El ministro de Economía, Sergio Massa, que quedó oficializado como el precandidato presidencial de Unión por la Patria, definió que no renunciará a su cargo en el Palacio de Hacienda por lo que tendrá que afrontar una serie de desafíos en relación al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), la inflación y la actividad industrial, mientras hace campaña electoral.
En ese sentido, Massa, que comenzó la semana en un acto junto a la vicepresidenta, Cristina Kirchner, también estuvo con el presidente, Alberto Fernández, en el cierre de la Convención Argentina de la Cámara de Construcción en la Rural, en la que consideró que “una obsesión que tiene que tener el próximo Presidente es pagarle al FMI, sacarlo de la Argentina para no volver”.
Vale destacar sobre esto que, uno de los principales desafíos para Massa en este período de campaña será, según el director en la consultora Analytica, Claudio Caprarulo, conseguir un “desembolso superior a los vencimientos que permita robustecer las reservas internacionales y reducir las expectativas de devaluación” mediante un nuevo acuerdo con el FMI.
De esta manera, Massa todavía espera un desembolso por USD 10 mil millones en dos tramos que, según anticipó el viceministro de Economía, Gabriel Rubinstein, al salir de la primera reunión del equipo económico luego de la presentación de listas, habrá novedades durante la semana.
Por otro lado, el Ministro de Economía deberá afrontar el desafío de moderar la escalada inflacionaria, una situación que, por más que haya tenido una leve desaceleración al 7,8% en mayo, afecta al poder adquisitivo del salario de la mayoría de los trabajadores.
Según el jefe de Research en Ecolatina, Santiago Manoukian, la inflación estuvo moderada en la primera quincena de junio, que marcó un 7,4%, por lo que especula que para fin de mes se llegará al 7%, aunque no mostró expectativas de que esta tendencia sea sostenida el resto del año.
Asimismo, Manoukian se refirió a los aumentos de salarios, algo que consideró muy difícil que “este año puedan perforar el 135% anual”, debido a que la incertidumbre electoral mantendría el camino de la inflación de los precios durante el resto del año.
En esa línea, el director de C&T Asesores Económicos, Camilo Tiscornia, explicó que “la inflación está atada al tipo de cambio” por lo que consideró que “los resultados van a estar condicionados a lo que Massa acuerde con el FMI en materia cambiaria”.
Por último, otro de los principales desafíos que deberá afrontar Massa durante su campaña electoral es la actividad industrial, ámbito en el que, según Caprarulo, el ministro se anotó un “gran mérito” por haber evitado “una fuerte recesión a pesar de la falta de dólares que generó la sequía”, y de la que se proyecta una pérdida de más de USD 20.000 millones.
No obstante, Tiscornia remarcó que, aunque el primer trimestre mostró una recuperación del Producto Bruto Interno llamativa, el segundo trimestre no será igual. “Desde el punto de vista de la macroeconomía está bastante jugado el año”, opinó el especialista, que luego adelantó que, en relación al FMI, “es probable que plantee un ajuste a fin de año”.





