Por Rodrigo Oscar Basterrechea (*)
El senador provincial de la Coalición Cívica, Andrés De Leo, que encamina uno de sus más preciados anhelos de llegar a la intendencia de Bahía Blanca frenó por unos minutos una de las tantas recorridas por el municipio para dejarle a Diputados Bonaerenses su balance sobre la primera mitad del año en materia legislativa. Los avances, retrocesos, los temas pendientes y el análisis político de la provincia de Buenos Aires.
Reconocido como uno de los armadores políticos más ponderados en la región, De Leo forjó su carrera a fuerza de liderazgo, pasión y compromiso con la ciudadanía. Si bien podría descansar en cargos de la Legislatura bonaerense o en el Congreso de la Nación, su apuesta es desembarcar definitivamente en Bahía Blanca.
De Leo, quien se auto percibe como un “defensor y amante de la acción”, contó en un mano a mano imperdible con este medio que ya ha cumplido “una tarea legislativa importante” y que ahora tiene “vocación por hacer cosas en el territorio”. “Bahía Blanca es una ciudad con particularidades propias, es una localidad que hay que conocerla y vivirla, por eso quiero ser intendente”, adelantó.
En una charla distendida, pero con definiciones que invitan a la reflexión, el legislador fue crítico de las escasas sesiones ordinarias en el Senado bonaerense, ponderó proyectos como los de autonomía municipal, boleta única, y alquileres que entrarán en danza en la segunda parte del año, y se metió en el debate por la crisis económica que “está generando esta turbulencia que amenaza con ser una tempestad”.
Un párrafo aparte amerita el pedido de austeridad para la gestión del gobernador bonaerense Axel Kicillof, en medio de los cuestionamientos por el “despilfarro” de recursos, los nombramientos en el Estado, y la necesidad de reducir el déficit fiscal. Estos temas y muchos más en esta entrevista en profundidad con Andrés De Leo.
-¿Qué balance haces del trabajo legislativo durante la primera parte del año?
“La verdad que fue menor a lo esperado y no hay razones objetivas para que esto ocurra. Tiene que ver con alguna decisión del Poder Ejecutivo de frenar un poco la cuestión legislativa tal vez porque no cuenta con la mayoría para sancionar algunas leyes que pretende, pero de todas maneras, esto no es positivo porque es importante avanzar con la agenda legislativa”,
“Sería importante que en el último semestre los proyectos empiecen a abordarse con mayor claridad y cantidad, porque hay vocación por parte de los legisladores de que esto ocurra. El proyecto más complejo probablemente sea la reforma de la caja jubilatoria del Banco de la provincia de Buenos Aires, pero eso no impide que la legislatura avance con proyectos”.
“Me da la impresión de que la actividad política ha paralizado la actividad legislativa y esto es un punto negativo. Reitero me parece que hay condiciones políticas dentro de la Legislatura y del Senado como para avanzar en proyectos sin que esto genere mayores complicaciones o un agravamiento de la situación política actual”.

