Una diputada impulsa una distinción para el Garrahan por la histórica cirugía intrauterina

La diputada, Belén Malaisi, presentó un proyecto de “beneplácito” por la innovadora intervención fetal realizada en el Hospital Garrahan.

La diputada bonaerense de la Unión Cívica Radical (UCR), Belén Malaisi, presentó un proyecto de declaración para que la Legislatura exprese su “beneplácito” por la innovadora intervención fetal realizada en el Hospital Garrahan, que permitió corregir una malformación de espina bífida dentro del útero de una madre, sin intervención del sector privado y con recursos íntegramente provenientes del sistema de salud pública.

La legisladora del bloque UCR + Cambio Federal destacó que se trata de la primera vez que este tipo de cirugía se lleva adelante en el país en un hospital público, en medio de un contexto de ajuste presupuestario, precarización laboral y conflictos gremiales. “Este logro nos obliga a redoblar el reconocimiento y la defensa de nuestros hospitales públicos”, enfatizó Malaisi.

La operación fue considerada un hito para la medicina fetal y un avance significativo en la corrección temprana de una patología que puede dejar secuelas permanentes, como parálisis y disfunción neurológica. La legisladora oriunda de San Andrés de Giles remarcó que se trató de una intervención de altísimo riesgo realizada por un equipo médico multidisciplinario, en uno de los centros pediátricos más importantes de América Latina.

“El Hospital Garrahan investiga, innova y salva vidas todos los días. Lo hace en silencio, con enorme compromiso y profesionalismo, en un escenario de precariedad. Es un faro de nuestra salud pública que merece ser visibilizado y reconocido por todos los poderes del Estado”, sostuvo Malaisi al fundamentar su proyecto.

En ese sentido, la diputada advirtió que la operación se concretó mientras el hospital atraviesa una profunda crisis sanitaria y económica, con reclamos salariales sin respuestas y una creciente dificultad para sostener los niveles de atención. Por eso, llamó a “no naturalizar el deterioro” del sistema público y a “valorar estos logros como lo que son: gestas sanitarias en condiciones adversas”.

El proyecto de declaración también busca poner en valor el trabajo del equipo médico que llevó adelante la intervención quirúrgica. “Son héroes de la salud pública y de la vida, que merecen algo más que aplausos: necesitan salarios dignos, insumos adecuados y políticas públicas que los respalden”, subrayó Malaisi.

La legisladora pidió el acompañamiento de todos los bloques políticos para que el reconocimiento al Garrahan sea votado por unanimidad en la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires. “Lo que está en juego no es una bandera partidaria, sino una señal institucional de respaldo a quienes garantizan el derecho a la salud”, concluyó.

Cabe destacar que, además del reconocimiento al Garrahan, Malaisi también reiteró su respaldo al tratamiento de la Ley de Emergencia para la Salud Infantil en el Congreso nacional, que permitiría atender la situación crítica de los hospitales pediátricos del país, en especial del Garrahan, hoy afectado por recortes, demoras en compras de insumos y pérdida de recursos humanos.

La crisis que atraviesa el Garrahan

Mientras la diputada Malaisi impulsa el reconocimiento institucional al Garrahan, los trabajadores, residentes y jefes de servicio del hospital se movilizaron este martes para denunciar la grave situación que atraviesa la institución pediátrica, a través de la lectura pública de una carta encabezada por el jefe del Servicio de Oncología, Pedro Zubizarreta.

Con una carta pública, los trabajadores y residentes del Garrahan expondrán la grave crisis que atraviesa el hospital, que los mantiene en alerta hace meses.
Con una carta pública, los trabajadores y residentes del Garrahan expondrán la grave crisis que atraviesa el hospital, que los mantiene en alerta hace meses.

La acción se desarrolló en la entrada principal del hospital y contó con el respaldo de todas las especialidades. Durante la jornada, los profesionales expusieron el estado crítico de la salud pública infantil, las condiciones laborales degradadas y la falta de respuestas del Gobierno nacional en las tres conciliaciones obligatorias realizadas hasta el momento.

El eje del reclamo sigue siendo el pedido de una recomposición salarial del 100%, con un ingreso mínimo que cubra la Canasta Básica Alimentaria (CBA). Actualmente, un médico residente cobra apenas 797 mil pesos, lo que representa menos de 3 mil pesos por hora trabajada. A eso se suma la escasez de insumos, la sobrecarga laboral y la fuga de personal especializado.

En paralelo, la Ley de Emergencia para la Salud Infantil, que apunta a dotar de herramientas extraordinarias a los hospitales pediátricos, continúa trabada en la Comisión de Presupuesto del Congreso nacional. La resistencia del diputado de La Libertad Avanza, José Luis Espert, presidente de la comisión, a tratar proyectos que impliquen un mayor gasto, mantiene el texto paralizado.

El proyecto de Belén Malaisi que destaca el trabajo del Garrahan

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