En medio de la creciente crisis sanitaria que afecta a los afiliados del Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA) en Mar del Plata, la Defensoría del Pueblo de General Pueyrredon lanzó un nuevo programa denominado “Defensoría de la Salud“, con el objetivo de ofrecer una solución rápida y eficaz a los múltiples conflictos entre los usuarios del sistema de salud y los prestadores.
El programa de la Defensoría de la Salud tiene como propósito central garantizar el acceso oportuno a la atención sanitaria, promoviendo un espacio de diálogo entre los afiliados y los distintos actores del sistema de salud, como hospitales públicos y privados, obras sociales, empresas de medicina prepaga, y organismos como PAMI e IOMA.
En su lanzamiento, el Defensor del Pueblo de General Pueyrredon, Marcelo Lacedonia, destacó que la recién creada Defensoría actuará como mediadora para resolver los conflictos de manera rápida y sin la necesidad de recurrir a procesos judiciales, lo que permitirá una gestión más ágil y eficiente de los recursos.
El Defensor del Pueblo destacó que el nuevo programa busca abordar estas problemáticas con un enfoque más ágil, con el fin de mejorar la atención de los usuarios y evitar la sobrecarga del sistema judicial. Además, Lacedonia señaló que muchos de los conflictos surgen por la falta de comunicación entre los actores involucrados, lo que podría evitarse mediante una mediación adecuada y efectiva.

Vale remarcar que Mar del Plata se consolidó como un polo sanitario de referencia en la región, con una infraestructura estratégica que incluye dos hospitales regionales, el Instituto Nacional de Rehabilitación Psicofísica del Sur (I.NA.RE.P.S.) y una fuerte oferta en el sector privado.
Esta combinación convirtió a la capital del partido de General Pueyrredón en un centro de atracción para pacientes de varias localidades. Sin embargo, a pesar de contar con esta infraestructura, la creciente judicialización de los conflictos sanitarios generó serias preocupaciones, ya que desvió recursos que deberían destinarse a la atención médica de los pacientes hacia gastos relacionados con honorarios legales y costas judiciales.
En ese sentido, Lacedonia resaltó que la judicialización de los conflictos sanitarios afecta no solo a los pacientes, sino también a la sustentabilidad del sistema sanitario en su conjunto. El actual Defensor del Pueblo enfatizó que los recursos económicos que deberían destinarse a la atención de salud están siendo utilizados en la resolución de conflictos legales, lo cual impide que se logre un acceso adecuado y oportuno a la atención.
En concreto, el proceso de mediación, según la propuesta de la Defensoría de la Salud, se regirá por principios de informalidad, celeridad, inmediatez y confidencialidad, lo cual permitirá que los usuarios y los distintos actores del sistema sanitario puedan resolver sus disputas de manera ágil y segura, sin la necesidad de recurrir a procedimientos judiciales largos y costosos
Mar del Plata: el conflicto con IOMA, uno de los desafíos de la Defensoría de Salud
Según Defensoría de la Salud surge a partir de la falta de respuestas por parte de las autoridades provinciales frente a las innúmeras denuncias por irregularidades en la prestación de servicios de salud durante este último año.

Uno de los principales desafíos que este nuevo espacio tiene por delante será el de atender, entre muchas otras demandas, los actuales reclamos de los afiliados de IOMA por la falta de atención, demoras en la entrega de medicamentos y la escasa cobertura de servicios médicos en la ciudad.
En las últimas semanas, los afiliados del Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA) de Mar del Plata se manifestaron tanto en el Concejo Deliberante y en la sede local de la obra social para protestar por la crítica situación sanitaria en la ciudad.
El grupo de manifestantes autoconvocados, liderados por Adriana Santi y Marcela Martinelli, demandan respuestas a las autoridades provinciales por la deficiente prestación del servicio de la mutual bonaerense, la creciente demanda de turnos, la falta de reintegros y el atraso en los pagos a los profesionales de la salud.
Los beneficiarios afectados, en su mayoría mayores de 60 años, denunciaron que el IOMA no entrega la medicación en tiempo y forma, no paga a los acompañantes terapéuticos y no cubre las cirugías necesarias debido a la mala calidad de las prótesis. Además, los damnificados explicaron que, debido a contar con enfermedades preexistentes, no pueden acceder a otros servicios de prepagas.

En la ciudad de Mar del Plata, los 78 mil afiliados de la entidad conducida por Homero Giles denuncian que en la actualidad solo pueden atenderse en la Clínica de la Familia y el Niño y en el Sanatorio Belgrano, ambas gestionadas por la Asociación Civil de Establecimientos Asistenciales y Prestadores Privados (ACEAPP).
Cabe recordar que desde principios de 2023, la presencia de la ACEAPP en la gestión de IOMA causó que varias clínicas privadas, como la 25 de Mayo, la Pueyrredón y la Colón, dejaran de atender a los afiliados de la obra social provincial, lo que generó una crisis en la disponibilidad de camas y turnos en la ciudad.
En este contexto, los manifestantes advierten con preocupación que la situación puede empeorar con la llegada de la temporada de verano 2025, cuando la ciudad balnearia reciba un volumen grande de turistas lo que podría hacer colapsar el sistema sanitario local.





