Durante la tercera sesión del año de la Cámara de Diputados bonaerense, en la que se dio media sanción al proyecto de La Cámpora para modificar el sistema de cálculo de las indemnizaciones laborales, el legislador monobloquista Guillermo Castello volvió a cargar contra los “sindigarcas” y despertó el abucheo de medio recinto.
Es que, Castello fue uno de los diputados que se opusieron a la iniciativa de la diputada camporista Maite Alvado para modificar la tasa de interés aplicable a las sentencias judiciales en materia laboral, con el objetivo de que, al momento de que los trabajadores cobren la indemnización, el monto no pierda frente a la inflación. En ese sentido, en un momento de la sesión el legislador liberal pidió la palabra para justificar su rechazo.
“Hay sindicalistas que se eternizan en el poder, por eso yo los llamo ‘sindigarcas’. Por ejemplo, Pedro Zambeletti de Pinturas está hace 50 años, Jorge Sansat de Aeronavegantes privados 49, Amadeo Genta de los municipales porteños 41 años, Luis Barrionuevo 39, Héctor Daer 39, Armando Cavalieri 38, Hugo Moyano 37”, ejemplificó Castello.
En esta línea, el integrante del monobloque Libre catalogó a estos gremialistas como “antidemocráticos” ya que, según él, no permiten las elecciones libres en sus sindicatos. Además, Castello denunció que se quedan con el aporte no voluntario de los trabajadores.
“Se han venido enriqueciendo los últimos 50 años con el manejo turbio de las obras sociales. Es el único país del mundo que les ha otorgado el manejo de las mutuales a los ‘sindigarcas’. Pese a que hay una ley, se niegan a hacer públicas sus declaraciones juradas, no rinden cuentas de lo que reciben de parte del Estado, bloquean el acceso a las empresas, no dejan trabajar y aprietan a comerciantes”, indicó Castello.
En su intervención, utilizando el reconocido concepto del lunfardo rioplatense, Castello cuestionó que los sindicalistas “garcan” a sus empleados en negro al no brindarle los derechos laborales, y a sus empleados en blanco ya que “defienden leyes que no permiten que haya más empleo”.
“Garcan también a los sindicalistas opositores porque no permiten elecciones libres, garcan a la sociedad con sus paros, garcan a los empresarios con sus bloqueos, atentan contra la democracia. Cada paro general es un atentado contra la democracia”, sentenció el diputado opositor.
El rechazo de Castello al proyecto de indemnizaciones laborales
Vale mencionar que, la iniciativa impulsada por el bloque de diputados de Unión por la Patria para equiparar las indemnizaciones laborales con la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC), cosechó el respaldo de los libertarios acuerdistas de Sergio Cuervo y Constanza Moragues, que ya habían votado a favor durante el debate en comisiones, y de los dos legisladores de izquierda, número que alcanzó para llegar a la mayoría simple.
A contramano, Castello y las bancadas del PRO, de la Coalición Cívica y de La Libertad Avanza, junto al monobloque piparísta BA Libre, rechazaron el avance de la propuesta parlamentaria al alegar que la modificación del artículo 48 de la ley N°11.653 ya fue declarada inconstitucional por la Justicia, al considerar que era una materia de derecho común cuya regulación es competencia exclusiva del Congreso de la Nación. En una posición intermedia quedaron los dos bloques radicales que se abstuvieron al momento de la votación.
En rigor, Castello cuestionó la propuesta sobre indemnizaciones laborales ya que consideró que es “letal” tanto para la industria, como para el comercio bonaerense. Además, el oriundo de Mar del Plata adelantó que será tildada de anticonstitucional por la Corte Suprema provincial debido a que “los intereses aplicables en las relaciones laborables corresponden al Congreso”.
“Este proyecto quiere agravar aún más la informalidad y el desempleo. Va a aumentar la industria del juicio, va a seguir fundiendo Pymes, va a dejar más gente en la calle y va a enriquecer a los piqueteros y a los ‘sindigarcas’. La receta del kirchnerismo es siempre la misma: combatir el capital, fomentar el odio a los empresarios y también promueve algún curro, como es el caso de la discrecionalidad de los planes sociales”, fustigó Castello.





