La Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (ARBA) retuvo ocho embarcaciones en un operativo desarrollado este martes en el Consorcio Parque Náutico de San Fernando. Entre todos los navíos, se acumula una deuda de $15 millones del Impuesto a las Embarcaciones Deportivas.
En rigor, en el amarradero fiscalizado por ARBA había 12 embarcaciones que debían $20 millones en el impuesto ya mencionado, pero solo se retuvieron 8 dado que los barcos faltantes o no estaban en el lugar, o pertenecían a un titular ya fallecido.
Vale mencionar que, este fue el primer operativo de este índole que realiza el Gobierno de Axel Kicillof, tras reglamentar el procedimiento que habilita a retener un total de 1.333 yates, lanchas, motos acuáticas y veleros a motor pertenecientes a contribuyentes que registran más de $2.000 millones de deuda en concepto del Impuesto a las Embarcaciones Deportivas o de Recreación.
“Es la primera vez que se aplica la competencia que tiene ARBA para proceder al secuestro de embarcaciones deportivas, en caso de que se cumplan ciertos requisitos: que la valuación fiscal sea de $ 8.750.000 o más, que adeude el 30% de las cuotas vencidas y que esa deuda supere los $ 875.000″, explicó el titular del organismo fiscal bonaerense, Cristian Girard.
Cabe destacar que, este procedimiento está enmarcado en la resolución normativa 19/23, con la cual ARBA tiene la potestad de retener y secuestrar embarcaciones que no estén registradas en el organismo fiscal; que se encuentren amarradas, fondeadas o guardadas durante un período de seis meses o más en jurisdicción bonaerense; y que su titular haya sido notificado previamente sobre la la irregularidad en la recaudación de la carga tributaria.
“Se retiene la embarcación y ellos deben cancelar el 50% de la deuda y comprometerse a pagar el otro 50%. Con eso, liberamos el barco. Si eso no ocurre, a las 36 horas procedemos al secuestro, notificamos al juez y éste a Prefectura para impedir la navegación. Si en los 10 días posteriores al secuestro no se abona la deuda, se inicia juicio y embargo de cuenta al propietario”, explicó Girard.
En ese sentido, los fiscalizadores de ARBA notificaron a los titulares de los yates retenidos que tendrán un plazo de 36 horas para evitar el secuestro y la judicialización de la deuda. Para normalizar la situación, deberán demostrar la regularización de la deuda impositiva, cancelar la misma, o pagar un 50% y firmar un acta de compromiso de pago, el cual deberá ser realizado en los siguientes 10 días habiles.
Luego de este operativo, desde ARBA informaron que continuarán con este modus operandi en Nordelta. “El criterio de fiscalización tiene que ver con cómo entendemos la recaudación en la provincia por la visión que nos da el gobernador Axel Kicillof: buscar los recursos de manera progresiva. la novedad es que estamos implementando esta competencia que reglamentamos el año pasado por la cual se puede secuestrar el barco”, sentenció Girard.






Ohhhhh. Qué planeros choripanistas.