante el primer trimestre de 2025, la cuenta corriente de la balanza de pagos tuvo un déficit de USD 5.191 millones. Esto está explicado por los saldos negativos registrados en la balanza de servicios por USD 4.502 millones y en el ingreso primario por USD 3.333 millones, los que fueron parcialmente compensados por los saldos positivos obtenidos en el balance de bienes”, indicaron del Instituto de Estadísticas y Censos.
La letra chica del nuevo acuerdo entre Milei y el FMI
Apenas se oficializó el pacto económico, el FMI difundió la condicionalidades del nuevo programa económico argentino, en el marco del acuerdo que permitió al Gobierno recibir un desembolso de USD 20 millones, a fin de respaldar las reservas del Banco Central para aumentar el poder de fuego del Ejecutivo ante la salida del cepo cambiario.
En efecto, el directorio ejecutivo del FMI aprobó el 11 de abril un nuevo acuerdo de 48 meses para Argentina en el marco del Servicio Ampliado del Fondo (SAF), por un total de USD 20.000 millones, equivalentes al 479% de la cuota del país ante el organismo.
En detalle, el programa habilita un desembolso inmediato de USD 12.000 millones, mientras que la primera revisión del programa está prevista para junio de 2025, con un desembolso adicional estimado en USD 2.000 millones.







