Este miércoles se desarrollará la antesala técnica del Mercosur, en la que el presidente Javier Milei encabezará su primera cumbre de jefes de Estado como anfitrión, aunque sin reuniones bilaterales previstas con sus pares regionales. El encuentro, se realizará en el Palacio San Martín, sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, y se realizará el traspaso de la presidencia pro tempore del bloque a Brasil, que ahora quedará en manos de su mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva.
En rigor, el cónclave comienza este miércoles con reuniones del Consejo del Mercado Común, que integran los cancilleres de los países miembros, y del Grupo Mercado Común, formado por los ministros de Economía y presidentes de bancos centrales.
Según indicaron fuentes del Gobierno nacional, no se programaron actividades protocolares ni encuentros individuales entre los mandatarios y Milei, ya que el objetivo de la administración libertaria es que la relación sea estrictamente institucional. De esta manera, Milei ratifica su postura distante respecto de los organismos multilaterales, aún en un espacio central como el Mercosur.
Es preciso mencionar que, la cumbre congregará a los presidentes de los cuatro países miembros: Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, además del mandatario boliviano Luis Arce, cuyo país fue recientemente incorporado al bloque. También participará el presidente chileno Gabriel Boric, en representación de los estados asociados. Sin embargo, ninguno de ellos tiene agendada una bilateral con Milei, quien mantiene un vínculo cordial solo con Santiago Peña, presidente paraguayo.
Por su parte, Lula da Silva llegará a Buenos Aires el miércoles por la noche y regresará a Brasil el jueves a las 13 horas, lo que deja poco margen para actividades adicionales. El escaso tiempo en el país se suma al frío vínculo entre ambos mandatarios, marcado por desacuerdos ideológicos y cruces durante la campaña electoral, cuando Lula respaldó abiertamente a Sergio Massa. Además, en el plano diplomático, el brasilero buscará marcar diferencias con un fuerte foco en los derechos humanos y el llamado “Mercosur verde”.

Un punto clave para la agenda del Gobierno nacional de Milei es el avance de un acuerdo comercial con Estados Unidos. Es que, la semana pasada, el canciller Gerardo Werthein se reunió con Jamieson Greer, representante comercial del país norteamericano, para profundizar las negociaciones sobre los aranceles recíprocos, junto al embajador argentino en Washington, Alec Oxenford, y altos funcionarios del área económica.
En cuanto al acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, se espera que se avance en la implementación de lo ya discutido, aunque no está prevista la participación de delegados europeos en esta oportunidad. Según fuentes diplomáticas, ambas partes consideran que el trabajo técnico ya fue completado.
En paralelo, la postura argentina en materia comercial y ambiental genera expectativa. Mientras el Gobierno argentino busca desregular y abrir los mercados, desde el Mercosur se impulsa una agenda más restrictiva en materia de exportaciones agrícolas y más exigente en términos de compromiso ambiental.
De esta manera, el Mercosur se reunirá este jueves en Buenos Aires sin mayores demostraciones de unidad política, con una agenda marcada por las diferencias y los intereses contrapuestos de sus miembros. Pese a eso, el bloque intentará dar señales de continuidad institucional y avanzar, aunque sea parcialmente, en los temas comerciales que urgen a cada país.
En medio de la cumbre del Mercosur, Lula visita a Cristina Kirchner
En las últimas horas, Cristina Kirchner solicitó al Tribunal Oral Federal N°2 una nueva autorización para recibir en su domicilio a Lula da Silva, que llegará este miércoles a Buenos Aires para participar de la Cumbre del Mercosur. El pedido fue presentado por su abogado Carlos Beraldi, y ahora los tres jueces a cargo de su condena deberán decidir si habilitan la visita a su departamento de San José 1111 bajo el estricto régimen de visitas establecido desde que empezó su prisión domiciliaria.

Es que, el tribunal permite sólo el ingreso de familiares, abogados, médicos y custodios, mientras que cualquier otro visitante debe ser aprobado previamente, tal como ocurre con la solicitud que involucra al mandatario extranjero. La confirmación del encuentro con Lula depende ahora de su resolución, y mientras tanto, Cristina Kirchner sigue sometida a las condiciones que fijan quiénes pueden acercarse a verla.
El posible encuentro cobra relevancia política ya que se daría en medio de tensiones con el presidente Milei, que oficiará como anfitrión de la cumbre, y se sumaría al respaldo público de Lula hacia Cristina Kirchner tras la condena por la causa Vialidad. Si se concreta, sería el primer contacto presencial entre ambos desde su reclusión, lo que implica una fuerte señal de apoyo internacional.





