Mientras se lleva adelante una movilización masiva para repudiar la represión en Jujuy, el gobernador y precandidato a vicepresidente de Juntos por el Cambio, Gerardo Morales, publicó una carta abierta titulada “por la Argentina de la paz y la verdad”, en la que apunta contra el kirchnerismo y la izquierda por rechazar la reforma de la Carta Magna provincial.
En medio de las denuncias de la docente, Camila Müller, que fue víctima de una brutal golpiza y de abuso sexual en manos de tres personas sin identificación, que ingresaron a su casa a torturarla por haber participado de las movilizaciones, Morales advirtió que hay “sectores violentos financiados con recursos públicos” que buscan “obtener cada vez más fondos”.
Así, el texto del titular de la Unión Cívica Radical (UCR), Morales, dijo que esos sectores “violentos” están “disfrazados de organizaciones intermedias de la sociedad” y que se “despliegan como escudo la defensa de distintas minorías, enhebrando un relato ideológico que les dé justificación y legitimidad política”.
Según la carta de Morales, el Gobierno nacional del Frente de Todos “pone como condición para esa entrega de fondos públicos el permanente apoyo a su favor o la persecución y hostigamiento a sus adversarios políticos”.
En ese marco, el Gobernador jujeño usó su documento para apuntar contra las organizaciones sindicales docentes y sociales, como la Central de Trabajadores de Argentina, la Central de Trabajadores de la Educación de la República Argentina, e incluso el gremio bonaerense, el Sindicato Único de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (SUTEBA).
“De acuerdo con lo que surge de las últimas paritarias, las llamadas organizaciones sociales kirchneristas llenan las calles de la Ciudad de Buenos Aires y de todo el país”, señaló Morales, que tuvo más de siete días de huelgas docentes en Jujuy por los bajos salarios.
Asimismo, el precandidato presidencial apuntó que estas movilizaciones “no reclaman el fin de la inflación ni tampoco un acuerdo económico o social, sino que buscan alterar la paz y el orden” y agregó que “prueba de ello es la escena que el kirchnerismo y su mano de obra barata, la extrema izquierda, han intentado montar en Jujuy“.
Por estos motivos, Morales caracterizó que “a los riesgos de los golpes de marcado, ahora se suma el del caos” y remarcó que es un “instrumento para amenazar la democracia de parte de sectores que cabalgan sobre el discurso de la exclusión”.





