El fin de semana largo concluyó en Mar del Plata con una baja afluencia de turistas, lo que generó preocupaciones en el sector, es que la ocupación hotelera alcanzó solo el 35%, y la combinación de bajas reservas y condiciones climáticas adversas, con fuertes lluvias, contribuyó a los escasos movimientos turísticos. En ese marco, los operadores ya tienen la mirada puesta en la Semana Santa, que comienza el 17 de abril, con la esperanza de mejorar las cifras.
El integrante de la Asociación Hotelera, Eduardo Palena, describió el fin de semana como “raro” y destacó que la ocupación fue incluso más baja que un fin de semana común. “Fue más flojo que un fin de semana normal, nadie lo esperaba, y encima el clima no ayudó”, expresó el referente hotelero, quien agregó que los hoteles que mejor funcionaron alcanzaron apenas un 50% de ocupación.
A pesar de los resultados negativos, los operadores mantienen expectativas sobre la Semana Santa, aunque aún no pueden anticipar con certeza qué sucederá debido a la incertidumbre de las reservas de último momento.
Desde el sector de alquileres de casas y departamentos también se observó una baja afluencia. Al respecto, el presidente del Colegio de Martilleros, Guillermo Rossi, atribuyó la baja ocupación a la proximidad de Semana Santa y a las condiciones climáticas desfavorables.

Sin embargo, Rossi destacó que desde Martilleros esperan buenas reservas para la festividad religiosa que este año irá desde el jueves 17 al domingo 20 de abril. “Hay buenas expectativas. Semana Santa siempre es importante para el turismo en la ciudad”, afirmó.
Por otro lado, el sector gastronómico también sufrió los efectos de la baja ocupación, con preocupación en los gremios que agrupan a trabajadores hoteleros y gastronómicos. Estos sectores alertaron sobre la situación de los más de 4.000 trabajadores eventuales que dependen del turismo y consideraron que el bajo nivel de ocupación es una “señal de alarma” para lo que resta del año.
La baja ocupación hotelera en Mar del Plata genera alarma: “La peor cifra en una década”
Mar del Plata vivió este fin de semana largo con un panorama preocupante para el sector turístico, hotelero y gastronómico. La ciudad balnearia registró uno de los peores balances en al menos 10 años, con una ocupación hotelera promedio que no superó el 30%, según informó la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (Uthgra).

El secretario general de la Uthgra, Pablo Santín, expresó su preocupación en un comunicado y señaló que esta baja actividad turística afectó gravemente a los más de 4.000 trabajadores eventuales de los sectores mencionados. “Nos preocupa la situación de los más de 4.000 hoteleros y gastronómicos eventuales que dependen del turismo, y el impacto en los demás sectores”, indicó Santín.
Este panorama es alarmante debido a la baja ocupación registrada, especialmente considerando los niveles de turismo que la ciudad solía tener en años anteriores en esta misma época. El fin de semana, coincidente con el Día de la Memoria, dejó un saldo negativo para las actividades relacionadas con el turismo, lo que preocupa tanto a empresarios como a trabajadores del sector.
En esa línea, el titular de Uthgra también subrayó la relación directa entre la situación económica actual y la baja actividad turística. “La pérdida de poder adquisitivo y la situación económica en general afectan negativamente a este gran motor de la ciudad: el turismo”, afirmó.
La falta de turistas y la escasa demanda en los hoteles son una señal de alarma de cara al invierno, un período que históricamente presenta bajas en la actividad. Al respecto, Santín destacó que esta situación pone en riesgo la estabilidad laboral de miles de trabajadores de la ciudad, no solo en el sector turístico, sino también en aquellos que dependen indirectamente de él.

“El panorama que esto abre de cara al resto del año; fue el peor fin de semana del 24 de marzo en al menos 10 años o incluso más”, concluyó el representante de la Uthgra.







