Este viernes, el presidente Javier Milei y su compañera de fórmula presidencial, Victoria Villarruel, se reencontraron por primera vez en 45 días en el acto central por la semana de la Policía Federal que se realizó en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde el Jefe de Estado brindó el discurso principal y le pidió perdón a los oficiales por los “años de escarnio a los que fueron sometidos”.
Es preciso mencionar que, Milei y Villarruel, además de ser los principales referentes del Gobierno de La Libertad Avanza, mantienen desde hace varios meses una relación cargada de idas y vueltas que, esta mañana, los convirtieron en el foco de análisis de la jornada de celebración de la Policía Federal.
Es que, desde que asumió la administración libertaria, Villarruel se despegó del Presidente en varias ocasiones, e incluso repudió el acuerdo que impulsó el presidente con Gran Bretaña “tendiente a promover el desarrollo humano y económico” que, entre otros puntos, plantea la reanudación de los vuelos a las Islas Malvinas una vez por mes desde Córdoba.
Por caso, durante la graduación de los cadetes de la Escuela Comisario General Juan Ángel Pirker, Milei aprovechó para saludar a todos los agentes, y les pidió “perdón por lo que tuvieron que vivir durante los gobiernos del kirchnerismo”. “Lamento los años de escarnio a los que fueron sometidos por hacer una de las cosas más honorables que puede hacer un ser humano que es estar dispuesto a dar la vida por otro”, enfatizó el Presidente.
En el mismo evento, el Jefe de Estado destacó una y otra vez el rol de las fuerzas policiales, y enumeró los tres pilares de su política de Seguridad: “El que la hace, las paga, el delito hay que castigarlo, dentro de la ley todo, fuera de la ley, nada; el orden público es sagrado, no se puede secuestrar la calle y arruinarles la vida a todos los argentinos; los buenos son los de azul, los malos los que roban, delinquen y matan”.
Según las palabras pronunciadas por Milei durante el discurso que dio en el 203 aniversario de la Policía Federal, el Gobierno libertario, con la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, al frente de la batalla, aplicó estos tres pilares y comenzó a dar el “giro de 180 grados que la Argentina tanto necesitaba”.
Milei y Villarruel: una relación explosiva
Es preciso recordar que, la visita de Villarruel a la viuda de Juan Domingo Perón en Madrid durante una gira por Europa que también incluyó una reunión con el Papa Francisco, no fue un gesto bien recibido por el jefe de Estado.
El líder libertario calificó el homenaje de la titular del Senado a Isabel Martínez de Perón como un “error”, y describió el gobierno de la viuda del general como “espantoso”. Además, la diputada Lilia Lemoine respaldó las palabras del Presidente, y fue lapidaria con la vicepresidenta, a quien calificó como “la peor vicepresidenta” de la historia.
Por caso, el último acto que compartieron Milei y la vice demócrata fue en el Congreso, durante la presentación del proyecto de Presupuesto 2025 en septiembre. Sin embargo, la interacción entre ambos mandatarios fue meramente protocolar, sin gestos que indicaran el estado de su relación.
A pesar de las declaraciones del jefe de Gabinete, Guillermo Francos, que aseguró que la relación entre el Presidente y su vice es “normal”, las tensiones persisten y se dejan entrever en los gestos de ambos: los pocos actos compartidos, la agenda propia de la vicepresidenta, y la falta de respaldo en las relaciones internacionales que construyó el Gobierno desde el 10 de diciembre a esta parte.
En agosto se esperaba que ambos participaran en la ceremonia de entrega de sables a los jefes de las Fuerzas Armadas, pero esto no ocurrió a pesar del fuerte vínculo de la vicepresidenta con el sector militar. Su ausencia también se justificó en otras ocasiones, como en la firma del Pacto de Mayo en Tucumán, donde el círculo cercano a Villarruel alegó “razones de salud”.
Desde entonces, el vínculo entre Milei y la titular del Senado se enfrió, aunque ambos compartieron eventos como la inauguración de la Exposición Rural en Palermo. Sin embargo, no hubo fotos conjuntas, y la tensión por el armado político propio de la vicepresidenta continúa, a pesar de los esfuerzos de su entorno por destacar su lealtad al gobierno.

Como presidenta del Senado, la vicepresidenta aprovechó para recorrer el país, prometiendo visitar las provincias dos veces durante su mandato, lo que sugiere que las tensiones internas no disminuirán, y marca una importante diferencia con Milei, que ni antes ni después del triunfo presidencial llegó a todas las regiones.
Por su parte, a fines de septiembre, la vicepresidenta decidió no ir al acto de lanzamiento de La Libertad Avanza como partido nacional en el Parque Lezama, del barrio porteño de La Boca, que fue encabezado por el propio Javier Milei y su hermana, la secretaria General de la Presidencia, Karina.
Según explicó en aquel momento, la funcionaria resolvió no participar del mega evento porque todavía era afiliada al Partido Demócrata. “No quiere tener ningún roce que complejice esa retirada de una herramienta electoral que sirvió para que Milei sea presidente”, explicaron fuentes partidarias.
En agosto, otro foco de tensión fue la polémica con la Selección Argentina de fútbol por una canción con contenido xenofóbico luego de ganar la Copa América, que la vicepresidenta defendió. En aquel momento, la cúpula del Gobierno se mostró por separado en los actos por un nuevo aniversario del fallecimiento del General José de San Martín.
En ese entonces, Villarruel iba a encabezar un acto en Mendoza, pero lo suspendió por problemas de salud (un problema de “baja presión”, según fuentes oficiales), mientras que Milei, al mismo tiempo, encendió la llama en el evento organizado por el ministerio de Defensa de la Nación.







