A pocas horas del inicio de la marcha piquetera planificada por los movimientos sociales con el objetivo de manifestarse en contra de las políticas económicas de Javier Milei, el Gobierno nacional denunció al Polo Obrero por interferir en el cobro de los planes sociales de sus allegados, y acusó a la organización de manejar una caja de $5.400 millones.
Así lo afirmó el vocero presidencial, Manuel Adorni, quien además ratificó que desde el Gobierno nacional van a hacer “todo lo que esté a su alcance para pulverizar todas las acciones similares a las que lleva a cabo el Polo Obrero intermediando entre el plan social y el beneficiario”. “Entendemos que detrás de eso hay un gran negocio”, sentenció.
En esa línea, Adorni acusó a los dirigentes del Polo Obrero de manejar una caja monetaria por encima de los $5.400 millones, a través de la cual “extorsionan y maltratan a la gente que necesita planes sociales para vivir y que realmente tienen necesidades cotidianas que deben resolver con el dinero que ellos mismos administran”.
En este contexto, el vocero de Milei informó que la línea 134 para recibir denuncias anónimas de presiones o amenazas hacia los titulares de planes para que participen de la marcha piquetera, ya tuvo 8.900 llamados. “Aportaron nombres de punteros y organizaciones, datos que sirven para asignar responsabilidades en términos penales, algo de lo que tendrán novedades en los días sucesivos”, destacó.
En el marco de la marcha piquetera, el Gobierno nacional desplegó en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y en los puntos que unen a la capital con distintas dependencias de la provincia de Buenos Aires un sinfín de efectivos de la Gendarmería para requisar a todas las personas que utilicen el transporte público y detenerlas en caso de que tengan objetos que indiquen que van a la manifestación.
Así, la Gendarmería Nacional detuvo a un micro escolar que transitaba por la Panamericana a la altura de Pilar, que trasladaba a 30 pasajeros que no pudieron explicar su destino, por lo que los identificaron como “posibles asistentes a la marcha piquetera”. El micro pudo continuar con su recorrido, mientras que las personas fueron obligadas a descender y continuar por otros medios.
“La decisión del Gobierno es que se termine el corte de calle. Que las personas se manifiesten las veces que quieran, vayan a las plazas, a los cordones de las calles. Pero las calles no se cortan. Hoy comienza el protocolo antipiquetes. No hay que esperar el 100% de éxito, hay que saber que comienza un camino que es sin vuelta atrás”, planteó Patricia Bullrich esta mañana.
Para controlar al máximo la marcha piquetera, la ministra de Seguridad advirtió que las calles de CABA estarán colmadas de cámaras, al igual que los ferrocarriles y cualquier tipo de espacio donde los manifestantes puedan llegar a moverse. “Vamos a tener fuerzas policiales que filmen, para luego generar un sistema de identificación en conjunto con el Registro Nacional de las Personas (Renaper)”, afirmó Bullrich.





