En la quinta jornada del juicio por la Masacre de Monte, la persecución arbitraria policial que terminó con la vida de cuatro adolescentes en la localidad bonaerense de San Miguel del Monte, los jurados, fiscales, abogados y público asistente escuchará el testimonio en cámara Gesell de la única sobreviviente del siniestro, Rocío Quagliariello.
La transmisión del testimonio de Rocío Quagliariello tendrá lugar en el Tribunal Oral en lo Criminal N°4 (TOC 4) ubicado en La Plata, donde se desarrollan periódicamente las audiencias que buscan condenar a los cuatro policías de la bonaerense responsables de la Masacre de Monte, Rubén Alberto García, Leandro Ecilape, Mariano Ibáñez y Manuel Monreal.
Según informaron los voceros del caso, la única sobreviviente de la Masacre de Monte debió declarar en cámara Gesell debido a que todavía no cumplió la mayoría de edad, aunque tiene autorización para presenciar todas y cada una de las audiencias que se realizan en pos de encontrar justicia para sus amigos fallecidos en la persecución.

En este sentido, previo a brindar su testimonio en cámara Gesell, la joven recordó que, el día de la Masacre de Monte, tanto ella como su amiga que iban en el auto, le pedían encarecidamente al conductor que frene el auto, a lo que este respondía que no podía ya que no contaba ni con los papeles del vehículo, ni con un registro de conducir.
Además, Rocío Quagliariello señaló que, previo al choque del Fiat 147 contra el acoplado, mientras los cinco adolescentes huían de manera desesperada de la policía bonaerense que, en ese momento los perseguía a los tiros, uno de ellos comenzó a gritar “me dieron, me tiraron, me arde”.
Cabe recordar que, Rocío Quagliariello no salió ilesa de la Masacre de Monte, si bien es la única sobreviviente, debió ser atendida durante dos meses en el hospital El Cruce ubicado en la municipio bonaerense de Florencio Varela, donde tuvo que ser intervenida quirúrgicamente cinco veces debido a las graves heridas que sufrió en el choque.
Una vez que se escuche el testimonio de la sobreviviente de la Masacre de Monte, declararán los doctores y los psicólogos que atendieron a la joven durante los más de 60 días que estuvo internada y los peritos balísticos de la Gendarmería Nacional (GNA).
Cámara Gesell: que es y por qué se utiliza en el juicio por la Masacre de Monte
La cámara Gesell es un método ideado e inventado por el psicólogo y pediatra norteamericano Arnold Gesell, que permite la observación y la escucha a través de un vidrio de visión unilateral a personas, en particular niñas, niños y adolescentes, con el objetivo de que estos no sean doblemente victimizados al brindar un testimonio y/o declaración.
El objetivo fundamental de la cámara Gesell radica en obtener el testimonio del niño, niña o adolescente, que ha sido víctima de violencia y/o abuso sexual o haya sido testigo de algún delito del cual pueda dar declaración sin ser victimizado, por eso funciona de manera perfecta con el caso de la Masacre de Monte, ya que la joven testigo presenció la persecución y posterior muerte de sus amigos.
Asimismo, la cámara Gesell preserva el interés superior del niño, niña o adolescente, sujeto de derecho, y le da las garantías de poder ser escuchado tal como lo indica el artículo 12 de la Convención Internacional de los Derechos del Niño, con jerarquía constitucional.
En este sentido, el procedimiento de la cámara Gesell que se implementa en la provincia de Buenos Aires en relación con los menores de 16 años de edad, torna efectivo el artículo 3º de la Convención sobre Derechos del Niño, ya que asegura al niño la “protección y el cuidado necesarios para su bienestar”, y tiene como finalidad principal proteger su integridad psicológica.
Masacre de Monte: las audiencias previas
Durante la cuarta audiencia del juicio por la Masacre de Monte, un vecino de la localidad de San Miguel del Monte que estaba a unos 50 metros del lugar donde el auto de los adolescentes chocó contra el acoplado, Ignacio Cattaneo, afirmó que vio a un policía en posición de tiro con “intención de rematar” a las víctimas tras el impacto.
El relato de Cattaneo, se sumó al relato del chofer del camión impactado, llamado Héctor Mensi, que durante la tercera jornada del juicio que busca esclarecer los hechos sucedidos la noche que ocurrió la Masacre de Monte, aseguró haber escuchado cuatro disparos antes del choque y dos después.
El jurado popular del juicio por la Masacre de Monte elegido este lunes, deberá definir en los próximos seis días si los policías imputados son culpables o no de los delitos de “homicidio agravado por abuso de función como miembro de las fuerzas policiales calificado por el empleo de armas de fuego, y violación de los deberes de funcionario público”.
En los lineamientos de la acusación, uno de los fiscales de juicio remarcó que los policías imputados cometieron un “acto atroz”, que actuaron de manera “inmotivada”, y afirmó que las víctimas, al verse rodeadas, vivieron “momentos de terror, angustia y miedo”, por lo que le solicitó al jurado popular que “emitan un dictamen justo para hacer honor a la justicia”.
Es preciso recordar que, la Masacre del Monte ocurrió la madrugada del 20 de mayo de 2019, cuando cuatro efectivos de la comisaría de San Miguel del Monte persiguieron a lo largo de la colectora de la ruta 3 a un Fiat 147 en el que viajaban Camila López, Danilo Sansone, Gonzalo Domínguez, Aníbal Suárez y Rocío Quagliariello.
Según los testimonios recolectados, los cinco chicos escuchaban música en el auto cuando los oficiales comenzaron a perseguirlos sin motivos y, de acuerdo con los registros de las cámaras de seguridad del municipio, a dispararles, ya que se observó a un efectivo en el lugar del acompañante de la patrulla con medio cuerpo afuera y en actitud de disparo.
En este contexto, mientras los adolescentes intentaban huir de los efectivos policiales en el afán de evitar mayores complicaciones, uno de ellos resultó gravemente herido de bala en una de sus piernas. Luego, el joven que manejaba el vehículo perdió el control, y se produjo el choque contra un acoplado que estaba detenido en la ruta.





