El Gobierno nacional busca asegurar la aprobación legislativa del nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y presiona al Congreso para evitar trabas en su tratamiento. El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, planteó que sería un “delirio” que el parlamento rechace el entendimiento con el organismo multilateral. Sin embargo, desde la oposición insisten en debatir el acuerdo junto al Presupuesto 2025 y advierten que, sin esa discusión, será difícil alcanzar consensos.
En ese sentido, Francos aclaró que no existe la posibilidad de aprobar el acuerdo mediante un decreto presidencial. “El FMI no lo permitiría, se necesita institucionalidad y seguridad jurídica”, explicó el funcionario, y sostuvo que el acuerdo debe respetar la legislación vigente y los antecedentes nacionales en este tipo de negociaciones.
En tanto, el reclamo opositor para tratar el acuerdo junto al Presupuesto 2025 suma tensión a la negociación. Desde Encuentro Federal, el diputado Nicolás Massot expresó su respaldo a cualquier negociación que fortalezca la moneda y mejore las perspectivas de desarrollo. “Presidente, cuente con el Congreso para apoyar todo lo que ayude al crecimiento, pero asegúrese de que el acuerdo con el FMI venga acompañado de la ley de Presupuesto”, señaló el legislador.
El jefe de bloque de la Unión Cívica Radical (UCR) en Diputados, Rodrigo de Loredo, coincidió en la necesidad de acompañar las medidas necesarias para el equilibrio económico, aunque ratificó que su bancada exige el debate del Presupuesto en conjunto con el acuerdo. En la última reunión que la cúpula radical mantuvo con el jefe de Gabinete, este punto también estuvo sobre la mesa como una condición para avanzar.

Por otro lado, desde Unión por la Patria (UxP), el diputado Eduardo Valdés reforzó esta postura al considerar que el Presupuesto 2025 y el acuerdo con el FMI deben tratarse en conjunto. “Coincido plenamente en que la ley de leyes, se discuta junto a la aprobación o rechazo del acuerdo con el Fondo”, expresó Valdés.
La presión por el acuerdo con el FMI forma parte de una estrategia más amplia del Gobierno, que necesita avanzar con varias iniciativas pendientes en el Congreso. Luego de un verano marcado por debates intensos y traspiés en sesiones extraordinarias, la Casa Rosada prepara un nuevo paquete legislativo con el objetivo de garantizar herramientas clave para el plan de gestión.
En la apertura de sesiones ordinarias, el presidente Javier Milei anticipó que buscará la aprobación de proyectos vinculados a seguridad, reforma fiscal y cambios en el sistema previsional. Sin embargo, el acuerdo con el FMI aparece como el primer gran desafío en la agenda parlamentaria de este año.
El FMI entre las tensiones del Congreso
Por otro lado, el Gobierno de Javier Milei también pretende reflotar proyectos relacionados con seguridad interior. Uno de ellos propone modificar la ley migratoria para agilizar la expulsión de extranjeros que cometan delitos, además, de endurecer requisitos para obtener la nacionalidad y reforzar controles fronterizos.

Este proyecto, impulsado por el vicejefe de Gabinete del Interior, Lisandro Catalán, viene siendo trabajado junto a funcionarios de Justicia y Capital Humano, con revisión de la secretaria de Planeamiento Estratégico Normativo, María Ibarzábal Murphy, cercana al asesor presidencial Santiago Caputo.
Otro proyecto que el oficialismo quiere acelerar es la baja de edad de imputabilidad, iniciativa presentada por Patricia Bullrich y Mariano Cúneo Libarona, que comenzó a discutirse en comisión, pero todavía no llegó al recinto. Según fuentes oficiales, esta medida se vincula con la redacción de un nuevo Código Penal que endurece penas y redefine delitos.
El propio presidente Javier Milei justificó esta política durante su discurso de apertura al señalar que, durante demasiado tiempo, la política dejó de castigar el delito. “Les dijeron a los argentinos que los delincuentes eran víctimas de un sistema injusto. Lo único que lograron fue que delinquir no tuviera costo”, afirmó el líder lbertario.
A pesar de la urgencia que el Gobierno imprime al tratamiento del acuerdo con el FMI, en la Casa Rosada admiten que no revelarán ante el Congreso los detalles específicos del programa antes de firmarlo. “No corresponde dar precisiones, el acuerdo es confidencial hasta su firma”, explicaron desde el entorno presidencial.

Sin embargo, Francos mantiene conversaciones con legisladores aliados para discutir la hoja de ruta parlamentaria de 2025. En ese marco, el jefe de Gabinete recibió en Balcarce 50 a referentes del PRO, el MID y la UCR en distintos momentos de 2024 para destrabar conflictos y acercar posiciones.
Desde el PRO, el bloque que lidera Cristian Ritondo anticipó que no garantizarán votos a ciegas. “Queremos leer la norma, cada artículo, cómo están argumentados y cuáles son las condiciones. No vamos a votar sin esa información”, advirtieron desde la bancada macrista, en línea con el pedido de mayor transparencia legislativa.
El Gobierno enfrenta un escenario complejo, donde necesita sumar aliados sin ceder demasiado terreno. El acuerdo con el FMI se convirtió en una prueba de fuego para la administración Milei y para la capacidad del oficialismo de construir mayorías parlamentarias en un Congreso donde cada voto cuenta.





