El “hombre mortero”, así se lo comenzó a llamar a Sebastián Romero, el sujeto de rastas y remera roja que salió en todas las portadas de noticias en medio de los incidentes desarrollados el pasado 18 de diciembre, cuando se realizaba una multitudinaria y caótica protesta frente al Congreso Nacional, jornada que los legisladores trataban la reforma previsional.
El juez federal Sergio Torres ordenó la captura internacional del militante de izquierda y ex precandidato a diputado por Santa Fe, quien fue filmado disparando un arma casera contra los efectivos policiales que hacían frente a los piedrazos que llegaban por parte de algunos de los manifestantes.
Romero, prófugo desde aquel momento, fue imputado por los delitos de intimidación pública y resistencia a la autoridad. Ante la sospecha de que ya no se encuentre en el país, el juez emitió la orden para poder detenerlo en el exterior.
Vale recordar, que el exdelegado de la fábrica General Motors de Rosario ya había presentado un recurso para no quedar detenido una vez que se presentara ante la Justicia, pero su planteo fue rechazado por Torres.





