Las repercusiones por el asesinato de otro de chofer en La Matanza siguen dando que hablar en la Legislatura bonaerense ante el fracaso de la política de seguridad. Este martes el diputado libertario, Nahuel Sotelo, pidió que Gendarmería participe de la lucha contra el delito en el distrito gobernado por el peronismo.
A través de un proyecto ingresado por mesa de entradas de la Cámara baja, el legislador que responde a Javier Milei solicitó que la gestión de Axel Kicillof requiera al Ejecutivo Nacional mayor presencia de Gendarmería en el territorio y de Prefectura Naval en el Río Matanza, con el fin de coordinar acciones tendientes a erradicar el flagelo de la inseguridad.
En este sentido, el diputado Sotelo calificó al ministro de Seguridad, Sergio Berni, como “caradura” e “inoperante” por el asesinato del chofer de la línea 620 en Virrey del Pino, Daniel Barrientos, que se suma al de Pablo Flores (2020) y el de Leandro Alcaraz (2018), por nombrar sólo los casos más resonantes de colectiveros asesinados.
Sotelo adelantó su proyecto a través de las redes sociales luego de haberse negado a solidarizarse con las agresiones que sufrió Berni por los colectiveros este lunes por la mañana. “Si la gente se cansa de los políticos de siempre, el problema son los políticos, no la gente”, sentenció fiel a su estilo.
Además, en los fundamentos del proyecto, el libertario agregó que “La Matanza debe dejar de ser un lugar propicio para el delincuente que cuenta con total impunidad” y pidió que todo el arco político respalde a los oficiales a la hora de actuar.
Por último, Sotelo citó a la filosofa liberal, Ayn Rad, con la siguiente frase: “Piedad al culpable es traición al inocente”.
En preciso mencionar, que el flagelo de la inseguridad en el Conurbano bonaerense fue un problema que atravesó al gobierno de María Eugenia Vidal y ahora al de Kicillof sin encontrar respuesta alguna. Un ejemplo de ello, fue la ineptitud de ambas administraciones para implementar una superficial ley que obliga a las empresas a instalar cámaras de seguridad en los colectivos.
En abril de 2018 como resultado del asesinato del chofer Alcaraz en La Matanza, la gestión de Vidal reglamentó la ley 14.897 de fines de 2016 para instalar los dispositivos en los vehículos. Sin embargo, vencido el plazo para la implementación de la norma, las empresas adujeron dificultades económicas para enfrentar la adquisición de las cámaras y fue recién en 2019 que comenzaron a hacerlo, aunque a ritmo muy lento.
En junio de 2021, la Provincia firmó una nueva resolución con el secretario general de la UTA, Roberto Fernández, para que las nuevas unidades de transporte público de pasajeros que sumen las empresas a su plantel, cuenten con cámaras de seguridad. Pero al día de hoy, siguen sin cumplir con la reglamentación.
En rigor, el derrotero de la ley sancionada en la Legislatura bonaerense para llevar algo de seguridad en los colectivos no encontró su total implementación desde el gobierno de Vidal a esta parte. El resultado, quedó a la vista de todos y se llevó puesto a un despavorido Berni.





