En medio de una interna a cielo abierto en el peronismo, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, planea encabezar, post Mundial de Futbol, una gira por el interior del país a fin de apuntalar su proyección federal de cara al 2027.
Según detallaron desde Calle 6, una vez concluida la participación argentina al Mundial, el mandatario bonaerense prevé iniciar una serie de visitas a distintas provincias como Catamarca, La Pampa, Misiones, Mendoza, Chubut, Santiago del Estero y Jujuy.
Desde la tropa kicillofista revelaron que podrían sumarse otros destinos, aunque todavía no hay fechas cerradas. La cautela responde a un doble objetivo: darle volumen federal al Movimiento Derecho al Futuro evitando que cada visita quede atrapada en disputas locales que puedan complicar el armado nacional.
Es que, para el entorno de Kicillof la discusión interna y la administración provincial deben transitar por carriles diferentes. Por tal motivo, mientras las diferencias con el kirchnerismo continúan ocupando parte del escenario político, la respuesta elegida por el Gobernador sigue siendo priorizar la gestión.

Un gesto en ese sentido tuvo lugar la semana pasada durante un encuentro del MDF, donde Kicillof buscó contener a los propios. “Vino a pedir tranquilidad, porque la gente no está preocupada por la interna, nosotros no somos eso, somos gente con cordura, que gestiona, vino a bajar decibeles”, confió a este medio uno de los presentes.
En la misma línea, otro de las fuentes agregó: “Axel nos pidió que no entremos en discusiones que no van, que la discusión es con Milei, está dispuesto a pelear, no está dispuesto a negociar ni con Cristina Kirchner, ni con Sergio Massa, prefiere que vayamos a una interna, pidió armar algo en todos los distritos”.
Así, el mensaje de la semana pasada fue el más contundente que Kicillof dejó hasta ahora sobre el rumbo de su construcción política. Es que, después de meses de sostener un discurso conciliador con el kirchnerismo, el Gobernador endureció el tono y dejó en claro que no está dispuesto a resignar su proyecto político a cambio de una lapicera compartida.
Con respecto a sus giras federales, en la primera mitad del año, Kicillof ya había salido del territorio bonaerense con escalas de distinto tenor. En Tierra del Fuego participó de la vigilia por el Día del Veterano de Malvinas junto al gobernador Gustavo Melella.
En Córdoba, el mandatario bonaerense se apoyó en intendentes y gremios, sin foto con Martín Llaryora, mientras que, en Corrientes, en cambio, hubo encuentro y foto con el radical Juan Pablo Valdés, en la búsqueda de ampliación.
“Es un año de organización porque venimos de un gobierno que no funcionó, nuestro, y eso nos llevó también a que ahora gobierne Milei”, había anticipado el Gobernador por videoconferencia con referentes entrerrianos.
En la misma sintonía, el jefe de ministros, Carlos Bianco, viene alzando el mismo libreto de amplitud. En el acto por los 130 años del Partido Socialista, afirmó que “con los propios no alcanza para terminar con esta experiencia estrambótica y excéntrica de Milei”.
Kicillof, el cauteloso en público: “No es un año de candidaturas”
Horas antes de encabezar un encuentro con el MDF, donde afirmó no estar dispuesto a compartir la lapicera con otras tribus peronistas, Kicillof lanzó la apertura de una cumbre con más de 330 empresarios pymes, al ser consultado por la prensa sobre una eventual candidatura presidencial trató de bajarle el tono.
“Este no es un año de candidaturas, de campañas, es un año de organización, de construcción”, expresó el mandatario bonaerense, tras insistir en que la prioridad es terminar con las políticas económicas de la administración nacional. Lo mismo señaló en el encuentro de La Plata.
En esa línea, Kicillof subrayó que el deterioro de la actividad económica responde a una decisión política del Gobierno nacional y enumeró indicadores para respaldar su diagnóstico. “Se perdieron más de 300.000 puestos de trabajo formal, cerraron 26.000 empresas”, afirmó.
“Este es el rumbo económico que eligió el Gobierno nacional: no es un error, es un plan deliberado para desindustrializar el país y arrasar con el mercado interno”, recalcó el mandatario y agregó: “En la Provincia reivindicamos el rol de un Estado que construye vínculos estratégicos con el sector privado para potenciar, ayudar y apuntalar el esfuerzo de cada empresario pyme”.
Cabe destacar que, desde que asumió el jefe de Estado libertario, la administración local ya organizó 114 rondas de negocios con la participación de más de 24.500 pymes, empresas y cooperativas bonaerenses. Esos encuentros generaron más de 91.000 entrevistas comerciales orientadas a impulsar nuevos vínculos y oportunidades de negocios.





