El agro argentino cerró 2025 con un desempeño exportador récord que volvió a colocar al sector como uno de los principales sostenes de la actividad económica y del ingreso de divisas. De acuerdo a datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP), procesados por la Subsecretaría de Mercados Agroalimentarios e Inserción Internacional en base a estadísticas del INDEC, las exportaciones agroindustriales crecieron un 12% en volumen y alcanzaron las 115,41 millones de toneladas, el registro más alto de la serie.
El complejo agroindustrial exportó USD 52.337 millones durante 2025, lo que implicó un aumento del 9% interanual y un aporte adicional de USD 4.286 millones respecto del año anterior. En ese marco, el agro explicó buena parte del alivio externo en un contexto macroeconómico atravesado por tensiones cambiarias y menor competitividad.
El crecimiento estuvo fuertemente concentrado en diez complejos que representaron el 93% del volumen total exportado. Soja, maíz y trigo lideraron el ranking, seguidos por cebada, girasol, sorgo, foresto-industria, bovinos, maní y legumbres. A su vez, 31 complejos registraron incrementos respecto de 2024, con subas destacadas en colza, arroz, trigo y girasol.
Según el relevamiento oficial, 18 complejos alcanzaron su mejor desempeño en los últimos diez años, mientras que 132 productos lograron los mayores volúmenes exportados en al menos siete años. Ese conjunto explicó el 36,5% del total exportado y reflejó una mejora generalizada en la producción, tras la sequía que había golpeado campañas anteriores.
Los principales destinos de las exportaciones argentinas fueron China, Vietnam, Brasil, Perú y Arabia Saudita, seguidos por Malasia, India, Chile, Indonesia y Argelia. En conjunto, esos mercados concentraron más del 58% del volumen exportado, consolidando el perfil asiático y regional de las ventas externas del agro.

Desde el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) señalaron que el sector exportó USD 50.549 millones en 2025, un 9,3% más que el año previo, incluso en un escenario adverso desde el punto de vista cambiario. En diciembre, el Tipo de Cambio Real Multilateral se ubicó un 6% por debajo del promedio de 2024, lo que encareció los productos argentinos en dólares y redujo los incentivos para exportar.
Aun así, el aumento de los volúmenes permitió compensar ese deterioro relativo. El complejo sojero mantuvo su rol central y aportó USD 20.899 millones, con una participación del 41,3% del total exportado, pese a la caída del precio promedio por tonelada. Por su parte, la carne y cuero vacuno crecieron un 27% y superaron los USD 4.272 millones, mientras que el trigo mostró una recuperación del 34%.
Sin embargo, no todos los complejos exhibieron la misma dinámica. El maíz registró una baja del 8% interanual, la cebada retrocedió un 12% y el arroz cayó casi un 10%. Aun con esas caídas, el balance general de 2025 reflejó una recuperación sólida del sector, que volvió a empujar la actividad económica y amortiguó la caída de otros rubros.
Proyecciones 2026 para el agro
Las proyecciones para 2026 introducen matices sobre la continuidad de este desempeño. Si bien se espera la cosecha más grande de los últimos años, con un volumen estimado de 154,5 millones de toneladas, el ingreso de dólares en el inicio del año será más acotado que en campañas anteriores.

Según la Bolsa de Comercio de Rosario, entre enero y marzo el Gobierno podría recaudar unos USD 6.600 millones, una cifra inferior al promedio histórico. La explicación está vinculada al adelantamiento de liquidaciones tras la eliminación de retenciones en septiembre de 2025, que generó un ingreso excepcional de divisas en pocos días y dejó meses posteriores con registros mínimos.
En paralelo, distintos informes advirtieron sobre el aumento de importaciones de maquinaria agrícola, especialmente pulverizadoras autopropulsadas provenientes de Brasil, mientras el agro volvió a aparecer como el factor decisivo para evitar una caída mayor de la actividad económica hacia el cierre del año.





