Los productores rurales de Junín volvieron a manifestar su malestar por el estado de los caminos en la zona y cuestionaron la gestión del intendente de Juntos por el Cambio (JxC), Pablo Petrecca, por desviar los fondos recaudados a través de la “tasa vial”, lo que afecta directamente la actividad productiva de la región.
En este sentido, el presidente de la Sociedad Rural de Junín, Hernán Guibelalde, expresó su indignación: “Los caminos están mal pero seguimos pagando. No puede ser que la prioridad sea primero tomar el dinero para gastos generales y después ocuparse de los caminos”.
Según el dirigente rural, el problema de los caminos rurales lleva años sin solución, a pesar de las promesas del Estado municipal. Los productores locales, quienes pagan una de las tasas más altas de la provincia de Buenos Aires, insisten en que las rutas son esenciales para el transporte de la producción agrícola y ganadera a través de la región.
En ese sentido, la Sociedad Rural de Junín reclama desde hace años una mayor transparencia en el uso de los recursos provenientes de la tasa vial. De acuerdo al testimonio de Guibelalde, en los últimos ejercicios presupuestarios solo el 55% de estos fondos se destinó al mantenimiento y mejora de los caminos rurales. “No puede ser que la prioridad sea tomar el dinero para gastos generales”, criticó.

Frente a este escenario, los productores consideran que la situación actual de los caminos rurales refleja la falta de prioridad que el Municipio otorga al sector agropecuario. Al respecto, la entidad agropecuaria no descarta tomar medidas más contundentes, y en esa línea, una de las posibilidades es convocar a una asamblea de productores para analizar los pasos a seguir.
“La tasa no es un impuesto recaudatorio, debe ser una contraprestación, y los caminos deben estar en condiciones. Esos caminos son fundamentales porque por ahí transita la producción y se conecta a los pueblos”, concluyó Guibelalde.
Tasa vial: el comunicado de la Sociedad Rural de Junín
La Sociedad Rural de Junín intensificó en los últimos días su reclamo hacia el Ejecutivo municipal por la falta de inversión adecuada en el mantenimiento de los 1.400 kilómetros de caminos rurales del distrito. A pocas semanas de la aprobación del Presupuesto y la Ordenanza Fiscal Impositiva para 2025, los productores rurales expresaron su “profundo descontento” con una resolución avalada por la mayoría de los concejales a partir de un comunicado oficial.

Los representantes del sector agropecuario subrayaron que, durante el debate del presupuesto, presentaron propuestas fundamentadas para optimizar el uso de los recursos. Sin embargo, los productores lamentaron que estas sugerencias hayan sido ignoradas por el Legislativo local. “Una vez más, la histórica demanda del sector agropecuario de contar con una red vial acorde al esfuerzo económico realizado por los productores queda desoída”, señalaron.
Además, desde la entidad rural recordaron que la tasa de vial no es un impuesto, sino un aporte con destino específico para el mantenimiento de las vías rurales. Al respecto, las autoridades agrarias advierten que las malas condiciones viales encarecen el transporte de bienes, dificultan el acceso a las localidades rurales y reducen la competitividad del sector agropecuario.
“El deterioro de la red vial impacta directamente en la producción, el transporte y la vida cotidiana de quienes habitan y trabajan en las zonas rurales. Continuaremos insistiendo en que se prioricen las inversiones necesarias para revertir esta situación crítica”, remarcaron.
Para revertir esta situación, los productores exigen que los recursos recaudados a través de la tasa se destinen íntegramente al mantenimiento y la mejora de los caminos. También, los representantes del agro pidieron transparencia en la gestión de esos fondos y una contraprestación que esté a la altura del esfuerzo económico que realiza el sector rural.

El conflicto entre los productores rurales de Junín y el municipio refleja una problemática extendida en varias localidades de la provincia de Buenos Aires. La falta de inversión suficiente en la red vial genera tensiones recurrentes entre el sector agropecuario y las autoridades locales, en un contexto donde los caminos rurales son un pilar esencial para el desarrollo económico y social de las zonas rurales.





