Sobre una población económicamente activa de 14,2 millones de personas, la tasa de desempleo se ubicó en 5,7% en el tercer trimestre de 2023, cinco décimas por debajo del anterior registro, mientras que la tasa de empleo, que mide la proporción de personas ocupadas con relación a la población total, se ubicó en 45,5%.
El dato surge del informe de Mercado de Trabajo elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), en base a un estudio que toma en consideración la situación de los 31 principales conglomerados urbanos de la Argentina, es decir, un universo total de 29,4 millones de personas.
En ese sentido, el organismo oficial de medición aseguró que el desempleo en el período julio-septiembre de 2023 se ubicó en 5,7%, lo que significó que más de 800.000 mil argentinos no tienen ocupación, buscan trabajo activamente y están disponibles para trabajar.
No obstante, la tasa de desempleo del tercer trimestre del año representó una baja de la desocupación registrada, tanto en relación con el informe del segundo trimestre como también en la comparación con el mismo período de 2022.
En detalle, el informe del INDEC precisó que las regiones que mostraron la mayor tasa de desocupación fueron la del Gran Buenos Aires y la Pampeana, con 6,2% y 6,1%,respectivamente. En tanto, la región con menor registro de desempleo fue la Noreste, con 3,6%.
En tanto, el estudio sobre Mercado de Trabajo indicó que la tasa de empleo, es decir las personas que tienen al menos una ocupación, se ubicó en el 45,5% de la población económica activa, de los cuales el 74,8% son asalariados, de los cuales el 35,8% de ellos no cuenta con descuento jubilatorio, mientras que el 21,6% trabaja por cuenta propia.
“Consecuentemente, la presión sobre el mercado laboral, conformada por el universo de desocupados, subocupados, ocupados demandantes y ocupados no demandantes disponibles, alcanzó el 26,8% de la PEA”, puntualiza el informe sobre mercado laboral.
Pese a la baja de desocupados, la pobreza en la Argentina registró una fuerte suba durante el primer semestre del y se ubicó en 40,1%, por lo que afecto a casi 18,6 millones de personas, según los datos oficiales proyectados para todo el país, un indicador que da cuenta de la baja de ingresos en varios sectores de la población.
Cabe destacar que, la Canasta Básica Total (CBT), que mide el incremento de precios de alimentos, servicios y transporte, registró en noviembre un aumento de 13,1%, lo que significó que una familia compuesta por dos adultos y dos menores necesitó de $390.456 para no estar por debajo de la línea de pobreza.
En la misma línea, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) informó que la Canasta Básica Alimentaria (CBA) tuvo una suba más pronunciada de 15,2%, por lo que el mismo grupo familiar necesitó en el undécimo mes del año de $185.050 para poder superar el umbral de la indigencia, es decir, $25.000 más que el mes anterior.
En ese sentido, ambos índices registraron una fuerte aceleración con relación a los aumentos de octubre. En tanto, la Canasta Básica Total y la Canasta Básica Alimentaria tuvieron un aumento en el acumulado anual de 156% y 175,4%, respectivamente, ambas por encima del índice de inflación del mismo período.





