La senadora bonaerense de Fuerza Patria, Malena Galmarini, presentó un proyecto de ley para crear un Plan Provincial de Arbolado, Forestación y Reforestación en la provincia de Buenos Aires, con el objetivo de expandir la superficie cubierta por árboles, promover la plantación de especies nativas, fortalecer las políticas ambientales y contribuir a la lucha contra el cambio climático.
“En tiempos de negacionismo climático, la actividad humana genera aproximadamente una cuarta parte de las emisiones de gases de efecto invernadero, entre ellas las emisiones de carbono, que según la Organización Meteorológica Mundial alcanzaron sus niveles más altos en 800.000 años. En reiteradas oportunidades, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, advirtió que al planeta le queda muy poco tiempo para actuar frente al cambio climático y evitar consecuencias que calificó como desastrosas“, señaló Galmarini en los fundamentos de la iniciativa.
En este marco, la referenta del Frente Renovador repasó las advertencias de organismos internacionales sobre el agravamiento de la crisis climática, entre las que mencionó el aumento de sequías, fenómenos meteorológicos extremos, pérdida de biodiversidad y degradación de ecosistemas, así como los informes del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), que alertan que el calentamiento global ya genera efectos visibles.
En ese marco, Galmarini propone ampliar la cantidad de árboles en todo el territorio bonaerense, crear barreras forestales y corredores biológicos, proteger especies nativas, aumentar progresivamente la masa arbórea y promover una cultura de cuidado ambiental, en el marco de una iniciativa que apunta a mejorar la calidad de vida de la población, reducir los gases de efecto invernadero, generar conciencia sobre el valor de los árboles y garantizar la participación ciudadana en las decisiones vinculadas al ambiente.
En tanto, el proyecto que ingresó Galmarini al Senado bonaerense establece que las especies nativas de cada ecorregión tendrán prioridad en todas las tareas de forestación, reforestación, reposición de ejemplares y creación de corredores biológicos, con el objetivo de preservar la biodiversidad. Además, el escrito propone fomentar la plantación de árboles frutales cuando resulte técnica y ambientalmente viable, como una contribución a la soberanía alimentaria.

Otro de los puntos centrales del proyecto de Galmarini es la creación de una Red Provincial de Viveros Forestales, integrada por viveros provinciales y municipales, destinada a garantizar la provisión de ejemplares certificados necesarios para llevar adelante las políticas previstas por la ley. Para ello, la autoridad de aplicación podrá celebrar convenios con viveros públicos y privados, organizaciones sociales e instituciones educativas para brindar asistencia técnica, capacitación y apoyo a los proyectos de forestación.
En lo que respecta a la implementación del plan para combatir el cambio climático, la propuesta establece que los municipios deberán presentar cada año planes de forestación y reforestación, con la incorporación de partidas específicas en sus presupuestos para financiar estas tareas, al tiempo que promueve la creación de viveros municipales y la provisión de especies arbóreas y arbustivas destinadas a espacios públicos, cuyo mantenimiento y conservación deberá ser garantizado por los propios jefes comunales.
En otro tramo del escrito que ingresó al Senado bonaerense, Galmarini hace especial hincapié en la prohibición de la extracción, poda, tala o cualquier daño al arbolado público. El texto define como daños las heridas, la poda de raíces, la aplicación de sustancias tóxicas, las quemaduras, la fijación de elementos extraños y cualquier agresión que altere el desarrollo normal de los ejemplares o provoque su muerte.
Por último, la legisladora resalta la importancia de las áreas verdes urbanas y cita estudios de la Organización Mundial de la Salud y de investigadores europeos que advierten sobre el impacto del cambio climático en las ciudades, donde las temperaturas aumentan con mayor intensidad. De acuerdo a lo expuesto en esos trabajos, los árboles, parques, edificios verdes y bosques verticales “ayudan a reducir entre dos y tres grados la temperatura en zonas urbanizadas”, además de generar sombra, producir oxígeno y mejorar la calidad ambiental de las ciudades.

“Un egresado, un árbol” y “Un niño, un árbol”, el plan para forestar toda la Provincia
Además de las medidas vinculadas a la forestación y la protección del arbolado, el proyecto presentado por Galmarini incorpora una serie de iniciativas orientadas a fortalecer la educación ambiental y la participación comunitaria, con el objetivo de generar una cultura de cuidado y valoración de los árboles desde edades tempranas.
En ese sentido, la senadora propone la creación del programa “Un egresado, un árbol”, a través del cual la autoridad de aplicación, en coordinación con las autoridades educativas, deberá organizar actos públicos anuales para plantar un ejemplar arbóreo por cada estudiante que finalice alguno de los niveles del sistema educativo provincial.
La iniciativa establece que los árboles deberán ser especies autóctonas o aquellas que resulten más adecuadas según las características de cada región bonaerense. Para ello, los lugares de plantación deberán coordinarse con los planes de forestación municipales y podrán participar escuelas, cooperadoras, entidades intermedias y organizaciones de cada localidad.

En ese sentido, el proyecto prevé que estas jornadas incluyan actividades educativas abiertas a la comunidad destinadas a concientizar sobre la importancia de los árboles, el cuidado ambiental y el valor de la forestación como herramienta para mejorar la calidad de vida y enfrentar los efectos del cambio climático.
En la misma línea, la iniciativa busca consolidar la creación del programa “Un nacimiento, un árbol”, que propone plantar un ejemplar arbóreo por cada niño o niña nacido en la provincia de Buenos Aires. La medida se implementaría en coordinación con el Registro Provincial de las Personas y contempla la entrega a cada familia de un certificado digital simbólico que deje constancia de la plantación realizada en nombre del recién nacido.
Por último, Galmarini impulsa la creación de viveros escolares en toda la provincia de Buenos Aires que oficiarán como espacios de aprendizaje práctico, donde los alumnos podrán adquirir conocimientos sobre la plantación, cuidado y conservación de árboles, promoviendo el respeto por el ambiente.




