A través de los fondos del nuevo swap de monedas suscripto con China, el Gobierno nacional efectivizará durante la próxima semana el pago al Fondo Monetario Internacional (FMI) de los vencimientos previstos para octubre, los cuales rondan los USD 2.600 millones.
Según precisó el viceministro de Economía, Gabriel Rubinstein, los fondos obtenidos del nuevo acuerdo de swap con China se podrán utilizar para importaciones, pagos externos o intervención en el dólar CCL/MEP, “que esperemos puedan bajar y alejarse de los valores de ´pánico´ recientes”.
Dadas las escasas reservas en dólares, los pagos al FMI se realizarán en la última semana del mes con los fondos obtenidos a través del nuevo swap, tal como se hizo en junio último, cuando se demoraba la aprobación de la quinta revisión del programa, que luego fue aprobada junto con la sexta revisión.
En ese sentido, el calendario del FMI prevé tres vencimientos correspondientes al décimo mes del año: el 6 de octubre por USD 1.280 millones, el 12 de octubre por otros USD 640 millones y un tercero por USD 673 millones el último día hábil de octubre, aunque los mismos pueden ser saldados todos juntos a fin de mes, puesto que el organismo internacional ya avaló en el pasado esta práctica.
En tanto, la próxima revisión con el organismo internacional será en noviembre, y todo indicaría que comenzará formalmente una vez finalizadas las elecciones generales, que en caso de extenderse a un eventual balotaje será luego del 19 de noviembre fecha prevista para una hipotética segunda vuelta.
Cabe destacar que, Argentina recibió el 23 de agosto un desembolso de USD 7.500 millones luego de que el Directorio del organismo aprobara la quinta y sexta revisión del acuerdo vigente. El giro se otorgó a pesar de que “los principales objetivos del programa no se alcanzaron, como consecuencia de la sequía sin precedentes y desviaciones de las políticas”, según señaló el FMI.
En ese marco, el FMI aclaró que hubo un cambio en las metas y medidas estipuladas inicialmente en el programa con el país, y que “en un contexto de elevada inflación y crecientes presiones sobre la balanza de pagos, se acordó un nuevo paquete de medidas centrado en fortalecer las reservas y reforzar el orden fiscal”.
Es que, los técnicos de Economía y los del FMI venían negociando desde abril pasado una revisión del programa debido a los efectos de la sequía que afectó la actividad agropecuaria, y por consiguiente las exportaciones y el ingreso de divisas. Finalmente, el 28 de julio último se concretó el acuerdo técnico y el staff del organismo elevó un informe al directorio ejecutivo, que lo aprobó luego del receso del verano boreal de principios de agosto.
Según precisó el ministro de Economía, Sergio Massa, “agosto ha sido uno de los peores meses en el proceso económico de los últimos 30 años, producto de una imposición del FMI que de alguna manera golpea enormemente nuestra economía, que es la imposición de la devaluación más el impuesto PAIS como mecanismo de garantía que pretende el organismo para su cobro”.







