La senadora bonaerense de la Unión Cívica Radical (UCR), Eugenia Gil, volvió a insistir en su pedido al Ejecutivo de Axel Kicillof para que avance con la concreción del Nodo San Emilio, una obra clave dentro del Plan Integral de la Cuenca del Río Salado, para la regulación y derivación de aguas de 3 hectáreas hacia Bragado.
Es que, Gil presentó una iniciativa en la Cámara alta provincial para que el Ministerio de Infraestructura bonaerense y la Autoridad del Agua (ADA) ejecuten la obra de manera inmediata. Según explicó la dirigente correligionaria, el Nodo San Emilio permitiría optimizar los flujos provenientes del noroeste de la cuenca, reducir anegamientos en áreas rurales y urbanas, y mejorar la conectividad hidráulica con canales secundarios y terciarios.
El pedido de la senadora incluye intervenciones sobre el canal de vinculación entre lagunas y el canal Saladillo, con el objetivo de facilitar el escurrimiento del agua hacia Bragado. En ese sentido, Gil explicó que el Nodo San Emilio actúa como “un punto de regulación esencial” para mitigar los anegamientos en distritos como 9 de Julio, Carlos Casares, General Viamonte y Lincoln, que también sufren el exceso hídrico.
Al respecto, la referente radical remarcó que la falta de avances del proyecto, agrava la situación crítica en la región centro-oeste de la provincia de Buenos Aires. “No se trata solo de infraestructura, sino de planificación y prevención”, advirtió Gil, al mencionar que el agua ya amenaza la capacidad de contención en Bragado y provoca pérdidas severas en la producción agropecuaria.
Por otra parte, la representante de la Cuarta Sección recordó que el Nodo forma parte del Plan Integral de la Cuenca del Salado, que cuenta con financiamiento provincial, internacional y del Fondo Hídrico Nacional. “Ese fondo se nutre del impuesto a las naftas y al GNC cada vez que cargamos combustible, y hoy ascendería a unos 175 mil millones de pesos. Sin embargo, el proyecto quedó paralizado tras las gestiones de Macri y Vidal”, apuntó Gil.

Sobre este punto, la dirigente radical consideró que la demora en la ejecución responde a una “falta de planificación y de coordinación” entre los distintos niveles del Estado, por lo que reclamó tanto a Provincia, como a Nación que asuman las tareas hidráulicas de dragado y reactivación de los canales.
Vale precisar que, en declaraciones previas con Diputados Bonaerenses, la legisladora había cuestionado la posible utilización política de las obras de infraestructura incluidas en el Presupuesto 2026. “Más allá de lo que pase con el presupuesto, la obra tiene que hacerse igual. No puede quedar a merced de una negociación política”, afirmó Gil, luego de mantener conversaciones con el subsecretario de Recursos Hídricos, Néstor Álvarez.
Por último, Gil pidió dejar de lado las disputas partidarias y avanzar con la obra de manera urgente para resolver una problemática que afecta a los vecinos del interior provincial desde hace meses. “El Nodo Bragado es una necesidad, no un trofeo electoral. Los únicos perjudicados por la falta de diálogo son los bonaerenses”, concluyó la legisladora radical.
En línea con Gil, la oposición bonaerense refuerza el reclamo por obras en la Cuenca del Salado
El reclamo de la senadora radical, Eugenia Gil por la ejecución del Nodo Bragado volvió a poner en agenda las demoras del Plan Integral de la Cuenca del Río Salado, una obra clave para mitigar los anegamientos en el interior bonaerense. En los últimos meses, un puñado de legisladores de distintos espacios de la oposición vienen advirtiendo sobre la falta de avances y la parálisis de los proyectos financiados con el Fondo Hídrico Nacional.

En septiembre pasado, las diputadas de UCR + Cambio Federal, Silvina Vaccarezza y Belén Malaisi, junto con la senadora del PRO, Yamila Alonso, presentaron iniciativas en la Legislatura bonaerense para exigir la reactivación de las obras hídricas en la Cuenca.
En ese contexto, las legisladoras reclamaron que los Estados nacional y provincial, coordinen acciones para garantizar los fondos comprometidos y evitar nuevas inundaciones en distritos como 25 de Mayo, Roque Pérez, Bolívar, Nueve de Julio y Carlos Casares.
A través de sus proyectos, Vaccarezza y Malaisi remarcaron que la suspensión del dragado en el tramo IV del Río Salado y la falta de ejecución del Fondo Hídrico dejaron expuestas a más de un millón de hectáreas bajo el agua. “Los distritos afectados son víctimas de las inclemencias del tiempo y del propio Estado que los perjudicó con la eliminación de la obra pública”, advirtió Malaisi, en línea con el reclamo de los actores agropecuarios.





