El Gobierno nacional, la Confederación General del Trabajo (CGT) y las dos Centrales de Trabajadores de la Argentina (CTA) se reunirán este viernes desde las 12.30, de manera virtual y bajo la conducción de la Secretaría de Trabajo, para discutir una actualización del Salario Mínimo, Vital y Móvil, que actualmente se ubica en $376.600, en el primer encuentro del Consejo del Salario desde noviembre de 2025.
Por su parte, las tres centrales sindicales dialogaron entre ellas para organizar una movilización a la Secretaría de Trabajo para exigir un Salario Mínimo, Vital y Móvil que iguale la canasta básica familiar, aunque finalmente desistieron de realizar la convocatoria. “No tenía sentido protestar en la calle si el encuentro será virtual”, admitió un jefe cegetista luego de reconocer que la dirigencia analizó la posibilidad de concentrarse en la avenida Leandro N. Alem 650.
En tanto, la reunión del Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil tendrá lugar después de nueve meses sin sesiones del organismo, ya que el último encuentro se realizó el 26 de noviembre del año pasado y terminó sin acuerdo entre las partes, por lo que el Poder Ejecutivo estableció mediante decreto una serie de aumentos escalonados que llevaron el salario mínimo desde $334.800 hasta el valor vigente de $376.600.
Por caso, la delegación sindical estará integrada, entre otros, por los cotitulares de la CGT Jorge Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Argüello, además de Andrés Rodríguez, Gerardo Martínez, Héctor Daer y Sergio Romero. Desde la central obrera insisten que el salario mínimo debería acercarse al valor de la canasta básica familiar, que actualmente alcanza los $1.564.716, aunque admiten que ese monto difícilmente sea aceptado por el Ejecutivo y anticipan que podría volver a no haber acuerdo sobre la cifra.
En paralelo a la discusión del Salario Mínimo, Vital y Móvil, el Gobierno impulsa la incorporación de un salario mínimo garantizado superior a $1 millón en los convenios colectivos de las actividades con remuneraciones más bajas. La propuesta, promovida por la Secretaría de Trabajo que conduce Julio Cordero, apunta a que sindicatos y cámaras empresarias acuerden esos pisos dentro de las paritarias para luego avanzar con su homologación.

El mecanismo planteado funcionaría como una cláusula adicional: si un trabajador cumple una jornada completa de ocho horas y, sumados adicionales y premios, no alcanza el monto establecido como mínimo en su convenio, la empresa debería completar la diferencia hasta llegar al piso acordado. El Ejecutivo sostiene que esta herramienta podría elevar los salarios más bajos sin modificar la pauta general de las negociaciones, que continuarían con aumentos del 2% mensual más bonos u otras sumas cuando correspondiera.
La propuesta oficial parte de la consideración de que el Salario Mínimo, Vital y Móvil tiene actualmente una incidencia limitada entre los trabajadores registrados, ya que, según los datos difundidos por el propio Gobierno, alrededor del 1% de los asalariados cobra por debajo de ese valor y la proporción cae a menos del 0,2% entre los trabajadores registrados del sector privado y público.
Para el Ejecutivo, en cambio, el Salario Mínimo, Vital y Móvil aun funciona como referencia para sectores que no están alcanzados por las paritarias, especialmente trabajadores informales, además de utilizarse para actualizar determinadas prestaciones y beneficios. Por eso, desde Trabajo buscan que los pisos de $1 millón o más sean negociados específicamente en los convenios de cada actividad, una iniciativa que la CGT aseguró desconocer y que Jorge Sola cuestionó al advertir que las paritarias deben surgir del libre acuerdo entre las partes.





