Apenas 10 meses después de haber asumido, el senador bonaerense del bloque del PRO, Guillermo Montenegro, deja su banca para volver a vestir el traje de intendente y hacerle frente a la ola de inseguridad que azota a Mar del Plata.
En dialogo con Diputados Bonaerenses, desde el entorno del senador bonaerense explicaron que la confirmación llegará en los próximos días. “Hoy fue la primera conversación con Agustín (Neme). Fue una decisión personal de Guillermo (Montenegro)”, sumaron.
“Él no había cambiado su domicilio, estaba siguiendo los temas de la ciudad y otros que le preocupan como la inseguridad. Esta todo más que bien con Agustín”, recalcaron allegados al senador provincial.
Así, el legislador iniciará el próximo lunes el trámite para pedir licencia de su banca, con el objetivo de que sea tratado al día siguiente, fecha en el que la Cámara alta que comanda Verónica Magario tiene agendada una nueva sesión.

Una vez aprobado el pedido de licencia en la Senado bonaerense, algo que descuentan desde la tropa amarilla, Montenegro deberá atravesar el mismo proceso en el Concejo Deliberante de Mar del Plata.
Por el armado político que construyó, Montenegro cuenta con los votos necesarios para dejar atrás su paso por el Senado bonaerense y volver a pisar el despacho municipal, con los papeles en regla.
Los motivos detrás de la decisión están claros: el primero es la creciente inseguridad que golpea a Mar del Plata, algo que le valió ser noticia de varios medios nacionales. El segundo, directamente ligado al anterior, es el costo político de dejar que esa preocupación se profundice con un año electoral a la vuelta de la esquina.
En este escenario, Montenegro elige regresar al territorio que gobernó durante dos mandatos para intentar encauzar una situación que ya trascendió las fronteras de la ciudad y amenaza con convertirse en uno de los principales desafíos políticos de cara al próximo año.
Los candidatos a reemplazar a Montenegro en el Senado
La renuncia de Montenegro para volver a la intendencia de Mar del Plata no sólo deja una banca vacante en el Senado bonaerense, sino que también genera un reordenamiento dentro del espacio opositor. El escaño que hasta ahora ocupaba el dirigente del PRO quedó en el centro de una negociación entre ese partido y La Libertad Avanza, que busca quedarse con la sucesión.
Por estas horas, dos nombres aparecen como los principales candidatos para ocupar la banca: la tandilense María Luján Fiego, dirigente que responde directamente a Sebastián Pareja, y Luis Mariano Jesús Valiante, actual presidente del bloque de concejales de La Libertad Avanza en Necochea y armador libertario en la Quinta sección electoral.
La particularidad de la disputa es que, cualquiera sea el nombre finalmente elegido entre los que están en carrera, el PRO se encamina a perder una banca propia en el Senado en favor de dirigentes vinculados a La Libertad Avanza. La salida de Montenegro podría terminar profundizando el retroceso del partido amarillo dentro de la representación legislativa en la costa bonaerense, al mismo tiempo que los libertarios ganarían una banca en la Cámara alta provincial.
Montenegro y su paso por el Senado bonaerense
Durante su paso por el Senado bonaerense, Montenegro había presentado varías iniciativas de peso en materia de seguridad. Uno de los más importantes, fue en abril de este año, cuando ingresó un proyecto de ley para actualizar distintos artículos de la normativa bonaerense a fin de adecuarla a las modificaciones introducidas en el nuevo Régimen Penal Juvenil de Javier Milei.
El texto, que cuenta con 34 páginas, apunta a reordenar la mayoría de los artículos del sistema de responsabilidad juvenil de la provincia de Buenos Aires para que coincidan con el régimen establecido por la Ley 27.801, uno de los caballitos de batalla que Milei logró aprobar en el Congreso durante el período extraordinario y que baja la edad de imputabilidad de 16 a 14 años.
El expediente fue presentado en abril junto a los senadores Pablo Petrecca, Alex Campbell y Juan Manuel Rico Zini y quedó en estudio en las comisiones de Asuntos Constitucionales, Niñez, Derechos Humanos y Legislación General de la Cámara alta.
“La sanción de la Ley 27.801 marca un avance considerable en materia del régimen penal juvenil. Esto marca la transición de una visión puramente tutelar del menor a una de responsabilidad penal respecto de los delitos cometidos, con amplia participación de la víctima y responde a la necesidad de actualizar la legislación vigente para hacer frente a los cambios socioculturales que han tenido lugar en las últimas décadas”, consideró Montenegro.
Otro de los proyectos presentados por Montenegro apunta específicamente a la ejecución de las condenas y medidas cautelares impuestas a adolescentes punibles por delitos. La propuesta modifica e incorpora artículos de la Ley 15.571, que regula cómo se cumplen esas medidas en la provincia de Buenos Aires.
Uno de los principales cambios incorporados por el texto consiste en la inclusión de nuevos principios rectores para las causas penales juveniles. El articulado establece que el proceso penal adolescente deberá regirse por criterios de legalidad, proporcionalidad, mínima intervención, solución del conflicto, tutela judicial efectiva y protección integral de la víctima.
La presentación también contempla el fortalecimiento de los derechos de las víctimas en delitos cometidos por adolescentes, ya que el proyecto establece que las personas damnificadas tendrán derecho a asesoramiento jurídico gratuito, acceso a información sobre el expediente y participación activa en instancias de mediación.
El marplatense no solo buscó intervenir sobre una instancia posterior al proceso penal, sino también cómo se cumplen las condenas o medidas cautelares una vez dictadas por la Justicia.




