El vocero presidencial, Manuel Adorni, y el ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, protagonizaron un cruce por los salarios de los residentes médicos, en medio del veto de Javier Milei a la Ley de Emergencia en Pediatría que beneficiaba al Hospital Garrahan.
En ese marco, Adorni publicó en sus redes sociales una defensa de la implementación de la “Beca Institución” en los hospitales nacionales y afirmó que en el Garrahan “el 100% de los nuevos residentes eligió la opción que les propuso el Gobierno”.
En rigor, la decisión presidencial dejó sin efecto una norma que buscaba recomponer sueldos, garantizar insumos críticos y actualizar partidas presupuestarias por un año, lo que despertó críticas de todo el arco político. “Los fondos para la salud de los chicos están, lo que no está es la plata que los sindicatos se llevaban”, en un mensaje que buscó relativizar las críticas gremiales y políticas.
De inmediato, Kreplak salió al cruce y acusó al vocero libertario de difundir “una mentira bien perversa”. El funcionario de Axel Kicillof señaló que el Gobierno nacional “bajó el sueldo de los residentes y les ofreció precarización”, con la quita de aportes jubilatorios, aguinaldo, asignaciones familiares y demás derechos laborales básicos.
En ese sentido, el titular de la cartera sanitaria provincial precisó que los residentes de hospitales nacionales perciben $994.000 más un bono de $500.000, con lo que alcanzan una remuneración total de $1.494.000. Frente a ese escenario, Kreplak remarcó que en la provincia de Buenos Aires un residente de pediatría cobra $1.450.500 en blanco, con todos los beneficios laborales previstos por ley, lo que garantiza una estabilidad y cobertura que no ofrece el esquema nacional.
Por su parte, la Asamblea de Residentes del Garrahan también desmintió a Adorni y explicó que la elección de la “Beca Institución” se dio porque quedaron arrinconados entre dos malas opciones, un trabajo informal con un sueldo de $1.450.000 y un empleo formal, con $827.000. “Resulta obvio que entre elegir poder pagar un alquiler o no, trabajando 70 horas semanales, los residentes opten por el mayor sueldo a pesar de ser trabajo informal”, remarcaron los médicos.

En la misma línea, los profesionales denunciaron que el gobierno de Javier Milei buscó mostrar una supuesta mejora salarial que oculte la pérdida de derechos. “Quizás te cueste entenderlo ganando más de 5 millones al mes, pero lamentablemente se necesita al menos un millón de pesos para vivir en la Argentina hoy”, lanzaron los residentes en referencia a Adorni.
Vale precisar que, la polémica por el nuevo sistema de residencias médicas comenzó en julio pasado cuando el Ministerio de Salud de la Nación, a cargo del Dr. Mario Lugones, dispuso que los profesionales dejaran de ser trabajadores de los hospitales para convertirse en becarios, con dos modalidades posibles.
En primera instancia, la Beca Institución deja a la entidad formadora como responsable directa, otorga el pago completo sin descuentos y puede sumar bonificaciones, además de cubrir la ART, el seguro de mala praxis y la obra social. En el caso de la Beca Ministerio, los residentes cobran con descuentos previsionales, son incorporados a la Obra Social de los Trabajadores del Estado Nacional y no acceden a aportes extra, aunque la institución debe costear la ART y el seguro de mala praxis.
Milei firmó el veto a la Emergencia en Pediatría
El Milei argumentó el veto a la Ley de Emergencia en Pediatría al sostener que el proyecto “carece de financiamiento genuino”. La norma, sancionada el 22 de agosto por el Congreso con un amplio respaldo, regresará a las Cámaras para un eventual nuevo tratamiento.

El decreto presidencial sostuvo que la ley presentaba “redacción ambigua” y podía generar distorsiones salariales, comprometer programas ya en marcha y afectar la coparticipación federal. Según el Ejecutivo nacional, la actualización de haberes para el personal pediátrico colocaba a ese sector por encima de otros trabajadores de la salud y representaba un costo fiscal estimado en 115 mil millones de pesos.
En tanto, la decisión de Milei reavivó los reclamos de profesionales de hospitales nacionales como el Garrahan, que habían realizado movilizaciones en respaldo a la ley para exigir recomposición salarial y provisión de insumos críticos. De hecho, este escenario fue el trasfondo del enfrentamiento posterior cruce entre Adorni y Kreplak.




