Según un relevamiento del Observatorio de Tarifas y Subsidios del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), una familia tipo del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) destinó en julio más de $190.000 para cubrir los consumos básicos de luz, gas, agua y transporte.
En tanto, el informe precisó que desde la asunción de Javier Milei en diciembre de 2023, el gasto en estos servicios se incrementó un 600%, una cifra que supera ampliamente la inflación acumulada durante el mismo período.
El informe, elaborado por el IIEP en conjunto con la Universidad de Buenos Aires (UBA) y el CONICET, detalló que un hogar tipo de cuatro integrantes en el AMBA desembolsó en total $193.329 en julio. De ese monto, $45.993 correspondieron al pago de la electricidad, $46.693 al gas natural, $30.861 al agua y $69.783 al servicio de transporte.
En ese marco, el observatorio advirtió que, desde el cambio de gobierno, el incremento acumulado de esta canasta alcanzó un 597%. En comparación, el índice general de precios avanzó un 154%, lo que expone con claridad la magnitud del ajuste tarifario y el impacto de la desregulación en los valores de los servicios públicos.
Dentro de los ítems relevados, el gas registró el mayor aumento nominal, con una suba del 1.545% desde diciembre del 2023. Le siguió el transporte, con un alza del 770%. En paralelo, el gasto en electricidad creció un 351% y el de agua se incrementó un 362%, siempre en relación con los valores previos al inicio de la actual gestión nacional.
Por otra parte, el informe también analizó las variaciones más recientes. En comparación con el mes anterior, el gasto en gas subió un 4%, el de transporte un 4,9%, el de electricidad un 8,2% y el de agua un 4,4%. En todos los casos, los incrementos mensuales superaron los ajustes salariales promedio.

A pesar de estas subas, las millones de familias familias del AMBA aún cubren solamente el 50% del costo real de los servicios públicos. El resto continúa siendo compensado mediante subsidios del Estado nacional y, en el caso del transporte, también por aportes de los gobiernos de la Provincia de Buenos Aires y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).
“El gasto en servicios públicos sigue dependiendo de subsidios, lo que indica que el proceso de recorte aún no terminó”, señalaron desde el IIEP. Además, advirtieron en su informe que el ajuste “ya impacta de forma significativa en los ingresos” de los hogares.
En ese sentido, el peso de estos consumos sobre el salario registrado promedio también mostró una suba considerable. En julio de 2023, una familia tipo destinaba el 6,1% de sus ingresos formales a cubrir estos servicios. Un año después, esa proporción ascendió al 13,4%. “El cambio de escenario tarifario se ve reflejado en el esfuerzo que debe hacer una familia tipo para afrontar servicios esenciales”, concluyó el informe.
Los servicios en el AMBA suben más que la inflación y golpean más a los sectores bajos
Los datos del IIEP indican que las tarifas de los servicios públicos aumentaron por encima de la inflación general proyectada para julio, según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que elabora el Banco Central (BCRA). Sin embargo, al analizar los datos interanuales, las diferencias se reducen: mientras las tarifas de servicios públicos registraron una suba del 40% respecto de julio de 2024, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) habría alcanzado un incremento del 36%.

En ese contexto, el informe destaca el rol del transporte, que explicó más de la mitad de la inflación interanual del rubro servicios y concentra el 36% del gasto familiar destinado a estos consumos. A pesar de su peso en el presupuesto, los recortes de subsidios en transporte fueron menores que los aplicados en electricidad y agua, lo que evidencia una política diferenciada según el tipo de servicio.
Por otra parte, el estudio advirtió que, al considerar únicamente el gasto en electricidad y gas, la factura promedio representa el 4,7% de los ingresos mensuales en los hogares de menores recursos. En los sectores medios, ese porcentaje se reduce al 2,8%, mientras que en los de mayores ingresos asciende al 3,3%, lo que revela el impacto desigual del ajuste tarifario según el nivel socioeconómico de cada grupo.
Finalmente, el último aumento en los servicios se explicó tanto por la actualización de los cuadros tarifarios como por factores estacionales vinculados al invierno. En términos porcentuales, la suba más elevada correspondió a la energía eléctrica, con un alza del 8,2%, seguida por el transporte (4,9%), el agua (4,4%) y el gas natural (4%).





