El Gobierno pone a prueba el mercado de pesos para cerrar enero sin sobresaltos

El objetivo inmediato del Ministerio de Economía es renovar compromisos por unos $9,4 billones y evitar sobresaltos en el arranque del año.

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La Secretaría de Finanzas afronta este miércoles una licitación de deuda en pesos que aparece como la última prueba para cerrar el exigente calendario de vencimientos de enero, en un contexto donde el frente financiero muestra señales de alivio tras semanas de tensión. El objetivo inmediato del Ministerio de Economía es renovar compromisos por unos $9,4 billones y evitar sobresaltos en el arranque del año.

En ese marco, la mayor parte de los vencimientos está en manos de inversores privados, aunque en el mercado descuentan un alto nivel de refinanciación. La reciente baja en la volatilidad de las tasas de corto plazo y el retroceso de los rendimientos en la curva en pesos juegan a favor de la estrategia oficial.

Por su parte, el equipo económico apuesta a sostener ese clima al ofrecer un menú amplio de instrumentos que combina tasa fija, ajustes por inflación, tasa variable y cobertura cambiaria. La lógica es replicar el esquema utilizado en subastas anteriores, con la expectativa de captar demanda en distintos perfiles de inversores.

Sin embargo, durante enero, el Tesoro llegó a enfrentar vencimientos por alrededor de $16 billones en manos privadas, cifra que superaba los $30 billones si se incluían las tenencias intra Estado. Dos canjes de títulos atados al dólar permitieron aliviar parte de esa carga, aunque una porción relevante volverá a presionar en febrero.

Tras esas operaciones, los vencimientos pendientes se concentran ahora en torno a los $9,4 billones que salen a licitación esta semana. De ese total, cerca de $2,8 billones corresponden al Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES, un dato que también forma parte del delicado equilibrio fiscal y financiero que observa el Gobierno.

El objetivo inmediato del Ministerio de Economía es renovar compromisos por unos $9,4 billones y evitar sobresaltos en el arranque del año.
El titular de la Secretaría de Finanzas, Alejandro Daniel Lew, junto al ministro de Economía, Luis Caputo.

En paralelo, hay analistas que destacan que la liquidez del sistema se incrementó tras las compras de reservas del Banco Central y el menor apetito estacional por pesos. Ese excedente, si bien mejora el clima financiero, también limita el margen para convalidar una baja agresiva de tasas.

Por caso, desde el mercado coinciden en que la curva en pesos luce más demandada, con mayor interés en los tramos largos. En ese sentido, la licitación funciona como un termómetro clave para medir hasta dónde el Gobierno puede estirar plazos sin pagar un costo financiero elevado.

Así, la subasta de este miércoles no solo definirá el cierre del mes, sino que también ofrecerá señales políticas y económicas sobre la hoja de ruta financiera del Ejecutivo, en un año donde la administración nacional busca consolidar estabilidad y sostener expectativas de recuperación.

El menú financiero y el desafío de las tasas de Economía

Con el objetivo de maximizar el roll over, la Secretaría de Finanzas dispuso una canasta diversificada de instrumentos. La oferta incluye letras y bonos a tasa fija (LECAP y BONCAP), títulos ajustados por CER, una alternativa a tasa TAMAR y un instrumento dólar linked, pensado para quienes aún mantienen coberturas frente a la evolución del tipo de cambio.

El objetivo inmediato del Ministerio de Economía es renovar compromisos por unos $9,4 billones y evitar sobresaltos en el arranque del año.
El Gobierno nacional volvió a rechazar un pedido para revelar el paradero de las reservas de oro argentinas.

En concreto, se licitan LECAP con vencimientos en marzo, julio y noviembre de 2026, además de un BONCAP que expira en enero de 2027. A eso se suman letras y bonos CER con plazos que se extienden hasta 2028, una LECAP atada a TAMAR con vencimiento en agosto de 2026 y una letra dólar linked al 30 de abril del próximo año.

En paralelo, el Tesoro llega a esta instancia con un nivel acotado de depósitos líquidos: al último dato disponible, contaba con USD 236 millones en moneda extranjera y unos $2,3 billones en pesos en el BCRA. Esa restricción explica la necesidad de una refinanciación cercana al total de los vencimientos.

De este modo, la licitación no solo pone en juego el cierre financiero de enero, sino también la capacidad del Gobierno para administrar tasas, absorber liquidez y preparar el terreno para compromisos futuros, incluidos los pagos con organismos internacionales.

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