La familia de Jorge Julio López, víctima y sobreviviente de la última dictadura cívico militar, pidió a la Justicia que coteje los datos genéticos de cada uno de los cadáveres hallados recientemente en el cementerio de La Plata, ya que sospechan que puedan estar ahí los restos del militante peronista desaparecido en septiembre de 2006.
Es que, el martes pasado, en el marco de una auditoría que está llevando adelante la Municipalidad de La Plata, a cargo de Julio Alak, se encontraron 501 ataúdes abandonados y 200 bolsas con restos humanos, esparcidos en cuatro depósitos en el cementerio local.
En ese marco, el abogado de los hermanos Rubén y Gustavo López, Alfredo Gascón, presentó un escrito ante la Justicia para que declare una medida de “no innovar” con el fin de que se compare “urgente” el material genético de los restos humanos hallados.
“Pudiendo ser de utilidad para los hechos que aquí se investigan, solicitó se dicte medida de no innovar para que la Municipalidad de La Plata se abstenga de modificar, mudar, alterar y/o introducir cambios en los elementos descritos”, dice el escrito del abogado.
En esa línea, Rubén López relató que “antes de la pandemia ya habíamos presentado un escrito porque ya se habían descubierto 66 tumbas NN en el cementerio de La Plata, que está a cuatro cuadras de la casa de mi viejo, sería increíble y canallesco pero no es descabellado pensar que podrían estar los restos de mi viejo ahí”.
“Ahora, con esta novedad de los restos que se encontraron, volvimos sobre eso, nunca bajamos la esperanza de que en esas tumbas, o en entre estos restos que aparecieron ahora, pueda estar mi papá”, señaló el hijo de Jorge Julio López.
En ese sentido, según explicaron en la familia López, los pasos lógicos sería que a partir de este momento intervenga sobre la investigación la fiscalía de Lesa Humanidad que lleva adelante el caso de la desaparición de Jorge Julio, visto por última vez el 18 de septiembre de 2006, un día antes de la condena a perpetua dictada contra el represor y genocida, Miguel Etchecolatz.
Vale recordar que, el militante había declarado como testigo en la causa, ya que fue víctima de desaparición forzada durante la dictadura y sobrevivió para contarlo. Una imagen que tomó el fotorreportero Leo Vaca en 2014 durante otro juicio contra Etchecolatz exhibió que el genocida tenía un papel entre sus manos en el que estaba anotado, a mano, el nombre de Jorge Julio López y la palabra “secuestrar”.

Al momento de registrar la foto, Vaca vio al represor intentando entregar el papel a los jueces sin éxito. Sin embargo, nunca se pudo descubrir qué pasó con él, ya que Etchecolatz murió en 2022 sin decir una palabra sobre este caso ni del resto de las desapariciones en dictadura de las que se lo declaró responsable.
Es preciso señalar que, la tarde en que desapareció, Jorge Julio López estaba esperando que su sobrino lo pase a buscar para ir a presenciar, justamente, los alegatos en el juicio contra el ex director de Investigaciones de la Policía bonaerense y mano derecha del general de brigada Ramón Camps.





