Las autoridades del Fondo Monetario Internacional (FMI) informaron en las últimas horas que arribaron a un acuerdo técnico con las autoridades argentinas por un nuevo préstamo de USD 20.000 millones en un período de 48 meses, aunque todavía está sujeto a la aprobación del directorio.
“El staff del FMI y las autoridades argentinas alcanzaron un acuerdo para un staff level agreement en un programa económico de 48 meses de facilidades extendidas, totalizando unos USD 20 mil millones, sujeto a la aprobación del Directorio Ejecutivo”, puntualizó el organismo, a través de un comunicado.
En ese sentido, desde el FMI sostuvieron que el acuerdo se basa en los “avances iniciales de las autoridades en la estabilización de la economía, respaldados por un sólido ancla fiscal, que está generando una rápida desinflación y una recuperación de la actividad y los indicadores sociales”.
Según precisaron fuentes diplomáticas al tanto de las negociaciones, la reunión del directorio se llevaría a cabo el próximo viernes y tendrá a consideración el resultado de la negociación técnica y política que comenzó hace algo más de cuatro meses entre el FMI y el Gobierno nacional de Javier Milei.
En ese sentido, el principal punto de discusión que tendrán los funcionarios del FMI será definir el monto del primer desembolso para el país, el cual podría rondar entre los USD 8.000 millones y los USD 12.000 millones, una cifra cercana al 50% del total del acuerdo.
Según informaron extraoficialmente, las principales objeciones sobre el monto inicial a desenvolver partieron de los miembros europeos que integran el directorio del FMI, con críticas centradas en la necesidad de mayores precisiones sobre el ajuste fiscal y la política cambiaria que aplicará la gestión del presidente Javier Milei.

“El acuerdo llegará a mitad de abril”, había anticipado en una entrevista televisiva el presidente Javier Milei. La realidad es que, de no tratarse el viernes por algún motivo, el directorio tiene dos encuentros más previstos, el 14 y el 16 de este mes, justo antes de su asamblea de primavera, el día 21.
Por su parte, el Gobierno analiza otras fuentes de ingresos de divisas además de el del FMI y otros organismos multilaterales. Con la intención de avanzar en la eliminación del cepo cambiario, en las últimas semanas hubo contactos de funcionarios con bancos para testear la posibilidad de que el Banco Central licite otro REPO (venta de activos) para captar liquidez de cara al pago de capital con bonistas de julio.
Mientras el Gobierno aguarda la decisión del directorio del FMI, los vencimientos de deuda también son un dolor de cabeza en las autoridades del Palacio de Hacienda, puesto que el país deberá devolver más de USD 40.000 millones de su programa anterior de 2022, con un próximo pago de capital que vence en septiembre de 2026.
Acuerdo con el FMI: Caputo volvió a prometer estabilidad cambiaria
Previo a que las autoridades del FMI dieran el visto bueno al acuerdo por USD 20 mil millones, el ministro de Economía, Luis Caputo volvió a asegurar que no hay riesgos de una disparada del dólar y enfatizó que el programa económico del Gobierno es lo suficientemente sólido para evitar sobresaltos cambiarios.
En esa línea, el Ministro de Economía afirmó que “no hay pesos suficientes” en circulación como para que se produzca una corrida cambiaria, tras lo cual remarcó que la situación actual es muy diferente a la del Gobierno anterior, al afirmar que “el dólar no se va a disparar de ninguna manera”.
Según el funcionario, el equipo económico trabajó para demostrarle al FMI que el ajuste fiscal y monetario en marcha es suficiente para garantizar estabilidad. “Llevamos a la práctica nuestro propio programa y mostramos al Fondo y al mundo que teníamos razón”, sostuvo.
El Ministro atribuyó parte de la incertidumbre económica a sectores opositores y a ciertos actores del mercado que, según él, especulan con los tiempos del acuerdo con el FMI. “Hay muchos militando corridas porque el dólar está en $1.300”, sostuvo, y reiteró que el esquema monetario vigente es lo suficientemente robusto como para absorber cualquier volatilidad sin provocar un salto brusco en el tipo de cambio.





