El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, encabeza este viernes en el municipio de Ensenada la inauguración de la primera planta embotelladora de Aguas Bonaerenses S.A (ABSA).
Según detallaron desde Calle 6, la obra está pensada para que la empresa estatal deje de depender de proveedores privados a la hora de abastecer de agua envasada a las dependencias del Estado bonaerense.
La planta también contará con dos camiones destinados exclusivamente al reparto de los bidones producidos. “La lógica del proyecto es que la propia ABSA cubra la demanda interna del Estado provincial, que hasta ahora compraba agua envasada a empresas privadas pese a que el recurso es producido por una compañía pública”, explicaron.
En ese sentido, desde la administración de Kicillof explicaron que la instalación demandó una inversión de $555 millones, que incluyó obra civil, electromecánica y logística, y quedará habilitada con capacidad para producir hasta 8.400 bidones por día.
No obstante, la planta embotelladora se enmarca en un paquete mayor de inversiones destinado a fortalecer la estructura operativa de ABSA, que presta servicios de agua y cloacas en 95 localidades bonaerenses.
En rigor, el plan de obras incluyó la incorporación de 60 camionetas nuevas para la flota de la empresa, por unos $2.000 millones, y la llegada de dos camiones hidrojet para tareas de limpieza y desobstrucción de colectores cloacales, con una inversión adicional de $410 millones.
Es que, hasta ahora, las cuadrillas de ABSA debían trasladarse en remises contratados a terceros por falta de vehículos propios. Al respecto, desde la administración de Kicillof recalcaron que el costo del leasing para adquirir la nueva flota resulta menor al gasto que demandaban esos traslados.
Con la inauguración de este viernes, el Ejecutivo provincial buscará mostrar avances concretos en la gestión de ABSA en un momento en que la empresa también está en el centro del debate por la eventual participación en la licitación de AySA.




