Frente a la falta de definiciones claras del gobierno de Axel Kicillof sobre cómo será el reglamento electoral del próximo año, y también ante la inacción de la Legislatura en esa materia, un bloque opositor presentó una ley de desdoblamiento para que las elecciones bonaerenses no se realicen el mismo día que los comicios nacionales.
Se trata de una iniciativa presentada por el diputado del monobloque Derecha Popular, Juan José Esper, cuyo articulado establece que las elecciones bonaerenses “no podrán realizarse de manera simultánea con las elecciones a cargos nacionales”. Asimismo, el proyecto deroga toda aquella normativa que contemple unos comicios provinciales emplazados con los de Nación.
El único antecedente de desdoblamiento sucedió hace menos de un año, cuando Kicillof decretó que el 7 de septiembre tendrían lugar las elecciones bonaerenses, apenas un mes y medio antes que las nacionales. Todo eso en medio de los reparos de la expresidenta Cristina Kirchner, que en un principio aceptó con regañadientes la decisión del Gobernador pero que luego salió a responsabilizarlo de la derrota en octubre por su estrategia electoral.
Con esa experiencia en mano, muchos sectores opositores valoraron el desdoblamiento al alegar que el hecho de tener una fecha dedicada solo a las votaciones para cargos provinciales y municipales permite que la discusión no se nacionalice. A pesar de que en 2025 ese postulado no se materializó por completo, dado que el peronismo polarizó fuertemente con Javier Milei, se sentó un precedente inédito en la historia electoral de la provincia.
En diálogo con Diputados Bonaerenses, Esper sostuvo su proyecto sigue los pasos que el que ingresó Joaquín de la Torre en su etapa como senador, defendió la propuesta al señalar que “generará una cultura política provincial” y explicó que el texto parlamentario se basa en tres ejes: el mediático, el político y el municipal.

“En el Conurbano se consumen medios nacionales, que hablan de la política de Casa Rosada y CABA. Eso provoca que el bonaerense esté completamente influenciado por esas agendas, y que sea muy difícil instalar candidatos y temas que sean estrictamente de acá, algo que sí pasa en otras provincias. Uno para ser Gobernador en Córdoba o en Santa Fe habla por medios y canales locales”, justificó Esper.
Con respecto al eje político, el oriundo de San Miguel cuestionó que la gran mayoría de los intendentes bonaerenses estén alineados con partidos o figuras propias de la política nacional y aseguró que esa situación “no existe en el resto de la Argentina”. En este contexto, Esper consideró que el desdoblamiento podría permitir la formación de frentes heterogéneos y hasta incluso promover una agenda en común entre las distintas facciones del arco dirigente.
“Los partidos políticos de la provincia podrían estar reclamando, por ejemplo, la coparticipación. Pero como todo está atravesado por lo nacional, cuando al peronismo o al PRO o a La Libertad Avanza le toca ser gobierno, ese reclamo se atenúa. Lo mismo con la agenda productiva, sanitaria, salud, seguridad, educativa, en todos los ámbitos está todo cruzado por lo nacional. Si hubiese una agenda provincial, los movimientos de derecha, centro o de izquierda estarían de acuerdo a lo que le importa y le sirve a nuestros vecinos”, consideró el integrante de Derecha Popular.
Por último, Esper mencionó que la calidad de la dirigencia política bonaerense decayó con la “nacionalización” de la agenda provincial. “Históricamente nuestros políticos fueron sobresalientes, lo mejor del país siempre estuvo acá en la provincia. Hombres con formación, trayectoria, capacidad, aplomo, con muchas elecciones ganadas, acostumbradas a lidiar con el poder. Eso se ha perdido”, lamentó.
En esta línea, el autor de la ley de desdoblamiento mencionó que la situación se agravó tanto que los últimos gobernadores ni siquiera son bonaerenses. En efecto, Kicillof (Recoleta), María Eugenia Vidal (Flores), Daniel Scioli (Villa Crespo) y Felipe Solá (Recoleta) nacieron y se criaron en tierras porteñas. El último mandatario nacido en la provincia fue Carlos Ruckauf(1999-2002), de Ramos Mejía, La Matanza.

“La Provincia tiene una enorme posibilidad de reconvertirse, pero si no hay un ámbito donde se pueda hablar esto con solvencia y profundidad, es imposible. Y ese ámbito no le va a importar a nadie si no tiene una implicancia electoral al final del día, porque los políticos vivimos de ganar las elecciones o de estar en una lista. Está mal diseñado el sistema, tenés que tener los incentivos ubicados en el lugar correcto para que produzca frutos, sino la provincia siempre va a ser un furgón de cola”, cerró Esper.
La fórmula del desdoblamiento del año pasado terminó abriendo un abanico de oportunidades para la política bonaerense, sobre todo para la oposición, que vio con buenos ojos la decisión que tomó Kicillof en 2025. Aún con la incógnita de cómo serán las votaciones del 2027, el único bloque no peronista que presentó una propuesta que busca despegarse de las elecciones nacionales fue el monobloque radical del Senado, pero la Justicia Federal también respaldó una hipotética elección separada.
En 2025, ante la ola de numerosas elecciones provinciales en las que La Libertad Avanza hizo mella y quedó en terceros y hasta cuartos lugares, Kicillof optó por correrse del calendario nacional y que los comicios provinciales sean un mes antes. Si bien en septiembre se dio un triunfo contundente por parte del peronismo, un mes después la postal se la quedó Milei, una derrota que según el kirchnerismo fue culpa del Gobernador. Bastará por verse qué posición ganará más en el oficialismo, si desdoblamiento sí o desdoblamiento no. Por su lado, parte de la oposición ya empezó a tomar partido.




