En las últimas horas, las autoridades de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y el claustro estudiantil de la misma, despidieron con profundo dolor a la primera estudiante mujer recibida de Licenciada en contexto de encierro de la casa de estudios, Viviana Blanco, que falleció en las inmediaciones de la Unidad 8 este miércoles por la tarde.
“Con un inmenso dolor despedimos a Viviana Blanco, presidenta del Centro de Estudiantes Juana Azurduy de la Unidad Penitenciaria N°8. Primera graduada en Licenciatura en Comunicación Social de esta unidad académica en contexto de encierro, y estudiante del Profesorado de nuestra Casa de Estudios”, escribieron las autoridades de la Facultad de Periodismo al conocer la noticia.
Asimismo, desde la Facultad que le dió el título de periodista en diciembre del 2022, remarcaron que Viviana Blanco será recordada como una “gran compañera y parte fundamental de la comunidad académica”. “Incansable luchadora por los derechos educativos de sus compañeras privadas de su libertad”, reza el final del comunicado institucional.
En tanto, desde la Agrupación Rodolfo Walsh, que conduce el Centro de Estudiantes de la Facultad de Periodismo hace 13 años, expresaron que “Vivi era una compañera profundamente comprometida en transformarle la vida a sus compañeras y compañeros, porque entendía que la educación universitaria pública, gratuita y de calidad tiene que ser un derecho para todos y todas”.
Además de destacar las características que la hacían singular, el Centro de Estudiantes celebró que la universidad pública les haya dado la posibilidad de hacer política carcelaria con Viviana Blanco, y la despidió con “amor, lágrimas y mucha militancia” en medio de las tres jornadas electorales que viven en el predio ubicado en el bosque platense.
Es preciso mencionar que, Viviana Blanco no sólo fue la primera mujer recibida de la Facultad de Periodismo en contexto de encierro, sino que además fue la fundadora del primer pabellón universitario en una Unidad Penal femenina de América Latina, que fue reconocido por decenas de autoridades nacionales, provinciales y locales.
“Los centros de estudiantes son el alma de la cárcel, el conocimiento es lo único que el Sistema Penitenciario no te puede sacar”, expresaba Viviana Blanco en cada acto que realizaba en el pabellón universitario de la Unidad Penal ubicada en Los Hornos que ella misma inauguró y construyó.
“El sistema está atravesado por algo patriarcal que todavía no logramos derribar, por eso no hay centros de estudiantes de mujeres. Este es el único pabellón de estudiantes mujeres en Latinoamérica. Soy la primera estudiante universitaria en contexto de encierro porque las condiciones para los hombres y mujeres no son las mismas”, explicó Viviana Blanco en una entrevista que le hicieron luego de su recibida.
Por otra parte, sus compañeras de la Unidad Penal N°8 y sus amigos de otras penitenciarías de La Plata, la recordaron a través de un posteo conjunto en redes sociales encabezado por el Centro Universitario de Olmos, Ana Goitia de Cafiero, donde también denunciaron la negligencia y el abandono estatal por parte de los funcionarios y el sistema de salud dentro de las cárceles del país.
“A pesar del shock emocional que nos genera tu partida, podemos comprender que ya no estás con nosotros por la desidia del Estado, el abandono de persona por parte de los jueces, el inexistente funcionamiento del sistema de salud en las cárceles, la corrupción del Servicio Penitenciario, la hipocresía y la negligencia de los funcionarios ministeriales”, señalaron desde la Unidad Penal N°1 ubicada en Lisandro Olmos.
Según explicaron en la publicación los amigos y compañeros de Viviana Blanco, las personas privadas de su libertad están “condenadas a morir en la cárcel por una política criminal avalada por el Servicio Penitenciario”. “Basta de penas de muerte, basta de matarnos lentamente y de mirar para otro lado”, pidieron los dirigentes del Centro de Estudiantes de Olmos.
Según el parte médico, Viviana Blanco tuvo una muerte natural provocada por un paro cardíaco que se originó en base a los distintos problemas de salud que ella acarreaba desde hacía varios años, aunque sus compañeros y amigos privados de su libertad sostienen que el fallecimiento fue producto de la negligencia del sistema sanitario penitenciario.





