La ministra de Seguridad y candidata a senadora nacional por La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, volvió a meterse en la polémica que rodea al diputado libertario, José Luis Espert, al sostener que el economista “tiene que volver a los medios y contestar claro” sobre las denuncias que lo vinculan con el empresario acusado de narcotráfico Federico “Fred” Machado.
Bullrich cuestionó a la oposición por los pedidos de remoción de Espert de la presidencia de la comisión de Presupuesto y Hacienda, al considerar que se trata de “un manoseo total y absoluto de las instituciones”. “Querer sacar a un diputado por un hecho es un clásico, pero ese clásico hay que cortarlo porque, si no, las instituciones de la República y cualquier diputado quedan a merced de una mayoría circunstancial”, subrayó.
La Ministra también buscó diferenciar a su espacio político del kirchnerismo, al remarcar que La Libertad Avanza tiene la “vara altísima”, mientras que el peronismo “no tienen ninguna vara” y agregó: “El voto liberal, el voto republicano, exige respuestas. En cambio, el voto kirchnerista es religioso, no le exige ninguna respuesta: roben, roben y roben, que los siguen votando. En esta lógica, José Luis tiene que volver y ser claro”.
En ese marco, Espert salió a responder nuevamente las acusaciones que lo involucran con financiamiento irregular en su campaña presidencial de 2019. “La causa es de 2021 y hablan de la campaña en 2019. Está compuesta por recortes de diarios, que eran una campaña de difamación. Hace cuatro años que da vueltas y me la armaron porque me veían como una amenaza”, sostuvo el economista.
Sin embargo, Espert evitó desmentir de manera categórica el supuesto depósito de 200.000 dólares que, según la justicia estadounidense, habría recibido de Machado, y se limitó a calificarlo como “un papel de una supuesta contrariedad paralela de una causa que hay en Estados Unidos”.

El diputado recordó que conoció a Machado en 2018, durante la presentación de su libro, y que el empresario le ofreció su avión para trasladarse a Viedma. “En 2019, mientras lanzaba mi campaña presidencial, utilicé vehículos que me proporcionó el sello partidario UNITE. Los candidatos en campaña nos subimos a dónde el sello partidario nos dice, no manejamos fondos. Mi sello era UNIR de Alberto Assef y después UNITE de Bonacci. Yo usaba los aviones que ellos me proveían”, explicó.
Para graficar su posición, Espert comparó la situación con un servicio de transporte: “¿Vos sabés si el taxi que te tomás tuvo accidentes antes?”. Bajo esa lógica, desligó su responsabilidad sobre los apoyos recibidos y afirmó que las campañas están expuestas a que “se te acerque gente buena y gente muy mala que hoy anda diciendo cualquier cosa de mí”.
El trasfondo de la denuncia a la que se refirió Bullrich
Las declaraciones de Bullrich y Espert se producen en medio de los reclamos de Unión por la Patria para que el diputado libertario sea removido de la presidencia de la comisión de Presupuesto y Hacienda. El peronismo sostiene que no se puede discutir el Presupuesto 2026 con un legislador bajo sospecha de vínculos con el narcotráfico.
La acusación surgió a partir de la confirmación de la Justicia de Texas, que detectó financiamiento de Machado a la campaña presidencial de Espert en 2019. Según los registros, se trató de aportes en vuelos, vehículos y un giro de USD 200.000.

A pesar de la presión política, las chances de que prospere una destitución son bajas, dado que el reglamento de la Cámara de Diputados establece que los presidentes de comisión permanecen dos años en sus cargos y sólo pueden ser desplazados por renuncia o por una resolución votada en el recinto.





