Tras el batacazo en las elecciones legislativas nacionales, el presidente Javier Milei se prepara para recibir en las próximas semanas al embajador de Estados Unidos, Peter Lamelas, y encabezar una cumbre con gobernadores con el propósito de avanzar en las reformas estructurales en materia laboral, fiscal y previsional.
Es que, la administración mileísta espera que el representante de la administración de Donald Trump llegue a comienzos de noviembre para anunciar junto a Milei un acuerdo comercial de baja recíproca de aranceles, que viene negociando la Argentina con la Oficina del Representante Comercial estadounidense, que comanda Jamieson Greer.
“Ya está todo listo solo falta la coordinación comunicacional de la Casa Blanca”, afirmaron desde el Ministerio de Relaciones Exteriores, que comanda Pablo Quirno, tras detallar que el acuerdo implicará una baja de aranceles para el acero y el aluminio, que los norteamericanos elevaron hasta un 50%.

En paralelo, el Gobierno nacional también avanza en conversaciones con bancos internacionales para la recompra de deuda, bajo garantías que fijará el secretario del Tesoro de Estados Unidos (EE.UU), Scott Bessent.
Según señalaron desde el oficialismo, el Ejecutivo busca sumar a estas negociaciones a dirigentes opositores dialoguistas y gobernadores para mostrar gobernabilidad ante los mercados y Washington.
Lo que sucede es que, la portavoz del Fondo Monetario Internacional (FMI), Julie Kozack, subrayó la necesidad de que el Ejecutivo nacional coseche un “amplio apoyo político” para implementar las reformas estructurales pendientes.
En ese contexto, las fuerzas del cielo pretenden invitar a la cumbre de negociación con la potencia norteamericanos gobernadores que integran Provincias Unidas, y los caciques peronistas del Norte, que tuvieron un papel clave durante la primera parte del Gobierno, en la sanción de la Ley Bases.
En detalle, se trata de Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Martín Llaryora (Córdoba), Gustavo Valdés (Corrientes), Carlos Sadir (Jujuy), Claudio Vidal (Santa Cruz), Ignacio Torres (Chubut), Raúl Jalil (Catamarca), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Gustavo Sáenz (Salta) y Hugo Passalacqua (Misiones).
Así, las fuerzas del cielo buscan replicar una instancia similar al Pacto de Mayo de 2024 para conseguir respaldo legislativo para la sanción de las reformas estructurales que anticipó el jefe de Estado libertario para la segunda parte del mandato.
Además, Casa Rosada busca conformar un interbloque con el PRO, la Unión Cívica Radical (UCR) y los espacios provinciales en ambas cámaras del Congreso, una vez que se reconfigure la composición de las bancas.
Gobernadores le pidieron a Milei más participación en el debate de reformas
En el Coloquio de IDEA que tuvo lugar en Mar del Plata, gobernadores dialoguistas salieron a respaldar la eventual reforma laboral fiscal y previsional con las que pretende avanzar el Ejecutivo nacional en la segunda parte del mandato, pero le exigieron a Milei más participación en el debate.
En ese contexto, el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, y su par de Córdoba, Martín Llaryora, se mostraron dispuestos a discutir las reformas del oficialismo, aunque advirtieron que las provincias “tienen que ser vinculantes” en la discusión.

En rigor, Torres cruzó a la administración mileísta, al señalar que los Gobiernos provinciales se tienen que hacer cargo de la seguridad, la educación, la Justicia ordinaria y las rutas nacionales, por lo que la discusión en términos fiscales es más profunda.
Además, en el panel “La visión de los gobernadores”, Torres y Llaryora sostuvieron que están dispuestos a discutir cambios en los regímenes pero siempre “en un ámbito de tolerancia y respeto”, tras remarcar que las reformas “son necesarias y determinantes” para ir hacia la normalidad en la que viven otros países.





