Caída del consumo: crece el uso de tarjeta de crédito en supermercados

Según un informe de la UBA, supermercados y mayoristas venden menos, mientras más familias recurren al crédito para sus compras diarias.

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Según datos del Centro de Estudios para la Recuperación Argentina (Centro RA), de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, el consumo masivo no logró repuntar en mayo, pese a algunas señales positivas en la macroeconomía durante el segundo trimestre del año. Los hogares compran menos, ajustan sus hábitos de consumo, priorizan las promociones en supermercados y apelan cada vez más al crédito para cubrir gastos esenciales como alimentos, productos de limpieza y artículos de primera necesidad.

En ese contexto, las ventas mayoristas retrocedieron un 5% en la comparación interanual y apenas repuntaron un 0,8% frente a abril. Por su parte, los supermercados exhibieron un desempeño más favorable, con un crecimiento del 6,1% respecto a mayo del año pasado. No obstante, también registraron una contracción mensual del 1,2%, lo que confirma que la recuperación todavía es inestable.

Aunque desde enero se registraron subas puntuales en las ventas, el consumo aún no logró recomponer lo perdido durante los primeros meses del gobierno de Javier Milei. En lo que va del año, los supermercados acumulan una caída real del 7%, mientras que en los comercios mayoristas la baja alcanza el 19%, números que reflejan el profundo deterioro del poder adquisitivo de los hogares.

La diferencia entre ambos canales de venta expone una estrategia defensiva por parte del sector comercial. Según analistas del consumo, muchos supermercados optan por vender el stock existente sin realizar nuevas compras a los mayoristas. Esta conducta se explica por la persistente incertidumbre económica, los vaivenes del tipo de cambio y la pérdida de ingresos reales, factores que impulsan una lógica de corto plazo centrada en la supervivencia.

A esto se suma un dato alarmante que surge del análisis de los métodos de pago. Entre diciembre de 2023 y mayo de 2025, el uso de tarjetas de crédito en supermercados pasó del 39% al 46% del total de las compras. De forma paralela, el pago con débito descendió del 34% al 27%, y el uso de efectivo cayó del 20% al 16%.

Según un informe de la UBA, supermercados y mayoristas venden menos, mientras más familias recurren al crédito para sus compras diarias.
El informe fue dado a conocer por un centro de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

El avance del crédito como herramienta para financiar el consumo diario expone una situación crítica. Cada vez más hogares recurren al endeudamiento para acceder a alimentos, productos de limpieza y artículos de primera necesidad. “El consumo se sostiene con tarjeta porque los ingresos no alcanzan”, advierten desde el sector privado.

Lejos de mostrar una reactivación consistente, el mercado interno se mantiene frágil y atraviesa una situación delicada, producto del deterioro del poder adquisitivo, la pérdida de empleos formales y el ajuste del gasto público que limitan cualquier posibilidad de rebote sostenido en la demanda.

Desde el Ministerio de Economía aseguran que algunos indicadores del segundo trimestre reflejan “brotes verdes”, como la desaceleración de la inflación y una leve mejora en la actividad industrial. No obstante, los datos del comercio minorista muestran que esa mejora todavía no impacta en el bolsillo de los consumidores. Desde que comenzó la actual gestión libertaria, las ventas en supermercados se redujeron un 28% en términos reales y en los mayoristas el derrumbe alcanzó el 34%.

Supermercados: advierten subas por inestabilidad cambiaria

Después de varias semanas con precios estables, consultoras privadas advierten que se avecina una nueva ola de remarcaciones. En las próximas semanas, las principales empresas de alimentos, bebidas y artículos de tocador aplicarían aumentos que rondarían entre el 4% y el 5%. “Hay grandes empresas que ya nos avisaron que en los próximos días van a estar mandando las listas con aumentos, que van entre 4% y 5%”, señalaron desde una reconocida cadena de supermercados.

Consultoras privadas advierten que las principales empresas de alimentos comenzaron a enviar nuevas listas de precios con aumentos de hasta 5%.
Consultoras privadas advierten que las principales empresas de alimentos enviaron nuevas listas de precios con aumentos.

Desde las distribuidoras de alimentos aclararon que los incrementos forman parte de los ajustes calendarizados, es decir, aquellos que estaban programados con una anticipación de 90 o 120 días. Sin embargo, las consultoras advierten que esta nueva ronda de aumentos podría prolongarse si persiste la inestabilidad en el tipo de cambio, lo que pondría fin a la relativa calma que se había consolidado en los últimos cuatro meses.

Lo que estamos viendo en nuestros monitoreos semanales de precios es una suba a partir de la segunda quincena de julio”, confirmaron desde una distribuidora de alimentos, al dar por terminada la tregua en materia de remarcaciones. En la misma línea, otra supermercadista indicó que la nueva lista de precios incluye subas del 5% al 10% en productos como pastas, harinas y congelados, mientras que yerbas, arroz y café, por ahora, mantendrían sus valores.

Cabe recordar que el último sacudón de precios en el rubro alimentos se había registrado a fines de marzo y principios de abril, en la antesala del levantamiento del cepo cambiario. En ese momento, las subas se ubicaron entre el 5% y el 9%, principalmente en huevos, aceite, carnes y lácteos. Ahora, todo indicaría que los aumentos en las góndolas responden a la incertidumbre cambiaria en un escenario electoral complejo, donde el oficialismo deberá mostrar capacidad de contención para calmar a los mercados.



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