El intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, reavivó la interna peronista en el conurbano bonaerense por su nueva recorrida por barrios populares de Quilmes, distrito gobernado por la camporista Mayra Mendoza, con quien mantiene un enfrentamiento marcado desde hace mes. La controversial visita, cargada de gestos políticos, estuvo marcada por el respaldo al gobernador Axel Kicillof y por declaraciones que refuerzan la distancia con La Cámpora.
Acompañado por el concejal Ariel Burtoli, Ferraresi recorrió el barrio La Matera y escuchó los planteos de los vecinos. “Nos contaron la realidad que viven y cuáles son hoy sus principales preocupaciones”, expresó el avellanedense en sus redes sociales. También visitó el comedor de la organización “La Dignidad”, que brinda asistencia a 120 personas con aportes del programa bonaerense, Envión.
El itinerario incluyó una parada en Villa Luján, donde visitó la “Casa del Joven” de la Fundación Padre Farinello. Un espacio que funciona como centro educativo, solidario y de evacuación. Allí, el jefe comunal destacó: “Coincidimos en que la esperanza de futuro es junto a Kicillof. Con él vamos a seguir construyendo en cada distrito una mejor calidad de vida para todos y todas los bonaerenses”.
La incursión de Ferraresi en Quilmes no es un hecho aislado, sino que forma parte de una “guerra fría” con su par comunal, Mayra Mendoza y otros dirigentes camporistas por el apoyo a la figura de Kicillof. Esta disputa se ha trasladado a diversos ámbitos, como ocurrió en las últimas semanas con la gestión del Puerto de Dock Sud, un enclave estratégico donde el líder municipal de Avelllaneda tiene una fuerte influencia.

El puerto, ubicado en el distrito que conduce Ferraresi, exporta el 42% de los contenedores del país, generando un impacto directo en los municipios vecinos. En agosto pasado, el intendente de Lanús, Julián Álvarez, también alineado con La Cámpora, exigió al consorcio portuario que financie una red de tránsito pesado para evitar el deterioro de calles y avenidas en Lanús y Quilmes. “Vemos todos los días los camiones rompiendo nuestras calles. Es necesario crear esta infraestructura”, reclamó en su momento el intendente camporista.
Este planteo fue respaldado por Mendoza, pero rechazado por Ferraresi, quien cuenta con aliados estratégicos en el puerto. De hecho, Carla Monrabal, presidenta del consorcio de Dock Sud, ocupa ese cargo gracias al apoyo del intendente de Avellaneda, lo que refuerza su control sobre las decisiones clave.
Ferraresi y Mendoza abren un nuevo capítulo en la interna del peronismo bonaerense
La disputa que mantienen los intendentes peronistas volvió a escalar con la reciente extensión del contrato con la empresa de contenedores Exolgan. El directorio del Puerto Dock Sud aprobó una prórroga de diez años que incluye una inversión privada de USD 180 millones para modernizar las instalaciones. La decisión fue apoyada por Jorge Ferraresi, pero rechazada por el lanussense Álvarez, quien la calificó de “falta de transparencia” y alertó sobre un posible “daño ambiental irreparable”.

El acuerdo contempla la demolición de un sitio de atraque y la construcción de un nuevo muelle de 750 metros de largo. Esta ampliación fue motivo de críticas por parte de los mandatarios camporistas, que exige un proceso de licitación internacional para garantizar un manejo más equitativo de los recursos.
No es la primera vez que Exolgan está en el centro de la polémica. En junio, Álvarez también votó contra la renovación del contrato y cuestionó la falta de un procedimiento administrativo adecuado. A pesar de la oposición, el proyecto fue aprobado por mayoría, fortaleciendo la postura de Ferraresi y Monrabal.
Por su parte, Álvarez advirtió que no descarta iniciar acciones legales para bloquear la concesión, lo que añade un nuevo nivel de confrontación al conflicto. Mientras tanto, Mendoza se mantiene alineada con el intendente de Lanús, consolidando un frente común contra Ferraresi dentro del peronismo bonaerense.
En este contexto, el avance de Ferraresi en Quilmes es percibido como un movimiento estratégico para reafirmar su liderazgo en un escenario político cada vez más fragmentado. Con su respaldo indiscutido hacia Kicillof, busca fortalecer su posición frente a La Cámpora, que ha ganado terreno en varios municipios clave del conurbano.