-¿Qué leyes se pueden destacar de los primeros meses de trabajo?
“Me parece que no hemos tenido alguna una ley por la cual nosotros podamos decirles a los bonaerenses acá ha existido una ley demandada hace mucho tiempo que le va mejorar las condiciones de vida a un sector. Si se avanzó con las comisiones Bicamerales y organismos del Estado que fue importante”.
“Hay que reconocer de los dos primeros años de gestión del Gobierno provincial que la comisión bicameral de seguimiento de las emergencias funcionó y desde el Poder Ejecutivo venía el jefe de Gabinete y distintos funcionarios a dar explicaciones, pero en este último tiempo se perdió esa dinámica”.
-¿Cuáles son los proyectos que quedaron pendientes?
“Debemos avanzar sobre temas que tanto el Poder Ejecutivo como algunos legisladores han impulsado, temas del medioambiente, temas vinculados al mejoramiento del funcionamiento del Estado, estas cuestiones me parecen que están ahí vigentes, hay varios proyectos no sólo generales sino particulares que me parece que deben ser tratados y que se avance”.
“El tema de la autonomía municipal me parece que es importante. Yo volví a presentar el proyecto para avanzar en la reforma de la ley orgánica de las municipalidades, que no requiere de una reforma de la Constitución, pero que sí sería un avance significativo hacia la modernización y hacia las autonomías municipales que tuvo en su momento media sanción en el Senado y se cayó este año en Diputados”.
“También la implementación de la boleta única es una batalla que quizás no se gane ahora pero que indudablemente va a marcar un antecedente para realizar una reforma profunda del sistema electoral argentino que necesita ser modificado para tener un sistema más amigable con la gente, más eficiente, más transparente y más económico. Es un debate importante aunque no se termine ganando en esta etapa. Me parece que va a dejar un buen precedente”.
“Son temas que hacen no sólo a la distribución de poder sino a una mejor eficiencia del Estado en momentos donde la sociedad percibe que hay un déficit o un fracaso en las políticas de Estado y en el rol que tienen los Gobiernos. Por eso fortificar los Estados municipales ayuda justamente a generar mayor confianza de los ciudadanos”.
“Por otro lado el tema de los alquileres que indudablemente el sector más débil de la relación son los inquilinos debemos abordarlo y darle herramientas al Estado para que ayude a este sector. Estamos proponiendo un Centro de Asistencia al Inquilino, que es una oficina abierta también para los propietarios, pero en definitiva lo que tiende es a generar y reforzar los derechos que son otorgados por leyes a los inquilinos”.
-¿Cómo evalúas la gestión del Gobierno provincial?
“El Gobierno provincial tendría mandar una señal muy clara de austeridad en los gastos. Es una pésima señal seguir avanzando con políticas como por ejemplo subvencionar los viajes de fin de curso, que en situaciones normales podrían ser objeto de debate, pero que en este momento es una muy mala señal hacia los argentinos y los bonaerenses”.
“Todos sabemos que ha habido nombramientos muy masivos dentro del sector provincial, de gente que había estado vinculada a la vacunación. Estamos en un momento en que se pone el eje en compensar el déficit fiscal que está generando esta turbulencia que amenaza con ser una tempestad, por lo que enviar estas señales me parece equivocado”.
“Mientras tanto hay algunas dificultades como por ejemplo con un Fondo de Infraestructura Municipal (FIM) que al no haberse desembolsado en tiempo y forma hoy los intendentes han perdido capacidad para llevar adelante las obras que se habían comprometido. Tenemos obras paralizadas en situaciones muy complicadas y en el medio vemos señales de despilfarro de los recursos públicos”.
-¿Cómo subyace la interna del Frente de Todos en la provincia?
“Gobierno provincial está atravesado por las enormes internas que tiene el Frente de Todos que se traducen en inacción y confusión. El ministro de Seguridad (Sergio Berni) en lugar de estar preocupado por los enormes problemas de seguridad que tiene la provincia de Buenos Aires se lo ve canal por canal denostando al Gobierno nacional. La figura de Berni se puede ver como la falta de control político del Gobernador sobre su gestión”.
“Al peronismo lo calificó siempre la verticalidad. A uno le puede gustar o no gustar, pero la construcción de liderazgo siempre fue algo muy notorio, muy marcado que con matices siempre estuvo. Hoy no se ve horizontalidad, lo que se ve es un aquelarre. Es una desorganización y una falta de acción a nivel nacional. En la provincia no se ve tanto porque estamos de alguna manera eclipsados o tapados por las noticias nacionales, pero en la gestión provincial también está presente”.
-¿Por qué querés ser intendente de Bahía Blanca?
“Siempre digo que no quiero ser candidato a intendente, quiero ser intendente de Bahía Blanca. Es una ciudad que tiene particularidades propias. Es una ciudad que hay que conocerla y vivirla”.
“Es una ciudad que se siente y formó parte del sueño de una provincia nueva en su momento con lo cual los bahienses de alguna manera somos personajes particulares, muy defensores de lo nuestro, pero la verdad es que cuando uno se aparta un poquito de la coyuntura, Bahía Blanca perdió un poco de peso específico a nivel nacional y provincial”.
“Hace tiempo que Bahía Blanca no cuenta con un representante importante en algún Gobierno nacional o provincial. Fuimos de alguna manera postergados, de hecho, no formamos parte de las capitales provinciales que en su momento había designado el presidente Alberto Fernández”.

“Bahía Blanca tiene un potencial extraordinario, tiene el puerto petroquímico más importante de Latinoamérica, el puerto de aguas profundas más importante de la Argentina, tiene universidades de calidad, tiene un potencial muy particular ahora con la posibilidad que se abre en Vaca Muerta y con algunos ejes estratégicos puede ser la cabeza de una región potente en materia económica”.
“Después en el día a día, (Bahía Blanca) es una ciudad que tiene muchos problemas en materia de urbanización, porque tiene más calles de tierra que calles de asfalto. Es una ciudad que durante años creció en forma no estructurada y son problemas que tienen que resolver, como la provisión de agua y cloacas”.
“Por eso quiero ser intendente porque me parece que yo soy defensor y amante de la acción. Ya he cumplido una tarea legislativa importante pero tengo vocación por hacer cosas en mi territorio y las circunstancias han generado estas condiciones. En la medida en que avance el respaldo con los vecinos vamos a seguir en esa línea”.
(*) El autor es codirector del diario digital Diputados Bonaerenses






Interesante noticia. Excelente redaccion. SALUDOS